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quarta-feira, 8 de abril de 2015

Carta abierta al Cardenal Burke. OPEN LETTER TO HIS MOST REVEREND EMINENCE CARDINAL RAYMOND LEO BURKE.

Su Eminencia Reverendísima  Cardenal Raymond Leo Burke,
Me dirijo a su Eminencia con la admiración y respeto por su persona, al dar público testimonio ante la Iglesia de su fidelidad al Magisterio de la Santa Madre Iglesia.
Usted, Sr. Cardenal, ha sido repudiado como lo fue Nuestro Señor Jesucristo, simplemente por ser seguidor de la Verdad de la Iglesia que hemos recibido en el depósito de la fe, y que el hombre no puede tergiversar. Usted es humillado siendo apartado de su cargo y privándonos de su sabiduría,  y relegándole a un cargo secundario. Pero usted es un pastor de Dios que nos guía con su palabra y su ejemplo. Su postura firme y sin dudas recuerda  a Abrahán, que creyó y no dudó. Creyó en Dios y dejó que Él actuara en él. Y así actúa usted, Sr. Cardenal.
Cardenal Burke, usted ha cogido la Cruz que otros han dejado tirada, y usted está reparando por ello. “Mirarán al que traspasaron”. Esto es lo que usted está haciendo, mientras otros apartan la mirada, prefiriendo mirar las complacencias del mundo. Usted sigue velando al pie de la Cruz de Cristo.
Con sus Santas Misas Tradicionales, Sr. Cardenal, está reparando, ante Dios,  de la manera más perfectísima que se pueda hacer, por las ofensas a Dios cometidas por quienes han traicionada la Palabra de Dios, y  por aquellos que levantando su cabeza como las tortugas, enseguida la esconden bajo el caparazón.
Estamos siendo probados por Dios, Nuestro Señor, estamos siendo probados en nuestra fidelidad a Su Palabra. Son tiempos de confusión dentro de la Iglesia. Son tiempos de falsos pastores. Son tiempos en que no podemos dudar si no queremos poner en peligro la salvación de nuestra alma, y la de muchísimas almas de las que somos y seremos responsables ante el Tribunal de Dios Todopoderoso.
Eminencia, usted ha dicho con firmeza que “resistirá”, es decir, que permanecerá fiel al Magisterio de la Santa Madre Iglesia. Permítame decirle: un hombre vale lo que vale su palabra; y un hombre transmite la verdad de su palabra.
Un servidor, Sr. Cardenal, quiere compartir con usted la fidelidad al Magisterio recibido de la Tradición, y quiere “resistir” al lado de su Eminencia.
Bendígame y bendiga a todos los que le siguen y le seguirán.
Humildemente y respetuosamente en Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote.
Padre Juan Manuel Rodríguez de la RosaLas Rozas de Madrid, 26 de marzo 2015.
OPEN LETTER TO HIS MOST REVEREND EMINENCE CARDINAL 
RAYMOND LEO BURKE.
Most Reverend Eminence Cardinal Burke,
It is with great admiration and respect for your public testimony of fidelity to Holy Mother Church’s Magisterium that I am addressing this letter to you.
Your Eminence has been repudiated, as was Our Lord Jesus Christ, for simply following the Truth we have received in the Church as Deposit of the Faith, which cannot be distorted by man. You are being humiliated by being removed from your office, which deprives us from your wisdom, while you are pushed into a secondary position. But you are a shepherd through whom God leads us by your word and your sample. Your firm, sure stand reminds us of Abraham, who believed and did not doubt. He believed God and let Him work through him. That is what your are doing, Eminence.
You, Cardinal Burke, have taken the Cross that has been dropped by others, and are offering reparations for it. “They shall look on Him whom they pierced.” This is what you do while others look away prefering to turn their eyes upon worldly comfots. You are still keeping watch at the foot of the Cross of Christ.
Your Holy Traditional Masses, Eminence, are acts of reparation before God in the most perfect way possible for the offenses committed by those who have betrayed His Word and those who lifting their heads quickly hide it away as a turtle in its shell.
We are being put to the test by the Lord Our God. Our faithfulness to His Word is being tested. We are living times of confusion within the Church. Times of false shepherds. These are times when we must not doubt if we do not want to jeopardize our soul’s salvation, as well as that of countless souls for whom we are responsible before God Almighty’s judgment seat.
You have firmly said, Eminence, that you will resist, that is, remain faithful to Holy Mother Church’s Magisterium. Allow me to tell you that a man is worth as much as his word. A true man is faithfu to the truth of his committment.
This humble servant wants to share with your Eminence in your faithfulness to the Magisterium we have received from Tradition and resist by your side.
Bless me and bless all those who follow and will follow you.
Humbly and respectfully in Jesus Christ, High and Eternal Priest,
Father Juan Manuel Rodríguez de la Rosa.
Las Rozas de Madrid, March 26th, 2015.