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CONSERVAR O DEPÓSITO DA FÉ

 [ EN  - ES  - FR  - IT  - LA  - PT ]

CARTA ENCÍCLICA
PASCENDI DOMINICI GREGIS
DO SUMO PONTÍFICE
PIO XAOS PATRIARCAS, PRIMAZES,
ARCEBISPOS, BISPOS
E OUTROS ORDINÁRIOS EM PAZ
E COMUNHÃO COM A SÉ APOSTÓLICA
SOBRE
AS DOUTRINAS MODERNISTAS

Veneráveis Irmãos,
saúde e bênção apostólica
INTRODUÇÃO
A missão, que nos foi divinamente confiada, de apascentar o rebanho do Senhor, entre os principais deveres impostos por Cristo, conta o de guardar com todo o desvelo o depósito da fé transmitida aos Santos, repudiando as profanas novidades de palavras e as oposições de uma ciência enganadora. E, na verdade, esta providência do Supremo Pastor foi em todo o tempo necessária à Igreja Católica; porquanto, devido ao inimigo do gênero humano nunca faltaram homens de perverso dizer (At 20,30), vaníloquos e sedutores (Tit 1,10), que caídos eles em erro arrastam os mais ao erro (2 Tim 3,13). Contudo, há mister confessar que nestes últimos tempos cresceu sobremaneira o número dos inimigos da Cruz de Cristo, os quais, com artifícios de todo ardilosos, se esforçam por baldar a virtude vivificante da Igreja e solapar pelos alicerces, se dado lhes fosse, o mesmo reino de Jesus Cristo. Por isto já não Nos é lícito calar para não parecer faltarmos ao Nosso santíssimo dever, e para que se Nos não acuse de descuido de nossa obrigação, a benignidade de que, na esperança de melhores disposições, até agora usamos.
E o que exige que sem demora falemos, é antes de tudo que os fautores do êrro já não devem ser procurados entre inimigos declarados; mas, o que é muito para sentir e recear, se ocultam no próprio seio da Igreja, tornando-se destarte tanto mais nocivos quanto menos percebidos.  LER...
 [ EN  - ES  - FR  - IT  - LA  - PT ]

CARTA ENCÍCLICA
PASCENDI DOMINICI GREGIS
DO SUMO PONTÍFICE
PIO XAOS PATRIARCAS, PRIMAZES,
ARCEBISPOS, BISPOS
E OUTROS ORDINÁRIOS EM PAZ
E COMUNHÃO COM A SÉ APOSTÓLICA
SOBRE
AS DOUTRINAS MODERNISTAS

Veneráveis Irmãos,
saúde e bênção apostólica
INTRODUÇÃO
A missão, que nos foi divinamente confiada, de apascentar o rebanho do Senhor, entre os principais deveres impostos por Cristo, conta o de guardar com todo o desvelo o depósito da fé transmitida aos Santos, repudiando as profanas novidades de palavras e as oposições de uma ciência enganadora. E, na verdade, esta providência do Supremo Pastor foi em todo o tempo necessária à Igreja Católica; porquanto, devido ao inimigo do gênero humano nunca faltaram homens de perverso dizer (At 20,30), vaníloquos e sedutores (Tit 1,10), que caídos eles em erro arrastam os mais ao erro (2 Tim 3,13). Contudo, há mister confessar que nestes últimos tempos cresceu sobremaneira o número dos inimigos da Cruz de Cristo, os quais, com artifícios de todo ardilosos, se esforçam por baldar a virtude vivificante da Igreja e solapar pelos alicerces, se dado lhes fosse, o mesmo reino de Jesus Cristo. Por isto já não Nos é lícito calar para não parecer faltarmos ao Nosso santíssimo dever, e para que se Nos não acuse de descuido de nossa obrigação, a benignidade de que, na esperança de melhores disposições, até agora usamos.
E o que exige que sem demora falemos, é antes de tudo que os fautores do êrro já não devem ser procurados entre inimigos declarados; mas, o que é muito para sentir e recear, se ocultam no próprio seio da Igreja, tornando-se destarte tanto mais nocivos quanto menos percebidos.  LER...

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segunda-feira, 21 de dezembro de 2015

Santo Tomás, apóstol. — 21 de diciembre. (+ Siglo I)





   Fué santo Tomás de nación galileo y uno de los doce escogidos por el Señor para predicadores de su Evangelio, y conquistadores del mundo. Sábese de él que cuando Cristo nuestro Señor quiso volver a Judea para resucitar a Lázaro, diciéndole los otros discípulos que no fuese, porque poco antes los judíos le habían querido apedrear, solo santo Tomás con grande ánimo dijo: «Vayamos nosotros también, y con él muramos.» Y en el sermón de la cena, como el Señor dijese que iba a prepararles lugar y que sabían el camino por donde iba, díjole el santo: «Señor, no sabemos a dónde vas; y ¿cómo podemos saber el camino?» Finalmente, no estaba Tomás con las otros apóstoles cuando el mismo día de la resurrección se les apareció Jesús glorioso y triunfante; y no creyendo después a los que le habían visto y tocado; dijo aquellas palabras:«Si no viere yo con mis ojos las llagas de los clavos en sus manos, y no entrare mis dedos en ellas, y si no pusiere mi mano en su costado, no creeré» que es él y que está vivo. Y el benignísimo Señor, volviendo después de ocho días a aparecérsele, estando entre ellos Tomás, se volvió a él y le dijo:«Pon aquí tu dedo y mira mis manos; extiende tu mano y toca mi costado: y no quieras ser incrédulo, sino fiel.» Quedó asombrado Tomás con la vista y dulzura del Salvador: y atónito con la novedad y derretido de gozo, exclamó:«Señor mío y Dios mío»: confesando que aquel Señor que había muerto en la cruz y ahora veía resucitado, era verdadero Hijo de Dios. Algunos días después, yendo san Pedro a pescar, llevó consigo algunos de los apóstoles y discípulos, entre ellos a Tomás: y como hubiesen gastado toda la noche sin provecho alguno, aparecióseles a la mañana el Salvador en la ribera, y les mandó que echasen la red a la parte derecha de la barca. Después que recibió el Espíritu Santo con los demás apóstoles y hubo predicado el Evangelio en Jerusalén y en Judea, cúpole en suerte predicarlo a los persas y a los medos, y luego a los habitantes de la India, obrando en todos estos países numerosísimas conversiones; hasta que en Calamina, ciudad de la India, se vio muy perseguido del rey idólatra, el cual después de haberle hecho padecer cruelísimos tormentos, lo mandó atravesar con una lanza. Alzó el santo apóstol los ojos al cielo, invocó el nombre de Jesucristo, suplicándole perdonase a sus verdugos y conservase en la fe los nuevos cristianos que por su medio se habían convertido. Permanecieron ocultas sus sagradas reliquias, hasta que Juan III, rey de Portugal, procuró con gran diligencia descubrirlas, aunque sin provecho; mas insistiendo en su santo propósito, después de nuevas diligencias, excavando en la pared de una capilla en la ciudad de Meliapur, descubrióse en 1523 un sepulcro en forma de nicho, dentro del cual se hallaron los santos huesos, una redoma con sangre, y la punta de la lanza, instrumento de su martirio.

   Reflexión: Pasma el entrañabilísimo amor de nuestro Salvador para con los pecadores. A Pedro que le había negado tres veces, se le aparece el primero entre los discípulos; y a santo Tomás, que se resistía a creer en su resurrección, le regala con el tierno favor de permitirle meter sus dedos en su santísimo costado. Jamás te han de desalentar tus .faltas, por grandes que hayan sido. Llóralas de corazón, y no temas que Dios te mire airado por ellas.

   Oración: Concédenos, Señor, que nos gloriemos en la solemnidad de tu bienaventurado apóstol santo Tomás, para que seamos ayudados de su patrocinio, y con devoción conveniente imitemos su fe. Por Cristo nuestro Señor. Amén.