Don Divo Barsotti

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segunda-feira, 24 de setembro de 2012

SOLEMNIDAD DEL SANTO PADRE PÍO EN TOLEDO

SOLEMNIDAD DEL SANTO PADRE PÍO EN TOLEDO


Ayer, domingo 23 de septiembre, los Hermanos de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina celebraron la solemnidad de San Pío de Pietrelcina, presbítero y confesor en la Iglesia del Salvador de Toledo.
Asistieron a la celebración numerosos fieles de la ciudad, así como otros venidos de pueblos vecinos.
El P. Carlos recordó la figura del P. Pío en la homilía como un hombre de Dios que nos enseña con su vida y sus palabras la unión a Cristo Crucificado -misterio central de la vida cristiana-, la confianza y abandono filial en la Virgen Santísima –Madre de Dios y Madre nuestra-, y la obediencia a la Iglesia y a sus autoridades.
Al finalizar la celebración se veneró la reliquia del P. Pío mientras se entonaba el himno: Gloria a ti, Padre Pío, fiel amigo de Jesús. Icono del Dios vivo que reina desde la cruz.


Homilía

Incensación del ofertorio
Primera genuflexión de la consagración
Elevación del "Corpus Christi"
Elevación del "Sangüis Christi"
Ecce Agnus Dei
Corpus Domini nostri Iesu Christi custodiat anima tua in vita aeterna. Amen.
ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA COMUNIÓN COMPUESTA POR EL P. PÍO
Quédate conmigo, Señor, porque es necesario tenerte presente para que Yo no te pueda olvidar. Tu sabes que tan fácilmente te abandono.
Quédate conmigo, Señor, porque Yo soy débil y necesito de tu fortaleza, para que no caiga tan frecuentemente.
Quédate conmigo, Señor, porque tu eres mi vida y sin Ti Yo estoy sin fervor.
Quédate conmigo, Señor, porque tu eres mi luz y sin ti yo estoy en la oscuridad.
Quédate conmigo, Señor, para mostrarme tu voluntad.
Quédate conmigo, Señor, para que Yo pueda escuchar tu voz y seguirte.
Quédate conmigo, Señor, porque Yo deseo amarte mucho y siempre estar en tu compañía.
Quédate conmigo, Señor, si tu deseas que Yo sea fiel a ti.
Quédate conmigo, Señor, pobre como mi alma es, Yo deseo que sea un lugar de consolación para Ti, un nido de amor.
Quédate conmigo, Señor, porque se hace tarde y el día se está terminando, y la vida pasa. La muerte, el juicio y la eternidad se acercan. Es necesario renovar mi fortaleza, para que Yo no pare en el camino y por eso Yo te necesito.
Se está haciendo tarde y la muerte se aproxima, tengo miedo de la oscuridad, las tentaciones, la aridez, la cruz, los sufrimientos. O como te necesito, mi Jesús, en esta noche de exilio.
Quédate conmigo, esta noche, Jesús, en la vida con todos los peligros, Yo te necesito.
Déjame reconocerte como lo hicieron tus discípulos en la partición del pan, para que la Comunión Eucarística sea la luz que dispersa la oscuridad, la fuerza que me sostiene, el único gozo de mi corazón.
Quédate conmigo, Señor, porque a la hora de mi muerte, Yo quiero permanecer unido contigo, sino por la Comunión, por lo menos por la gracia y el amor.
Quédate conmigo, Señor, por que solamente eres tu a quien Yo busco, tu amor, tu gracia, tu voluntad, tu corazón, tu espíritu, porque Yo te amo y te pido no otra recompensa que amarte mas y mas.
Con un amor firme, Yo te amaré con todo mi corazón mientras aquí en la tierra y continuaré amándote perfectamente durante toda la eternidad. Amén.
Bendición
Veneración de la reliquia y canto del himno al P. Pío.