Don Divo Barsotti

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domingo, 6 de maio de 2012

PRIMER SÁBADO DEL MES DE MAYO (2012) EN LA IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO

"Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme, y di que a todos los que durante cinco meses en el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del del rosario con el fin de desagraviarme les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación".

La práctica de esta devoción, paralela a la gran Promesa del Sagrado Corazón de Jesús a los que practican los Nueve Primeros Viernes de mes, es muy sencilla, y consiste en
1) Confesión Sacramental, que puede hacerse durante la semana antes o después del Primer Sábado de mes;
2) La Comunión el mismo Primer Sábado de mes o incluso en el domingo siguiente por causa justificada;
3) Rezar una parte (cinco misterios) del Santo Rosario;
4) Hacer compañía a la Virgen Santísima durante un cuarto de hora meditando en los misterios del Rosario;
5) Hacer esto durante cinco primeros sábados de mes sin interrupción;
6) Tener la intención de consolar, honrar y desagraviar al Inmaculado Corazón de María.

A todo esto hace María Santísima la Gran Promesa de conceder en la hora de la muerte las gracias necesarias para la salvación. Quiere esto decir que no permitirá que muera en pecado mortal el que cumpla con las condiciones requeridas. Agradezcamos a la Santísima Virgen María esta Gran Promesa y procuremos cumplir esta devoción tan sencilla y consoladora de los Cinco Primeros Sábados de mes.

Canto del Tantum Ergo
Bendición solemne con el Santísimo
Procesión por el interior del templo. La imagen de la Virgen es portada por los Caballeros de la Militia Templi.
El trece de mayo la Virgen María
bajo de los cielos a Cova de Iría.
AVE, AVE, AVE MARÍA
A VE, AVE, AVE MARÍA
A tres pastorcitos la Madre de Dios
descubre el misterio de su corazón.


Al final de la procesión, todos renuevan su consagración a Nuestra Señora con el canto del Totus tuus.