sábado, 20 de novembro de 2021

Padre Anibal Reys :Entonces nosotros tenemos que ser como un espejo que refleje límpidamente la presencia de Dios.

 


1-El que está en la cruz de Cristo, vive en la sinceridad y en la verdad de Cristo. No podemos engañarnos, ni podemos engañar a la Iglesia, ni podemos engañar a Dios...nos destruimos si no vivimos en esa cruz que es vida, que es muerte pero que es vida; hacemos de nuestra vida una pantomima, una comedia desagradable. Ama tu cruz.

 

2-Porque tampoco podemos vivir en la cruz con cara triste. Cristo vivía en la cruz y estaba gozoso. La vida de Cristo fue toda sacrificio desde la Encarnación hasta el Gólgota..feliz...feliz. Por eso cada uno de ustedes con esa sinceridad, con esa unidad, abrazando los sufrimientos de la vida diaria, que los hay porque este es un valle de lágrimas, y, a la misma vez, buscando algo...algo con qué mortificarse para mantener el cuerpo siempre disponible para el amor.

3-Un Esclavo de la Eucaristía y de María Virgen es el hombre que en su ser transparenta la gran noticia de DiosHemos puesto “en su ser...en su ser”, es decir, que ciertamente, la mirada es el esbozo del alma, en la mirada sabemos cuando un alma es pura o cuando un alma es turbia. En la mirada sabemos cuando un alma es generosa o cuando está en pecado grave...se sabe en la mirada. En la mirada sabemos cuando una persona va buscándose o va buscando a Dios.

4-Pero quisimos entonces ponerlo de una manera más total...la mirada, las palabras, los gestos, las actitudes interiores, todo nuestro ser, toda nuestra persona, nuestro cuerpo y nuestra alma, nuestra mente, nuestro entendimiento, nuestro corazón, todo transparente a Dios. Fíjense en un espejo...te miras en un espejo...te miras en un espejo y ahí te ves como eres,como estás...si estás desaliñado, si estás arreglado, si estás limpio, si estás sucio...el espejo refleja lo que tú eres.

5-Entonces nosotros tenemos que ser como un espejo que refleje límpidamente la presencia de Dios. Y, hermanos, esa es la única convicción que puede salvar las almas y el único camino para nosotros evangelizar, el único medio válido para llevar a Dios como semilla viva al corazón de los demás.

6-He conocido grandes predicadores, he oído estupendos teólogos, he sentido grandes conferencias...no es suficiente, tiene que ser la vida, la vida entera que transparente a Dios.   Una cosa es lo que se cree y otra cosa es lo que se vive.

7-Nosotros tenemos que creer y vivir en un solo acto, un solo acto...de tal manera que tú eres el mismo cuando estás delante del Santísimo Sacramento, con tus rodillas puestas cual angelito del cielo, que cuando estás trabajando, que cuando estás comiendo, que cuando estás jugando, que cuando estás solo trancado en tu celda. Ser el mismo...  

8- Pues, es un desastre sicológicamente, emocionalmente, cuando nosotros somos una cosa en el altar, o en la capilla y cuando somos otra cosa en nuestra habitación, a solas, o cuando estamos con otra persona a solas. Nuestra conducta tiene que ser in-ta-cha-ble, santa...el mismo que está cual angel caído del cielo, con sus manos juntas, el mismo cuando está en la sacristía, el mismo cuando está en los recreos, el mismo en todas partes. Todo así, siempre el mismo, siempre el mismo, para entonces, nosotros poder reflejar, transparentar a Dios.

9-Tantas personas que te dicen, “Ay, Padre, yo..”, le dicen a uno, “Ay, Padre, yo sinceramente, nunca he encontrado una persona que me dé calor, que me dé amor, que sea expresión de Dios...he oído sermones estupendos, he visto templos magníficos, he oído coros...he oído coros exquisitos pero ya luego en la vida diaria no encuentro alguien que realmente sea esa presencia de Dios constante y perenne.” Ese alguien está llamado a ser tú, tú, tú , tú, tú, tú y yo. Y le digo sinceramente, con cualquier cosita pequeña, con cualquier cosita pequeña, se convierten las almas.

  10-Dios se vale de todo, Dios se vale de todo para convertir un alma.  A nosotros lo que nos corresponde es vivir en él, estar en él, vacar en él, transparentarle a él, ser la transparencia de él. Cuando en el río...cuando te miras te ves así...que tú seas un río cristalino donde lo demás vean en tí ¿qué?...el rostro de Dios, que el fuego de Dios lo experimenten. Las almas están sedientas de esto.

 11- Nel 1949 en el Santuario de Bellavista, Chile, nuestro Padre Fundador. Por eso le costó el castigo de catorce años. Denunció la herejía de la época actual y de la Iglesia actual, el mecanicismo. Una Iglesia que predica una cosa pero vive ¿qué?...otra. Se predica algo y se vive otra cosa, se predica a Dios y luego se vive como si no existiese.

12-“Creo en Dios”, pero un Dios que no está en mi corazón y al cual yo no le amo porque después yo vivo ajeno a todos los mandamientos. Miren no se escandalicen. Esto se da hoy en sacerdotes y religiosas. Llevan un hábito, un rosario y están en pecado grave. Nosotros que hemos sido llamados a combatir al demonio...a Satanás, nosotros podemos ser secuaces de Satanás, estar a favor de Satanás, con una vida pecaminosa.

13-Por eso, hijo, tú estás llamado a ser una fuente de agua viva, a ser una fuente cristalina donde, como dice San Juan de la Cruz, “donde esos ojos se dibujen”, los ojos de Cristo, “mi mirada sea un fuente de agua cristalina donde se dibujen los ojos de Cristo...y todo el mundo lo contemple”. Que tú puedas ofrecer a los demás un agua no puesta en vaso. Como decíamos el domingo en la homilía, el agua puesta en vaso coge la forma de ¿qué?...del vaso. Y si el vaso está sucio, ¿qué pasa?...se ensucia el agua. Ofrezca agua fresca así, cogida así...de la cascada, darla a beber de la cascada , sin la forma...sin la forma de nuestra vida, sea agua o persona. 

12- Ofrezca agua limpia, todo el mundo está deseando esa agua limpia...todo el mundo está deseando esa agua limpia. Tienes que ofrecerla con tu vida misma, con tu vida misma. Como decía Charles de Foucauld, “Quiero anunciar el evangelio con la vida...quiero anunciar el evangelio con la vida.” Ya no con palabras, ni con sermones, ni con discursos, sino con mi vida, con lo que yo soy, con lo que yo actúo.

13-Este es el problema actual de la vida espiritual. Que tú lo anuncies con tu corazón de tal manera que sin tú predicar te conviertas en el gran misionero, sin tú hablar te conviertas en el gran defensor de Jesucristo, sin tú decir una palabra...eres palabra elocuente y convincente. Ahora mucha palabrarería para después nada, no sólo no evangeliza sino que destruye...destruye.

 

14-¡Transparenta a Dios!...que es tu misión...transparentarlo...a todos...a los más pecadores...hacia tí se acercarán las personas más raras...y los más grandes pecadores...a todos...a todos... ¡transparéntaselo, regálaselo! Ellos tienen derecho de que tú le des a Dios porque tú dices ser profesional de Dios, que tu especialización es Dios... A eso has venido...a especializarte en Dios, por consiguiente, ¿te estás especializando en él? Así como el médico se ha especializado en la salud...yo tengo derecho ¿a qué...que él qué?...pues cure mis dolencias, sane mis enfermedades. Entonces si no lo hace, ¿qué dice todo el mundo?, “ese mediquito no sirve...eso no sirve...no sabe”. Un buen médico basta que le veas y ya...todo una competencia. Un buen religioso...un profesional de Dios, basta una mirada para convertir y salvar las almas. Para que los demás a tu paso se contagien, se quemen, ardan...basta eso.

 

14-Elegidos y vocacionados por Dios Padre, según el designio de su gracia, para ser santos e inmaculados en su presencia por el amor, fuimos consagrados a él por el agua y el Espíritu, para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo.

15- O sea, que ante todo hay un misterio de elección, el Padre Eterno nos ha elegido. Cuando Dios en “séminis”, es decir, en semilla...en semillas te tenía a tí en la mente ya el te había elegido porque tú existías en la mente de Dios desde toda la eternidad.

16- Desde que Dios es Dios tú existías, tú estabas en la mente divina, entonces él dijo, “Éste lo escojo, lo quiero para que sea sacerdote de Cristo, sacerdote de mi Hijo, en tales circunstancias, através del bautismo insertado en Cristo llegue a ser un sacerdote católico, un sacerdote santo.” 

 17-O sea, ante todo una elección... nuestra vida es un misterio, por consiguiente, nuestra vida es un misterio. O sea, que tú no estás aquí por unos gustos, porque alguien te convenció...sino por un misterio, por un designio, como dice ahí, “ elegidos y vocacionados por Dios Padre”. Porque Dios Padre te eligió a tí, te vocacionó... “vocatio”, es decir te llamó...elegidos y llamados.

18- Entonces es una vocación que se centra y se pierde en Dios...es que él nos llamó...él lo sabe, él nos escogió. Jesús lo dice así en el evangelio, “no habeís sido vosotros los que me habeís elegido a mí, he sido yo el que los he elegido a vosotros.” O sea, que tú has sido elegido, has sido llamado por Dios Padre, según el designio de su gracia, o sea, por puro amor. Pudo haber elegido a otro, y me eligió a mí. Pudo haber elegido a otros...mejores y más capaces...y me eligió a mí... pobre y pequeño. Pudo haber elegido unos sabios de este mundo pero eligió a los pequeños, a los humildes, los sencillos, los ignorantes

 19-Lo que tienes es que él te lo ha dado, si vas a ser sacerdote o eres sacerdote es que él te lo ha dado. Te dió la gracia, te vocacionó...para ser santos e inmaculados en su presencia por el amor. Ese es como un ideal...eso es como un ideal....para ser santos e inmaculados en su presencia...santos e inmaculados...santos e inmaculados...inmácula, sin mancha...santos, consagrados a Dios. O sea, hemos tenido predilección hacia una vida santa, hacia una vida entregada através de Jesucristo en el cual nosotros del agua y del Espíritu Santo, somos hijos adoptivos de Padre.