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sexta-feira, 6 de maio de 2016

La oración hace falta en muchos corazones. Y sólo orando desde el corazón podrán conseguir la paz, detener las guerras, y cambiar el mundo: con oración y el ayuno.



Mensaje del Cielo dado al Apostolado de los Sagrados Corazones Unidos:
Llamado de Amor y Conversión del Casto y Amante Corazón de San José

4 Mayo 2016

Hijos, el tiempo en el que el mundo está sumido es un tiempo de dolor, de confusión. Muchos hombres y mujeres están desorientados: viven el relativismo, viven sin amor. Muchos corazones están enceguecidos por el materialismo. Y muchos jóvenes viven en la idolatría. Muchos niños ya no se acuerdan de orar y de pedir por la paz. La oración hace falta en muchos corazones. Y sólo orando desde el corazón podrán conseguir la paz, detener las guerras, y cambiar el mundo: con oración y el ayuno. 

Queridos hijos, la paz de muchas naciones está amenazada y la Tercera Guerra Mundial profetizada por la Santísima Virgen está en su curso, porque los hombres no han querido escuchar a Dios y se están destruyendo. El pecado del aborto clama justicia y muchas almas se condenan. Queridos hijos, ustedes que se reúnen para escuchar nuestros mensajes y que son hijos del Inmaculado Corazón de la Madre Celestial: oren; no se cansen de orar, no se cansen de escuchar nuestros mensajes, no se cansen de perseverar, porque son almas de oración las que necesitamos, para que intercedan por la paz, por la conversión de los pecadores.

 Hijos, oren, oren por el mundo. Muchos pueblos están siendo aniquilados por la guerra, muchos hombres y mujeres abandonan sus países y lo que encuentran es violencia y rechazo; ya la vida humana desde el vientre materno es amenazada.Hijos, obedezcan el Llamado de su Madre. Yo intercederé por los hijos de la Madre y Yo los protegeré de los Herodes de este tiempo, pero es necesario docilidad y voluntad. Mis Lirios de Amor y de Pureza les entregarán esa Gracia si oran con fe y con perseverancia.

 Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.