Don Divo Barsotti

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quarta-feira, 25 de novembro de 2009

Comunidad San Martín

La fundación de la comunidad

Jean-François Guérin (1929-2005)La comunidad San Martín es una asociación clerical pública integrada por sacerdotes y diáconos seglares que desean vivir en común su apostolado, en un espíritu de fraternidad y disponibilidad al servicio de las diócesis de la Iglesia universal. Fue fundada el año 1976 por un sacerdote de la diócesis de Tours llamado P. Jean-François Guérin (1929-2005) con el propósito de contribuir con su modesto esfuerzo en el desarrollo de la formación y de la vida sacerdotal seglar. Su fundación está enmarcada en la época del renacer posterior al Concilio Vaticano II. La comunidad San Martín se instaló en Voltri, en la arquidiócesis de Génova, Italia, bajo la paternal protección del Cardenal Giuseppe Siri, quien fue el primero en otorgarle el reconocimiento canónico en el año 1979.

Proceso de reconocimiento canónico

En 1993 la comunidad San Martín fue trasladada de Génova a Candé-sur-Beuvron, cerca de Blois, en el valle del río Loira (a dos horas al sur de París). Ahí fue instalada su casa de formación, donde la enseñanza está a cargo de una Escuela de Teología, cuyos profesores son sacerdotes de la propia comunidad. En el año 2000 la comunidad San Martín es reconocida como asociación clerical pública de derecho pontifical, dependiendo de la Santa Congregación para el Clero. La Escuela de Teología fue afiliada en el año 2007 a la Universidad Pontifical de Letrán, en Roma. En la última etapa de su proceso de formación la Santa Sede ha confirmado en el 2008 los estatutos de la comunidad, según los cuales el Moderador general, actualmente P. Jean-Marie Le Gall (foto), recibe en su responsabilidad de ordinario de la comunidad la facultad de incardinar los miembros y de llamar a los órdenes sagrados.

Candé-sur-Beuvron, France

La comunidad hoy

En este momento la comunidad San Martín cuenta con alrededor de sesenta sacerdotes y diáconos, y cuarenta seminaristas. Excepto su casa de formación, la comunidad no tiene obras propias, sino que presta sus miembros para el servicio de los obispos deseosos de confiarles variadas misiones apostólicas: parroquias , capellanía de colegio e internado, santuario (ver el mapa de nuestras misiones)…

Vida común y movilidad son las dos características principales de la vida “martiniana”. Los hermanos son enviados por grupos, al menos de tres, con una misión precisada en un acuerdo con el obispo ; procuran vivir y laborar juntos en una verdadera fraternidad espiritual y concreta. El beneficio mayor de esa colaboración es la solidaridad pastoral, que imprime en los lugares de misión un clima profundamente familiar. Esa vida fraternal se arraiga en la oración común, especialmente en la misa y el canto cotidiano del oficio divino; se profundiza en la vida diariamente compartida, en particular en la mesa. Disponibles a los llamamientos, los sacerdotes y diáconos de la comunidad pueden fácilmente trasladarse a otra diócesis, o a otro país.

La comunidad en el mundo

Por encima de los varios ministerios que le han sido confiados en muchas diócesis de Francia, la comunidad presta miembros al servicio de la Santa Sede, en Roma o en nunciaturas. Además ha tenido desde el año 2006 la responsabilidad de una importante parroquia en Cuba, se trata de la ciudad de Placetas y de sus alrededores, en la diócesis de Santa Clara , cuyo obispo Monseñor Arturo González Amador ha confiado a los hermanos de la comunidad (tres sacerdotes y un diácono) la cura de 70 000 almas en la zona, y un proyecto de evangelización de la Juventud. También colaboran activamente a la formación sacerdotal en la diócesis.