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sexta-feira, 2 de outubro de 2015

A DÓNDE VA FRANCISCO?

El recientemente finalizado viaje del Papa Francisco a Cuba y a los Estados Unidos de Norteamérica ha sembrado más dudas y perplejidades que certezas respecto de las consecuencias que de él puedan derivarse. En efecto, la pregunta que surge tras los extensos e intensos días del periplo papal, los discursos en los diversos escenarios en los que le tocó hablar, los distintos encuentros políticos y religiosos, los múltiples actos y gestos realizados es, sencillamente esta: ¿a dónde va Francisco? ¿Qué se propone hacer de la Iglesia a cuya cabeza ha sido colocado?
Desde luego que todo cuanto se refiera al Papa debe ser visto, en primerísimo lugar, desde la perspectiva exclusiva de la Fe. No puede haber perspectiva alguna, por lícita que sea, anterior a esta visión sobrenatural. En este sentido, Francisco, Papa, es el Sucesor de Pedro, el Vicario de Cristo, Pastor Supremo de la Iglesia; por tanto, en él se realiza la misteriosa presencia sacramental de Jesucristo en el mundo. Allí donde está el Papa, está Pedro, y donde está Pedro está la Iglesia y donde está la Iglesia está Cristo: ubi Petrus ibi Ecclesia, ubi Ecclesia, ibi Christus. Cuando lo hemos visto, pues, celebrar el Santo Sacrificio de la Misa ante multitudes inmensas, proclamar, en la venerable lengua de la Iglesia, la inscripción de San Junípero Serra en el catálogo de los santos, consolar presos y enfermos, inclinarse sobre quienes se acercaban a su paso, acompañar a las familias, hemos experimentado la consoladora presencia de Jesucristo en la persona augusta de su Vicario; y esto no es otra cosa que la gracia de Dios que se derrama sobre los hombres. ¿Qué queda sino entonar un regocijado Deo gratias?
Pero aparte de esta visión eminentemente sobrenatural resulta lícito, y necesario, ensayar otra visión, natural, humana y temporal de esta visita. Porque a nadie escapa que el viaje de Francisco estuvo cargado de profundas implicancias políticas; y aquí reside, precisamente, la fuente de esa perplejidad y dudas a las que aludíamos al inicio de esta nota. “Si es verdad que la Iglesia -recordaba en cierta ocasión el Papa Pío XII- no quiere mezclarse en las disputas acerca de la oportunidad, la utilidad o la eficacia terrena de las diversas formas temporales que pueden revestir instituciones o actividades puramente políticas; no lo es menos que ni puede ni quiere renunciar a ser la luz y la guía de las conciencias en todas aquellas cuestiones de principio en que los hombres o sus programas o sus obras pudieran correr peligro de olvidar o negar los eternos fundamentos de la ley divina[1]. La cuestión reside, en consecuencia, en analizar si Francisco ha sido el testigo de esa luz de la Iglesia (en definitiva, de Cristo) o si más bien ha estado bastante lejos de ser esa luz y, en consecuencia, sus palabras y sus gestos en nada se diferencian de los de cualquier líder mundial al uso. Por desgracia nos vemos obligados a inclinarnos ante la segunda afirmación.
En Cuba, en franco contraste con sus predecesores Juan Pablo II y Benedicto XVI, no tuvo palabra ni gesto alguno de condena o reprobación del oprobioso régimen castrista; por el contrario, se mostró en extremo condescendiente con esa dupla de asesinos seriales que son los hermanos Castro. ¿Era necesario tanto arrumaco a esos dos criminales? ¿Enviar un caluroso saludo al “hermano Fidel” y luego calificar de “fraterno” el encuentro privado con el viejo tirano? ¿No bastaba una gélida cortesía diplomática y deslizar, al menos, una palabra a favor de esos pobres desgraciados que son los disidentes a quienes no recibió siquiera? Téngase en cuenta que en la particular geografía política y religiosa de Hispanoamérica Cuba representa un punto singularmente sensible: la Isla fue la cabecera de playa de la Guerra Revolucionaria marxista que en los años sesenta y setenta del siglo pasado intentó imponer a sangre y fuego el castrocomunismo en casi todos los países de la región en los que organizó y alentó movimientos guerrilleros y terroristas que cubrieron de muerte a esta parte de América. Por otro lado, sabida es la gran fascinación que la Revolución Cubana ejerció y ejerce en vastos sectores de las izquierdas incluidas las izquierdas clericales más o menos vinculadas con la Teología de la Liberación. Esta actitud del Papa ante el castrismo tiene, por tanto, significados muy fuertes: para muchos representa una claudicación frente al peor enemigo de la Fe y de las patrias; para otros, una suerte de convalidación de los sueños y las utopías revolucionarias.
Pero, además, cabe otra pregunta respecto de Cuba. Francisco ha sido el artífice de la llamada “reconciliación” entre Cuba y Estados Unidos que se concretó en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y en dos encuentros entre Raúl Castro y Obama con vista al levantamiento del famoso boqueo de Norteamérica contra la Isla. La pregunta es: ¿qué interés puede tener el Papa, o la Santa Sede, en que se amiguen estos dos malvados, representante uno del anacrónico estalinismo soviético y el otro cabeza visible del Nuevo Orden Mundial? Esta es una de esas dudas y perplejidades que deja el viaje papal. ¿Qué busca Francisco? ¿Levantar el bloqueo como modo de aliviar la angustiosa situación de miseria y pauperismo en que yacen los cubanos? Es más que dudoso que esa penosa situación se deba al bloqueo: cualquiera sabe, en efecto, que la miseria del pueblo cubano no es a causa del bloqueo (por otra parte bastante agrietado) sino del perverso sistema comunista que impera en ese país desde hace más de medio siglo. La sospecha es que esta “reconciliación” sea, en realidad, un armisticio entre los restos del Comunismo ateo y el Nuevo Orden Mundial (ambos intrínsicamente anticristianos) sin que los Castro rindan cuenta alguna de sus crímenes. De esta manera Cuba se incorporaría al Nuevo Orden: con ello a las atrocidades comunistas sumaría las “bondades” de la Democracia mundialista (derechos humanos, sodomía legalizada, matrimonio homosexual y un largo etcétera). Ahora bien, ¿qué pasaría, en caso de concretarse este armisticio, con los presos políticos, los disidentes, los exiliados, la memoria de las miles y miles de víctimas del castrismo, de los fusilados en el tristemente célebre y olvidado “paredón”, de los que se ahogaron en las horribles balsas intentando cruzar el mar hacia la libertad? Todos estos serán los descartadosde esta operación en pro de la “reconciliación”. Curioso epílogo de los esfuerzos de un Papa que se presenta como el campeón contra la “cultura del descarte”.
En Estados Unidos la visita tuvo, aparte de lo estrictamente religioso, tres momentos claves: el encuentro con el Presidente Obama, el Discurso en el Capitolio y el Discurso en las Naciones Unidas. Como con los Castro, también con Obama todas fueron zalamerías y mieles: ni una palabra sobre su plan sistemático de aborto, su descarada promoción de la homosexualidad, su financiación de las experimentaciones con embriones y cosas por el estilo. Se habló, incluso, de una gran empatía entre ambos y hasta se mencionó por allí la palabra alianza. Nadie puede ignorar qué representa Obama ni quién es Obama. El Discurso en el Capitolio, por su parte, fue lamentable; los cuatro personajes que eligió como paradigmas de la Nación Norteamericana son uno peor que otro: Lincoln un santón laico y masónico. Luther King un activista de izquierda por los llamados “derechos civiles” (ya sabemos qué se esconde tras esa denominación). Dorothy Day una laica muy conocida por su acción a favor de los obreros; al principio se inspiró en la Doctrina Social de la Iglesia de León XIII y sucesores pero al cabo recaló en el castrismo a cuyo influjo sucumbió vergonzosamente. Por último, Thomas Merton un monje de dudosa ortodoxia, precursor del diálogo interreligioso, que acabó en el progresismo y amigo íntimo del cura poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, prohombre de la Teología de Liberación que mereciera una severa amonestación de Juan Pablo II. ¿No había otros personajes un poco más presentables? ¿Por qué no mencionó, por ejemplo, al gran Cardenal Fulton Sheen la figura más importante que dio la Iglesia Católica en Estados Unidos? En las Naciones Unidas el Discurso no fue mejor. Alguna vaga alusión al “Creador”, al “Altísimo” (no mencionó a Cristo ni una vez); el resto todos los tópicos de la convulsa actualidad: cambio climático (bastante dudoso), inmigración, terrorismo, trata de personas. Vamos a esto: no es que el Papa no deba ocuparse de estos temas; lo que ocurre es que no lo hace desde una perspectiva definidamente católica proyectando sobre estas cuestiones aquella luz de la que hablaba Pío XII. Sus palabras no recogen la doctrina de la Iglesia sino un vago humanismo evanescente salpicado de una religiosidad sincrética e interreligiosa. Por eso se confunden con las de cualquier político o líder mundial. Se dirá: habla como Jefe de Estado; sí, pero lo que el mundo espera de un Papa no es la palabra de un Jefe de Estado sino la palabra del Vicario de Cristo que además es un Jefe de Estado. Esa palabra estuvo ausente más allá de alguna vaga referencia a Dios y a la ley natural.
Si esta visita ha dejado algún saldo político en Estados Unidos (y de hecho así es) este saldo no puede ser peor: Francisco ha significado un decisivo aliento a los sectores demócratas (los liberales como se los conoce allí) y todos sabemos que la candidata más firme a ocupar la presidencia norteamericana por ese sector ideológico en el próximo turno es Hilary Clinton quien ha propuesto una cruzada mundial en pro del aborto y ha amenazado con dar trato de terroristas a quienes se opongan al aborto. Por cierto, no es seguro de que estas cosas vayan a ocurrir finalmente, pero son, al menos, fundados temores y presagios.
Por todo esto surge, una vez más, la misma pregunta: ¿a dónde va Francisco?
Mario Caponnetto

Sobre Mario Caponnetto

Nació en Buenos Aires el 31 de Julio de 1939. Médico por la Universidad de Buenos Aires. Estudios de Filosofía en la Cátedra Privada del Dr. Jordán B. Genta. Curso de doctorado en Filosofía de la Universidad Austral. Profesor de Antropología y Ética en la Universidad Fasta (Mar del Plata). Ha publicado varios libros y trabajos sobre Ética y Antropología y varias traducciones de obras de Santo Tomás.

quinta-feira, 1 de outubro de 2015

ESCÁNDALO: UN SÍNODO SECRETO PARALELO. Una comisión de jesuitas YA estaría redactando un documento pontificio postsinodal que permitiría administrar la comunión a divorciados y practicantes de otras aberraciones


Resumen: El columnista italiano Marco Tosatti revela que una camarilla integrada casi exclusivamente por jesuitas, con la presencia ocasional de un argentino (no es difícil adivinar quién) ha montado en Roma UN SÍNODO SECRETO PARALELO. La idea es redactar los documentos postsinodales necesarios para poner en práctica todo lo que se le ocurra al Papa. Y lo pondrán en práctica pase lo que pase, de eso no cabe duda, como ha demostrado la comisión secreta para elaborar la reforma de las nulidades; se confirma lo que todos sospechaban: que el Sínodo es una impostura.
***
Marco Tosatti, tan excelentemente informado como siempre, se ha negado a ser un portavoz sigiloso de la Santa Sede y siempre ha mantenido su integridad como periodista. Por este motivo se ha convertido, junto con Sandro Magister, en el mejor columnista italiano de temas religiosos del pontificado actual. Hoy nos las más recientes maquinaciones con vistas al Sínodo de la Familia de este año, que se inaugurará en pocos días.
Y es que, como reveló en detalle Edward Pentin, el Sínodo de 2014 fue amañado, y el de este año lo será más allá de lo imaginable, según señaló el propio Pentin el pasado 29 de septiembre en el National Catholic Register, mediante cambios procedimentales que se anunciarán mañana viernes y harán imposible todo control de los resultados por parte de los padres sinodales, que se dan cuenta de que los están engañando (como sucedió el año pasado; los manipuladores aprendieron la lección):
En el encuentro del año pasado, el documento provisional, que se llama con propiedad relatio postdisceptationem, fue objeto de controversia al enviarse a los medios de difusión antes que lo leyeran los padres del Sínodo. Los críticos señalaron que no había alusión a las Escrituras y la Tradición, y lo que más polémica desató fue que parecía dar a entender que la Iglesia estudiaba la posibilidad de aceptar tácitamente las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, tema que apenas si se debatió en la primera semana de reuniones.
La decisión de no publicar un informe intermedio podría tener por objeto evitar que se repita la polémica del año pasado. Con todo, algunos temen que contribuirá a que haya menos transparencia, y les preocupa que se pueda haber escogido intencionalmente el momento con miras a facilitar la aprobación de propuestas controvertidas cuando no se disponga de tiempo para debatirlas.
Otra novedad que se rumorea es que se puede eliminar la norma que exige que las propuestas se aprueben por mayoría de dos tercios, para que se aprueben por mayoría simple.
Esto favorecería una propuesta polémica como la del cardenal Kasper, porque su tesis apenas obtuvo mayoría simple en el último sínodo. (Tendría que haberse rechazado según el reglamento vigente, pero el Santo Padre insistió en que se mantuviera en los lineamenta [pautas generales] para el sínodo del próximo octubre, junto con el párrafo sobre la nueva actitud hacia las relaciones entre personas del mismo sexo, que tampoco obtuvo mayoría de dos tercios).
De hecho, la primera parte del artículo publicado hoy por Marco Tosatti traduce lo que revela Pentin en su artículo del Register. A continuación, Tosatti añade datos exclusivos que conoce, bastantes explosivos si tenemos en cuenta que la última vez se reunió una comisión papal secreta el resultado fue la reforma más autoritaria del Canon de Derecho Canónico en la historia de la Iglesia, vulnerando con ello todo lo que se entiende por límites debidos a la autoridad pontificia y creando de facto el divorcio católico con la excusa de facilitar las nulidades:
En este contexto, nos llega la noticia que desde hará unos doce días una treintena de personas, entre las que se encuentra algún argentino, están ocupados en el tema del Sínodo. Lo hacen con suma reserva, coordinados por el padre Antonio Spadaro, director de La Civiltà Cattolica [revista extraoficial de la Santa Sede], el cual pasa mucho tiempo en Santa Marta en consultas con el Sumo Pontífice.
La discreción con que se están llevando a cabo estos preparativos se extiende también a los jesuitas de la misma casa, Villa Malta, conocida como la villa de La Civiltà Cattolica, ubicada en el monte Pincio, donde está teniendo lugar parte del trabajo. Entre otras hipótesis se baraja que la mencionada comisión tiene por objeto facilitar al Papa los medios para redactar un documento postsinodal sobre el tema de administración de la Eucaristía a los divorciados vueltos a casar, las parejas de convivientes y las de personas del mismo sexo.
Actualización: Es de rigor una última observación. Como han señalado Pentin y otros vaticanistas, se ha dicho que es posible que el Sumo Pontífice desee evitar la típica EXHORTACIÓN papal, documento habitual tras la formación de un sínodo de obispos después del Concilio. Lo normal es que dichas exhortaciones consistan en una lista elaborada por el Pontífice de la mayoría de las decisiones acordadas por el sínodo, con orientación del Papa e interpretadas por éste, y que sirvan de pauta para futuras decisiones. Esta claro que no era a esto a lo que nos referíamos más arriba. Habida cuenta de la personalidad de Francisco, no tiene nada de sorprendente que ahora quiera evitar una exhortación farragosa que no lleve a ninguna parte. Nada de eso; los documentos postsinodales que se están preparando en secreto deben de ser evidentemente de naturaleza ejecutiva o legislativa y se promulgarían con un estilo y autoridad diferentes al de una simple exhortación. Lógicamente, no tendría sentido que el Papa y sus aliados se metieran en tanto trabajo para no sacar ningún resultado palpable (un texto), ¿verdad?
[Traducido por J.E.F. Artículo original]

Santa Misa Pontifical en el trono, con la forma extraordinaria del Rito Romano en Estados Unidos y Polonia


Pontifical en Steubenville

Su Eminencia el Cardenal Raymond Leo Burke, Patrono de la Soberana Orden de Malta, celebró Santa Misa Pontifical en el trono, con la forma extraordinaria del Rito Romano, con motivo de su reciente visita a la Universidad franciscana de Steubenville, Ohio, Estados Unidos.





Pontifical en Oklahoma

Consagración de un altar y celebración de la Santa Misa Pontifical, con la forma extraordinaria del Rito Romano, por Monseñor Edward Slattery, Obispo de Tulsa, Oklahoma, Estados Unidos, el pasado 1 de julio, fiesta de la Preciosísima Sangre. Apostolado de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro.

 




Obispo Auxiliar de Kalisz con la Liturgia tradicional

Nuestros amigos de Polonia nos informan que Monseñor Łukasz Mirosław Buzun, Obispo titular de Chusira y Auxiliar de Kalisz, en Polonia, confirió el sacramento de la Confirmación, con la forma extraordinaria del Rito Romano, el pasado 28 de junio.


Con Monseñor Buzun se alcanza la importante cifra de 402 obispos que han participado en ceremonias litúrgicas con la forma extraordinaria del Rito Romano desde la entrada en vigor del motu propio Summorum Pontificum del Santo Padre Benedicto XVI.




Pontifical en Minnesota

El pasado 15 de agosto, fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen, Monseñor Andrew Cozzens, Obispo Auxiliar de Minneapolis, celebró Santa Misa Pontifical con la forma extraordinaria del Rito Romano, en la iglesia de Todos los Santos, Minneapolis, Minnesota, Estados Unidos. La iglesia es una parroquia dedicada a la Liturgia tradicional, a cargo de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro. A la Misa referida asistió el superior de la fraternidad, reverendo John Berg.




SECRET PARALLEL SYNOD: Papal Post-Synod Document ALREADY being drafted by Jesuit group to allow communion for divorced and other aberrations

BOMBSHELL - SECRET PARALLEL SYNOD: Papal Post-Synod Document ALREADY being drafted by Jesuit group to allow communion for divorced and other aberrations


Summary: Italian journalist Marco Tosatti reveals that A SECRET PARALLEL SYNOD has been established in Rome, a cabal composed almost exclusively by Jesuits, with the occasional Argentinian presence (easy to guess who), to draft the necessary post-synodal documents to implement whatever the Pope wants to implement. And they will implement it, no matter what, as the secret committee to draft the Annulment reforms has shown; what everyone supposed was true in fact is true: the Synodal process is a sham.

***

The always admirably well informed Marco Tosatti, who has refused to become a stealth spokesman for the pontificate and has kept his journalistic integrity -- and, for this reason, has become, along with Sandro Magister, the best Italian religious correspondent in the current pontificate -- reports today on the most recent machinations for 2015 "Synod on the Family", which opens in a few days.

Cardinal Sarah and Bishop Adoukonou Strongly Criticize the Preparatory Synod Documents

"Christ's New Homeland - Africa" - Book review
- Cardinal Sarah and other African Prelates demolish Pre-Synod Documents

Cardinal Sarah and Bishop Adoukonou
Strongly Criticize the Preparatory Synod Documents



a guest book review by 
Dr Maike Hickson


In addition to the earlier “Eleven Cardinals Book” (Eleven Cardinals Speak On Marriage and the Family), Ignatius Press published this month a book written by eleven African Prelates – Cardinals and Bishops – dealing also with the topics Marriage and the Family, in preparation for the upcoming October Synod of Bishops on the Family in Rome: Christ's New Homeland – Africa (Ignatius, 2015, transl, by Michael J. Miller)

This review deals specifially with the first part of the book, which include two specific essays in which two prestigious African prelates, Cardinal Robert Sarah, Prefect of the Congregation for Divine Worship, and Bishop Barthélemy Adoukonou, Secretary of the Pontifical Council for Culture, have analyzed and sharply criticized the essential preparatory Vatican documents for the upcoming Synod – both the Lineamenta (questionnaire which contains the Final Report – Relatio synodi – of last year's Synod) and the Instrumentum laboris (working document). Even though I recommend reading and savoring the entire book, I shall here in the following exposition only concentrate on these important, first two contributions in the book.
First of all, Cardinal Sarah discusses the problems contained in the 2014 Synod's own Final Report (Relatio synodi) as it was sent out in December 2014 to the whole Catholic Church in the form of the Lineamenta, together with an additional set of questions inviting further world-wide commentaries. Sarah says that, in this Final Report, there is “some confusion and even some serious errors that need to be pointed out, because, coming from an official Roman body, they could very well be troubling and confusing for those whose consciences are weak.” I propose now to present a few specific points from Cardinal Sarah's fuller critique.

In occasione del Convegno internazionale "Permanere nella verità di Cristo" svoltosi ieri a Roma presso l'Angelicum, tra il folto pubblico (circa 200 persone) erano presenti anche i cardinali Sarah e Brandmüller e monsignor Luigi Negri, arcivescovo di Ferrara-Comacchio.


giovedì 1 ottobre 2015

Convegno internazionale "Permanere nella verità di Cristo"

In questo periodo a ridosso del Sinodo ormai imminente si nota un fervore di iniziative (convegni, documenti, incontri) da parte di coloro che vogliono difendere la retta dottrina e pastorale della Chiesa. Speriamo che le prese di posizione di autorevoli prelati, come i cardinali Burke e Caffarra, mons. Fellay e altri, faccia coraggio e sia di sprone a molti, affinché gli interventi critici si susseguano numerosi e determinati, in modo che il Papa tolga l'ipoteca pesante dei motu proprio che definire impropri, a parte il bisticcio, è tenersi cauti.

In occasione del Convegno internazionale "Permanere nella verità di Cristo" svoltosi ieri a Roma presso l'Angelicum, tra il folto pubblico (circa 200 persone) erano presenti anche i cardinali Sarah e Brandmüller e monsignor Luigi Negri, arcivescovo di Ferrara-Comacchio.
Nell'occasione, è stato presentato un Appello ai Padri Sinodali, in cui si chiede la riproposizione integrale della tradizione cattolica sui problemi della vita, della famiglia e dell'educazione. Chi è interessato può leggere o scaricarsi qui il testo integrale che riporta anche le firme degli aderenti.

Magistrali e di grande profondità spirituale le relazioni del card. Caffarra e del card. Burke.
La prima centra e sviluppa il mistero del matrimonio e la sfida della post-modernità alla Chiesa, analizzando come, attraverso un lungo processo casuale di mirata de-costruzione, si stia ponendo mano ormai apertamente a distruggere la proposta cristiana, manipolando la realtà secondo la propria misura, provocando il definitivo distacco dal Verbo originario e originante. La conclusione riguarda la sfida della Chiesa alla post modernità.

cardinale Carlo Caffarra, arcivescovo di Bologna: «Sarebbe buona cosa, come frutto del Sinodo, la promulgazione pontificia di un Catechismo del matrimonio e della famiglia, per tutta la Chiesa».

Sarebbe buona cosa, come frutto del Sinodo, la promulgazione pontificia di un Catechismo del matrimonio e della famiglia, per tutta la Chiesa»

«Dal Sinodo esca un catechismo per lanciare la proposta cristiana su matrimonio e famiglia» 
di Riccardo Cascioli 
«Sarebbe buona cosa, come frutto del Sinodo, la promulgazione pontificia di un Catechismo del matrimonio e della famiglia, per tutta la Chiesa». 
È la proposta lanciata dal cardinale Carlo Caffarra, arcivescovo di Bologna, al Convegno internazionale "Permanere nella verità di Cristo", svoltosi ieri a Roma e organizzato da La Nuova Bussola Quotidiana, insieme a Il Timone, L'Homme Nouveau, Dignitatis Humanae Institute e Infovaticana. 
Relatori, insieme al cardinale Caffarra e introdotti dal rettore dell'Angelicum padre Mirosklav Adam, anche il cardinale Raymond Leo Burke, l'arcivescovoCyril Vasil e il professor Stephan Kampowski, dell'Istituto Giovanni Paolo II dell'Università Lateranense. 
Caffarra ha affermato che la risposta alla sfida posta dalla modernità al matrimonio - «una sfida radicale, senza precedenti nella storia» - deve arrivare a rispondere alla domanda su «come curare le ferite»: non può essere una risposta desunta dalla sociologia, né la misericordia. 
Soltanto la riproposizione della proposta cristiana può essere una risposta adeguata. 
E la vera natura della proposta cristiana «non è un ideale ma è la verità circa il matrimonio e la famiglia. 
Non è una legge, ma è grazia che viene donata». 
A sua volta il cardinale Burke, dopo aver smontato alcuni luoghi comuni intorno al Sinodo, si è soffermato sui problemi legati alla verifica della validità del matrimonio e ai relativi processi di nullità. 
Mentre mons. Vasil ha messo in evidenza l'estrema superficialità di chi pensa di prendere ad esempio le Chiese ortodosse nella possibilità di concedere un secondo matrimonio, e il prof. Kampowski ha negato la possibilità di riconoscere un qualsiasi bene in unioni non matrimoniali, come invece l'Instrumentum Laboris del Sinodo suggerirebbe. 
Nei prossimi giorni pubblicheremo gli interventi dei singoli relatori. 
In occasione del convegno, che vedeva tra il folto pubblico (circa 200 persone) anche i cardinali Sarah e Brandmuller, monsignor Luigi Negri, arcivescovo di Ferrara-Comacchio, e mons. Livio Melina, preside dell'Istituto Giovanni Paolo II, è stato anche presentato un Appello ai Padri Sinodali, in cui si chiede la riproposizione integrale della tradizione cattolica sui problemi della vita, della famiglia e dell'educazione. 
Ecco il testo di seguito con le firme di chi vi ha aderito.

Carissimi padri,
è evidente che «la famiglia, il matrimonio non è mai stato attaccato come in questo momento», e che la cultura dominante e il potere esercitato attraverso i mass media «bastonano la famiglia da tutte le parti e la lasciano molto ferita» (Papa Francesco, 25 ottobre 2014).
Ciò accade soprattutto perché la famiglia – con la sua identità, la sua responsabilità educativa, i suoi fini – impedisce il controllo sociale dei suoi membri, è l’istituzione che maggiormente resiste al potere dominante.
La posta in gioco per tutta l’umanità è enorme: «Le tenebre che oggi avvolgono la stessa concezione dell'uomo, oscurano in primo luogo e direttamente la realtà e le espressioni che le sono connaturali. Persona e famiglia procedono parallele nella stima e nel riconoscimento della propria dignità, così come negli attacchi e nei tentativi di disgregazione.
La grandezza e la sapienza di Dio si manifestano nelle sue opere. Tuttavia, oggi sembra che i nemici di Dio, più che attaccare frontalmente l'Autore del creato, preferiscano colpirLo nelle sue opere. L'uomo è il culmine, il vertice delle sue opere visibili. (…)
Tra le verità oscurate nel cuore dell'uomo, a causa della crescente secolarizzazione e dell'edonismo imperante, sono particolarmente colpite tutte quelle che riguardano la famiglia.
Attorno alla famiglia e alla vita si svolge oggi la lotta fondamentale della dignità dell'uomo». (Giovanni Paolo II, 3 ottobre 1997).
L’attacco alla famiglia non è solo culturale: è sociale, economico, giuridico, dottrinale, e persino sacramentale. Perciò la sua difesa vuole un Magistero specifico, forte e ben chiaro.
Un Magistero che ribadisca i dettami del diritto naturale – che il Vangelo non abolisce ma perfeziona - e orienti i fedeli cattolici circa la necessità di difendere la famiglia anche per responsabilità nei confronti del bene comune della società e di tutti.
La profonda riflessione che la Chiesa sta facendo in questo tempo sulla famiglia, con i due Sinodi ad essa dedicati, coglie perciò il punto nodale dell’attuale momento storico.
Sarebbe un grave errore accettare la posizione che le forze oggi dominanti nel mondo vorrebbero riservare alla Chiesa: ridotta a pratiche devozionali e caritative, ma non tollerata laddove abbia la pretesa di una proposta globale, che interessi l’esistenza dell’uomo in quanto tale.
Oggi non c’è niente di più necessario alla società che la Chiesa e i cristiani vivano la novità della famiglia cristiana e ne esprimano le convinzioni profonde o la dottrina che è implicata nell’esperienza della famiglia. «Quello che ci è chiesto è di riconoscere quanto è bello, vero e buono formare una famiglia, essere famiglia oggi; quanto è indispensabile questo per la vita del mondo, per il futuro dell’umanità. Ci viene chiesto di mettere in evidenza il luminoso piano di Dio sulla famiglia e aiutare i coniugi a viverlo con gioia nella loro esistenza, accompagnandoli in tante difficoltà, con una pastorale intelligente, coraggiosa e piena d'amore» (Papa Francesco, Concistoro 20 febbraio 2014).
Carissimi padri, 
proprio per questo vi chiediamo che dal Sinodo esca una riproposizione integrale della tradizione cattolica sui problemi della vita, della famiglia, dell’educazione, che consenta al popolo cristiano di oggi di approfondire la propria identità per svolgere in maniera adeguata la propria missione. Principio di unità e d'indissolubilità del matrimonio, principio su cui si fonda l'istituzione della famiglia e tutta la vita familiare» (4 ottobre 1997).
Questa consapevolezza implica anche un giudizio culturale sulla mentalità dominante, che permetta di essere sempre più caritatevoli.
Vi chiediamo di superare l’astratta contrapposizione tra verità e carità, tra dottrina e pastorale, che non ha alcun fondamento dal punto di vista dell’esperienza della Chiesa, perché la verità si esprime nel mondo come giudizio sulle posizioni e come carità verso le persone.
Vi chiediamo di investire tutte le problematiche particolari, alcune anche dolorose, non come punti totalizzanti ma come punti che esprimono la totalità della posizione.
In particolare non è pensabile che la Chiesa ipotizzi l’equivalenza di fatto, non solo di diritto, fra un rapporto e una coppia eterosessuale e una relazione di carattere omosessuale, perché questa sarebbe la sovversione del diritto naturale e del piano d’amore di Dio creatore.
Vi chiediamo nel corso del Sinodo di dare il giusto spazio all’esperienza di famiglie che vivono e testimoniano la bellezza della famiglia come ricordava Giovanni Paolo II, «alla base di tutto l'ordine sociale si trova quindi questo princillezza di un amore indissolubile, capace di attrarre e illuminare le tante famiglie che vivono nelle tenebre.
...
continua QUI 

Nos últimos doze dias, cerca de trinta pessoas, a maioria deles Jesuítas, com algum argentino no meio, estão trabalhando em torno dos temas do Sínodo, de um modo bem discreto e sob a coordenação do Padre Antonio Spadaro, diretor da revista Civiltà Cattolica, que passa muito tempo em Santa Marta, em consulta com o Papa.

Por Marco Tosatti – La Stampa | Tradução: Gercione Lima – FratresInUnum.com: Amanhã serão revelados os novos procedimentos para o Sínodo sobre a Família, programado para outubro; e, segundo o que escreve Edward Pentin, não se pode esperar por muita transparência: as intervenções dos padres sinodais não deverão se tornar públicas, como foi o caso no ano passado, uma ruptura total com a prática de sempre, até os trabalhos dos círculos menores serão ou resumidos e filtrados pelos assessores de imprensa.
Pentin escreve também que não haverá nenhum documento intermediário nem uma mensagem final. “O papa não quer nada escrito pelos Padres sinodais”. Talvez para que ele possa ficar o mais livre possível para poder decidir, sem qualquer tipo de vínculo ou sugestão. Um pouco como aconteceu com o Motu Proprio sobre os processos de nulidade, onde os departamentos competentes da Santa Sé não foram sequer consultados.
Neste contexto, nos chega a notícia de que nos últimos doze dias, cerca de trinta pessoas, a maioria deles Jesuítas, com algum argentino no meio, estão trabalhando em torno dos temas do Sínodo, de um modo bem discreto e sob a coordenação do Padre Antonio Spadaro, diretor da revista Civiltà Cattolica, que passa muito tempo em Santa Marta, em consulta com o Papa.
A discrição no trabalho se estende também aos Jesuítas da mesma Casa, a mansão-sede da Civiltà Cattolica, em Villa Malta, no Pincio, onde está sendo desenvolvida uma parte do trabalho. Uma hipótese é que a “força-tarefa” trabalha para fornecer ao Papa as ferramentas para um possível documento pós-sinodal relativo à Eucaristia para os divorciados recasados, pessoas que convivem sem casar e “casais do mesmo sexo”.

Marco Tosatti: prima ancora che inizi il Sinodo, qualcuno sta già lavorando a trarne le conclusioni, in gran segretezza e in barba al tanto declamato principio di collegialità.

La notizia riportata da Marco Tosatti è clamorosa: prima ancora che inizi il Sinodo, qualcuno sta già lavorando a trarne le conclusioni, in gran segretezza e in barba al tanto declamato principio di collegialità. I tempi s’abbreviano; il principe di questo mondo sente il fiato sul collo e sa che ha poco tempo: accelera, chiama a raccolta i suoi servi, tutto (o quasi) alla luce del sole…. Ma "gli uomini che costruiscono e strutturano strategie per uccidere Dio, distruggere la dottrina e l'insegnamento secolare della Chiesa, saranno essi stessi inghiottiti, trasportati dalla loro propria vittoria terrestre nella geenna eterna", card. Robert Sarah, Dio o niente, pag. 370.
 

Sinodo. Lavori, discreti, in corso.

Domani saranno rivelate le nuove procedure per il Sinodo sulla Famiglia, previsto per ottobre; e secondo quanto scrive Edward Pentin non c’è da aspettarsi molta trasparenza. Intanto un gruppo è al lavoro, in massima discrezione...

di Marco Tosatti
Domani saranno rivelate le nuove procedure per il Sinodo sulla Famiglia, previsto per ottobre; e secondo quanto scrive Edward Pentin non c’è da aspettarsi molta trasparenza: gli interventi dei Padri sinodali non dovrebbero essere resi pubblici, come è avvenuto l’anno scorso, in totale rottura con la prassi di sempre, i lavori dei Circuli Minores anch’essi segreti, o riassunti e filtrati dagli addetti stampa.   

 Scrive Pentin inoltre che non ci saranno né un documento intermedio, né un messaggio finale. “Il Papa non vuole niente di scritto dai Padri sinodali”. Forse per essere il più libero possibile di decidere senza nessun tipo di legame o suggerimento. Un po’ come è avvenuto per il Motu Proprio sui processi di nullità, dove gli uffici competenti della Santa Sede non sono stati neanche consultati.  

 In questo contesto, ci giunge la notizia che da una dozzina di giorni una trentina di persone, quasi tutti gesuiti, con qualche argentino, stanno lavorando intorno ai temi del Sinodo, in maniera molto riservata, sotto il coordinamento di padre Antonio Spadaro, il direttore della Civiltà Cattolica, che passa molto tempo a Santa Marta, in consultazione con il Papa.  
La discrezione sui lavori si estende anche ai gesuiti della stessa Casa, la villa della Civiltà Cattolica, Villa Malta, sul Pincio, dove viene svolto una parte del lavoro. Un’ipotesi è che la “task force” lavori per fornire al Papa gli strumenti per un eventuale documento post-sinodale in tema di eucarestia ai divorziati risposati, conviventi e coppie dello stesso sesso.