http://4.bp.blogspot.com/_14vrv7ni7HM/TLYyK0PS85I/AAAAAAAABU8/h4xBT0R8kQU/s1600/20101013225550_D0064009.jpg
ABADIA DE NOSSA SENHORA DE FONTGOMBAULT  CELEBRA TODA A LITURGIA  NA REFORMA DO MISSAL FEITA POR SÃO JOÃO XXIII
EM 1962 E LIBERALIZADA POR SUA SANTIDADE BENTO XVI EM 7/7/2007 COM O MOTU PRÓPRIO "SUMMORUM PONTIFICUM".
ACTUALMENTE A COMUNIDADE CONTA COM CERCA DE 60 MONJES E FUNDOU MAIS OUTRAS 5 ABADIAS DE QUE ELA É A CASA-MÃE,
TODAS REZAM O BREVIÁRIO MONÁSTICO EM LATIM E A A SANTA MISSA É SEMPRE CELEBRADA NA FORMA EXTRAORDINÁRIA EM
FORMA SOLENE E CANTADA EM GREGORIANO.


  

Arquivo do blog

terça-feira, 4 de agosto de 2015

Santo Cura De Ars - San Juan Bautista María Vianney - Fiesta Agosto 4



Nombre: Jean-Baptist-Marie Vianney.
Apodo: Santo Cura de Ars.
Nacimiento: Mayo 8 de 1786 (Dardilly, Francia).
Fallecimiento: Agosto 4 de 1859 (Ars-sur-Formans, Francia).

Sus restos mortales se conservan incorruptos en el gran santuario dedicado a él en Ars, el pequeño lugar al que dedicó su vida como sacerdote y donde falleció. Tuvo que superar muchas dificultades para llegar por fin a ordenarse sacerdote. Se le confió la parroquia de Ars, en la diócesis de Belley, y el santo, con una activa predicación, con la mortificación, la oración y la caridad, la gobernó, y promovió de un modo admirable su adelanto espiritual. Estaba dotado de unas cualidades extraordinarias como confesor, lo cual hacía que los fieles acudiesen a él de todas partes, para escuchar sus santos consejos.

Pocos santos han tenido que entablar luchas tan tremendas contra el demonio como San Juan Vianney. El diablo no podía ocultar su canalla rabia al ver cuántas almas le quitaba este cura tan sencillo. Y lo atacaba sin compasión. Lo derribaba de la cama. Y hasta trató de prenderle fuego a su habitación. Lo despertaba con ruidos espantosos. Una vez le gritó:


"Faldinegro odiado. Agradézcale a esa que llaman Virgen María, y si no ya me lo habría llevado al abismo"
Un día en una misión en un pueblo, varios sacerdotes jóvenes dijeron que eso de las apariciones del demonio eran puros cuentos del Padre Vianney. El párroco los invitó a que fueran a dormir en el dormitorio donde iba a pasar la noche el famoso padre. Y cuando empezaron los tremendos ruidos y los espantos diabólicos, salieron todos huyendo en pijama hacia el patio y no se atrevieron a volver a entrar al dormitorio, ni a volver a burlarse del santo cura. Pero él tomaba con toda calma y con humor y decía:
"Con el patas hemos tenido ya tantos encuentros que ahora parecemos dos compinches"
Pero no dejaba de quitarle almas y más almas al maldito Satanás.

Mensaje del Santo Cura de Ars

El mensaje del Santo Cura de Ars para hoy, se resume en algunos puntos:

Hombre de oración


Largos momentos delante del tabernáculo, una verdadera intimidad con Dios, un abandono total a su voluntad, un rostro transfigurado... son otros tantos elementos que tocaban a aquéllos que lo encontraba y dejaban percibir la profundidad de su vida de oración y de su unión con Dios. Fueron su gran alegría y el ambiente de una verdadera amistad con Dios:
"Os amo, Dios mío, y mi solo deseo es de amaros hasta el último suspiro de mi vida"
Una amistad que supone una reciprocidad, como dos pedazos de cera, precisaba el P. Vianney, que una vez fundidos no pueden ya separarse; así es nuestra alma con Dios cuando rezamos...

La Eucaristía celebrada
y adorada, corazón de todo...



"Está ahí"
Exclamaba el Santo Cura mirando al tabernáculo. Hombre de la Eucaristía, celebrada y adorada:
"No hay nada más grande que la Eucaristía"
Decía. Lo que quizás más lo tocaba era constatar que su Dios estaba presente en el tabernáculo, para nosotros:
"¡Nos espera!"
La conciencia de la presencia real de Dios en el Santísimo Sacramento fue quizás una de sus más grandes gracias y una de sus más grandes alegrías. Ofrecer Dios a los hombres y los hombres a Dios, el sacrificio eucarístico se convirtió muy pronto para él en el corazón de su jornada y de su pastoral.

Preocupado
por la salvación de los hombres

Es quizás lo que mejor resume lo que fue la presencia del Santo Cura durante sus 41 años de permanencia en Ars. Preocupado por su propia salvación y la de los demás, y muy especialmente la de aquéllos que venían a él o que tenía a su cargo. En cuanto párroco, "Dios me pedirá cuentas", decía. Que cada uno pueda gustar la alegría de conocer a Dios y de amarlo, y de saber que Él lo ama... en eso trabaja sin descanso el P. Vianney.

Mártir del confesionario

A partir de 1830 miles de personas vendrán a Ars para confesarse con él, más de 100.000 el último año de su vida... hasta 17 horas por día permanecía clavado a su confesionario para reconciliar a los hombres con Dios y entre ellos, el Cura de Ars es un verdadero mártir del confesionario, subrayaba Juan Pablo II. Subyugado por el amor de Dios, maravillado ante la vocación del hombre, consideraba una locura el querer ser separado de Dios. Quería que cada uno fuera libre para poder gustar del amor de Dios.

En el corazón de su parroquia,
un hombre social

"No se sabe cuánto ha hecho el Santo Cura como obra social", dice uno de sus biógrafos. Viendo en cada uno de sus hermanos presente al Señor, no se dará tregua para socorrerlos, ayudarlos, aliviar los sufrimientos o las heridas, permitir que cada uno fuera libre y feliz. Orfanato, escuelas, atención a los más pobres y a los enfermos, infatigable constructor... nada se le escapa. Acompaña a las familias y trata de protegerlas de todo lo que puede destruirlas (alcohol, violencia, egoísmo...). En el corazón de su pueblo, tiene en cuenta al hombre en todas sus dimensiones (humana, espiritual, social).

Patrón de todos
los párrocos del mundo

Beatificado en 1905, será declarado el mismo año, el 12 de abril, patrono de los sacerdotes de Francia por San Pío X. En 1929, cuatro años después de su canonización, el Papa Pío XI lo declarará:
"Patrono de todos los párrocos del mundo"
El Papa Juan Pablo II no dirá otra cosa recordando por tres veces, que:
"El Cura de Ars sigue siendo para todos los países un modelo sin igual, a la vez del cumplimiento del ministerio y de la santidad del ministro"
"¡Oh que el sacerdote es algo grande!"
Exclamaba Juan María Vianney, pues puede ofrecer Dios a los hombres y los hombres a Dios; es el testigo de la ternura del Padre hacia cada uno y el artesano de su salvación. El Cura de Ars es nuestro hermano mayor en el sacerdocio, al lado de quien cada sacerdote del mundo puede venir a confiar su ministerio o su vida sacerdotal.


Una llamada universal
a la santidad
"Te enseñaré el camino del Cielo"
Había contestado al pastorcillo que le mostró el camino de Ars, es decir:
"Te ayudaré a convertirte en un santo. Allí donde los santos pasan, Dios pasa con ellos"
Precisará él más tarde. Por último, invita a cada uno a dejarse santificar en este mundo por Dios, a tomar los medios para esta unión con Dios aquí en la tierra, y por la eternidad.

Atacado
por las fuerzas del demonio

Era de esperarse que un triunfo tan grande de la religión, así como la santidad del instrumento que Dios usó con este fin, trajese la furia del infierno. Por un período de 35 años el Santo Cura de Ars fue asaltado y molestado, de una manera física y tangible, por el demonio. La ocupación ordinaria del demonio, permitida por Dios hacia nosotros, es la tentación. El demonio también puede asechar las almas de diversas maneras.
  • Asedio: Acción extraordinaria del demonio, cuando busca aterrorizar por medio de apariciones horribles o por medio de ruidos.
  • La Obsesión: Va más allá. Puede ser externa, cuando el demonio actúa en los sentidos externos del cuerpo, o interna, cuando influencia la imaginación o la memoria.
  • Posesión: Cuando el demonio toma control de todo el organismo.
El Cura de Ars sufrió de la primera, asedio. Los ataques del demonio comenzaron en el invierno de 1824. Ruidos horribles y gritos estrepitosos se oían fuera de la puerta del presbiterio, viniendo aparentemente del pequeño jardín de enfrente. Al principio, el Padre Vianney pensó que eran salteadores que venían a robar, y a la siguiente noche le pidió a un señor que se quedase con él. Después de medianoche se comenzó a escuchar grandes ruidos y golpes contra la puerta de enfrente, parecía como si varios carros pesados estaban siendo llevados por los cuartos. El señor André buscó su pistola, miró por la ventana, pero no vio nada, sólo la luz de la luna. Decía:
"Por 15 minutos la casa retembló y mis piernas también"
Nunca más quiso quedarse en la casa. Ésto ocurría casi todas las noches. Aún ocurría cuando el santo cura no estaba en el pueblo. Una mañana el demonio incendió su cama. El santo se disponía a revestirse para la Santa Misa cuando se oyó el grito de "fuego, fuego". Él sólo le dio las llaves del cuarto a aquellos que iban a apagar el fuego. Sabía que el demonio quería parar la Santa Misa y no se lo permitió. Lo único que dijo fue:
"El villano, al no poder atrapar al pájaro le prende fuego a su jaula" 

Hasta el día de hoy los peregrinos pueden ver, sobre la cabecera de la cama, un cuadro con su cristal con las marcas de las llamas de fuego. El demonio por espacio de horas haría ruidos como de cristal, o silbidos o ruidos de caballo, y hasta gritaba debajo de la ventana del santo:
"Vianney, Vianney, come papas"
El propósito de todo ésto era el de no dejar dormir al Santo Cura para que se cansara y no pudiese estar horas en el confesionario, donde le arrancaba muchas almas de sus garras. Pero para 1845 estos ataques cesaron casi por completo. La constancia de nuestro santo ante estas pruebas fue recompensada por el Señor, con un poder extraordinario que le concedió de expulsar demonios de las personas poseídas. El santo sacerdote se puede decir que pasó su vida en una continua batalla con el pecado, a través de su trabajo en el confesionario. El gran milagro de Ars era el confesionario. Miles de personas acudían al pueblo de Ars para ver al Santo Cura, pero especialmente para confesarse con él.


La oración según
el Santo Cura de Ars


"Hermosa obligación del hombre: orar y amar.

Consideradlo, hijos míos: el tesoro del hombre cristiano no está en la tierra, sino en el cielo. Por esto, nuestro pensamiento debe estar siempre orientado hacia allí donde está nuestro tesoro.

El hombre tiene un hermoso deber y obligación: orar y amar. Si oráis y amáis, habréis hallado la felicidad en este mundo.

La oración no es otra cosa que la unión con Dios. Todo aquel que tiene el corazón puro y unido a Dios experimenta en sí mismo como una suavidad y dulzura que lo embriaga, se siente como rodeado de una luz admirable.

En esta íntima unión, Dios y el alma son como dos trozos de cera fundidos en uno sólo, que ya nadie puede separar. Es algo muy hermoso esta unión con Dios con su pobre criatura; es una felicidad que supera nuestra comprensión.

Nosotros nos habíamos hecho indignos de orar, pero Dios, por su bondad, nos ha permitido hablar con Él. Nuestra oración es el incienso que más le agrada.

Hijos míos, vuestro corazón es pequeño, pero la oración lo dilata y lo hace capaz de amar a Dios. La oración es una degustación anticipada del cielo, hace que una parte del paraíso baje hasta nosotros. Nunca nos deja sin dulzura; es como una miel que se derrama sobre el alma y lo endulza todo. En la oración hecha debidamente, se funden las penas como la nieve ante el sol.

Otro beneficio de la oración es que hace que el tiempo transcurra tan aprisa y con tanto deleite, que ni se percibe su duración. Mirad: cuando era párroco en Bresse, en cierta ocasión, en que casi todos mis colegas habían caído enfermos, tuve que hacer largas caminatas, durante las cuales oraba al buen Dios, y creedme, que el tiempo se me hacía corto.

Hay personas que se sumergen totalmente en la oración como los peces en el agua, porque están totalmente entregadas al buen Dios. Su corazón no está dividido. ¡Cuánto amo a estas almas generosas! San Francisco de Asís y Santa Coleta veían a Nuestro Señor y hablaban con Él del mismo modo que hablamos entre nosotros.

Nosotros, por el contrario, ¡cuántas veces venimos a la Iglesia sin saber lo que hemos de hacer o pedir! Y, sin embargo, cuando vamos a casa de cualquier persona, sabemos muy bien para qué vamos. Hay algunos que incluso parece como si le dijeran al buen Dios: "Sólo dos palabras, para deshacerme de Ti..." Muchas veces pienso que cuando venimos a adorar al Señor, obtendríamos todo lo que le pedimos si se lo pidiéramos con una fe muy viva y un corazón muy puro".


Oración de Amor a Dios
"Te amo, Oh mi Dios"
Autor: San Juan María Vianney



Te amo, Oh mi Dios.
Mi único deseo es amarte
hasta el último suspiro de mi vida.
Te amo, Oh infinitamente
amoroso Dios, y prefiero morir
amándote que vivir
un instante sin Ti.
Te amo, Oh mi Dios,
y mi único temor es ir al infierno,
porque ahí nunca tendría
la dulce consolación de tu amor,
Oh mi Dios,
si mi lengua no puede decir
cada instante que te amo,
por lo menos quiero
que mi corazón lo repita
cada vez que respiro.
Ah, dame la gracia
de sufrir mientras que te amo.
Y de amarte mientras que sufro,
y el día que me muera,
no sólo amarte
pero sentir que te amo.
Te suplico que mientras más cerca
estés de mi hora final
aumentes y perfecciones
mi amor por Ti.
Amén.


Fuente - Texto tomado de WIKIPEDIA.ORG:

Fuente - Texto tomado de ES.CATHOLIC.NET:

Fuente - Texto tomado de SANTUARIO DE ARS:

Fuente - Texto tomado de CORAZONES.ORG:

Fuente - Texto tomado de DEVOCIONES.ORG:

Livros católicos

Ebook cattolici

Bibbia, Vangeli, Catechismo della Chiesa Cattolica, Storia della Chiesa

Dizionari

Preghiera

Classici Cristiani

  • L'imitazione di Cristo di Tommaso da KempisEPUB MOBI HTML
  • L'imitazione di Maria di Edoardo CiccodicolaEPUB MOBI HTML
  • Trattato della vera devozione a Maria di San Luigi Maria Grignion de MontfortEPUB MOBI HTML
  • Il segreto ammirabile del Santo Rosario di San Luigi Maria Grignion de MontfortEPUB MOBI HTML
  • Il grande segreto per diventare santi di San Luigi Maria Grignion de MontfortEPUB MOBI HTML
  • Le Glorie di Maria di Sant'Alfonso Maria de LiguoriEPUB MOBI HTML
  • Del Gran mezzo della preghiera di Sant'Alfonso Maria de LiguoriEPUB MOBI HTML
  • La necessità della preghiera di Sant'Alfonso Maria de LiguoriEPUB MOBI HTML
  • I racconti di un pellegrino russoEPUB MOBI HTML
  • Filotea di San Giovanni di SalesEPUB MOBI HTML
  • I fioretti di San FrancescoEPUB MOBI HTML
  • Storia di un anima di Santa Teresa di LisieuxEPUB MOBI HTML
  • Esercizi Spirituali di Sant'IgnazioEPUB MOBI HTML
  • Trattato della vita spirituale di San Vincenzo FerreriEPUB MOBI HTML
  • Il castello interiore di Santa Teresa d'AvilaEPUB MOBI HTML
  • La nuvoletta del Carmelo di San Giovanni BoscoEPUB MOBI HTML
  • Maria Ausiliatrice col racconto di alcune grazie di San Giovanni BoscoEPUB MOBI HTML
  • Maraviglie della Madre di Dio di San Giovanni BoscoEPUB MOBI HTML
  • Specchio (o salutazione) della Beata Vergine Maria di Corrado da SassoniaEPUB MOBI HTML
  • E' Gesù che passa di San Josemaría Escrivá de BalaguerEPUB MOBI HTML
  • Opera Omnia - San Francesco d'AssisiEPUB MOBI HTML
  • Opera Omnia - Santa Chiara d'AssisiEPUB MOBI HTML
  • Meditazioni della Beata Madre Teresa di CalcuttaEPUB MOBI HTML
  • Madre Mia quanto sei bellaEPUB MOBI HTML
  • Con Maria la vita è bellaEPUB MOBI HTML
  • Con Maria verso GesùEPUB MOBI HTML
  • Il mio ideale Gesù figlio di Maria di p. Emilio NeubertEPUB MOBI HTML
  • L'anticristo di Vladimir Sergeevic SolovievEPUB MOBI HTML
  • Salita del Monte Carmelo di San Giovanni della CroceEPUB MOBI HTML
  • Maria e la sua armataEPUB MOBI HTML

Biografie di santi, Visioni, Profezie, Rivelazioni

  • La Misericordia Divina nella mia anima - Diario di Santa suor Faustina KowalskaEPUB MOBI HTML
  • L'Araldo del Divino Amore di Santa Gertrude di HelftaEPUB MOBI HTML
  • La vita di Maria della Beata Anna Caterina EmmerickEPUB MOBI HTML
  • La Passione di Nostro Signore della Beata Anna Caterina EmmerickEPUB MOBI HTML
  • Le visioni della Beata Anna Caterina EmmerickEPUB MOBI HTML
  • La Mistica Città di Dio di Suor Maria d'AgredaEPUB MOBI HTML
  • I sogni di San Giovanni BoscoEPUB MOBI HTML
  • Vita di Santa Margherita Maria Alacoque (scritta da lei stessa)EPUB MOBI HTML
  • I primi nove venerdì del mese - la grande promessaEPUB MOBI HTML
  • Diario di Santa Gemma GalganiEPUB MOBI HTML
  • Il diario della Beata Elisabetta Canori MoraEPUB MOBI HTML
  • Il diario mistico di Camilla BraviEPUB MOBI HTML
  • Diario di Louise Marguerite Claret De La ToucheEPUB MOBI HTML
  • Il libro della Grazia speciale - Rivelazioni di Santa Metilde di HackebornEPUB MOBI HTML
  • Le Rivelazioni di Santa Brigida di SveziaEPUB MOBI HTML
  • Amore per amore: diario di Suor Maria Costanza del Sacro CostatoEPUB MOBI HTML
  • Beata Marietta RubattoEPUB MOBI HTML
  • Beato Bartolo LongoEPUB MOBI HTML
  • Colui che parla dal fuoco - Suor Josefa MenendezEPUB MOBI HTML
  • Così lontani, così vicini - Gli angeli nella vita di Santa Gemma GalganiEPUB MOBI HTML
  • Cristo Gesù nella Beata Alexandrina da BalasarEPUB MOBI HTML
  • Il mistero del Sangue di Cristo - Suor Maria Antonietta PrevedelloEPUB MOBI HTML
  • Santa Gertrude Di Helfta di don Giuseppe TomaselliEPUB MOBI HTML
  • Vita della Serva di Dio Edvige CarboniEPUB MOBI HTML
  • Diario di Edvige CarboniEPUB MOBI HTML
  • Rimanete nel mio amore - Suor Benigna Consolata FerreroEPUB MOBI HTML
  • Il Sacro Cuore e il Sacerdozio. Biografia di Madre Luisa Margherita Claret de la ToucheEPUB MOBI HTML
  • Figlia del dolore Madre di amore - Alexandrina Maria da CostaEPUB MOBI HTML
  • Il piccolo nulla - Vita della Beata Maria di Gesu CrocifissoEPUB MOBI HTML
  • Beata Anna Schaffer: Il misterioso quaderno dei sogniEPUB MOBI HTML
  • Beata Chiara bosattaEPUB MOBI HTML
  • Beata Maria Candida dell'EucaristiaEPUB MOBI HTML
  • Fratel Ettore BoschiniEPUB MOBI HTML
  • Il cuore di Gesù al mondo di Suor Maria Consolata BetroneEPUB MOBI HTML
  • Madre Giuseppina BakhitaEPUB MOBI HTML
  • Beata Maria di Gesù Deluil-MartinyEPUB MOBI HTML
  • Serva di Dio Luigina SinapiEPUB MOBI HTML
  • Marie-Julie JahennyEPUB MOBI HTML
  • Marie Le ValleesEPUB MOBI HTML
  • I SS. Cuori di Gesù e di Maria. La salvezza del mondo, le loro apparizioni, promesse e richiesteEPUB MOBI HTML
  • La testimonianza di Gloria PoloEPUB MOBI HTML
  • Chiara Luce BadanoEPUB MOBI HTML
  • Madre Carolina VenturellaEPUB MOBI HTML
  • Madre SperanzaEPUB MOBI HTML

Novissimi

Patristica

  • Scritti dei primi cristiani (Didachè, Lettera a Diogneto, Papia di Gerapoli)EPUB MOBI HTML
  • I padri apostolici (S.Clemente Romano,S.Ignazio di Antiochia,Il Pastore d'Erma, S.Policarpo di Smirne)EPUB MOBI HTML
  • I padri della chiesa: Scritti di Sant'AgostinoEPUB MOBI HTML
  • I padri della chiesa: Sant'Agostino, la città di DioEPUB MOBI HTML
  • I padri della chiesa: Sant'Agostino, le confessioniEPUB MOBI HTML
  • I padri della chiesa: Clemente Alessandrino,Sant'Ambrogio, Sant'Anselmo, San Benedetto,San Cirillo di GerusalemmeEPUB MOBI HTML
  • I padri della chiesa: San Giustino, San Leone Magno, Origene, Cirillo d'Alessandria, San Basilio, Atenagora di Atene, Rufino di Aquileia,Guigo il CertosinoEPUB MOBI HTML
  • I padri della chiesa: San Giovanni CrisostomoEPUB MOBI HTML
  • I padri della chiesa: San Gregorio di NissaEPUB MOBI HTML
  • I padri della chiesa: Quinto Settimio Fiorente TertullianoEPUB MOBI HTML
  • I padri del deserto: Evagrio Pontico, Sant'Antonio AbateEPUB MOBI HTML
  • I padri esicasti : La preghiera del Cuore,Gregorio il sinaita,Niceforo il solitario, San Barsanufio e Giovanni, Pseudo MacarioEPUB MOBI HTML

Sacramenti e vita cristiana

Altri libri

  • La Divina Commedia (Inferno, Purgatorio, Paradiso) di Dante AlighieriEPUB MOBI HTML
  • La storia d'Italia di San Giovanni BoscoEPUB MOBI HTML
  • I testimoni di Geova di Don Vigilio Covi