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quinta-feira, 7 de janeiro de 2016

padre Gabriele Amorth, entrevistado advierte que en Fátima la Madre de Dios hizo explícita mención de los males que vendrían sobre el mundo, si Rusia no era consagrada a su Inmaculado Corazón y si no se extendía entre los fieles la práctica de la Comunión reparadora, los primeros sábados del mes.

DIOS SABE COMO RECORDARNOS SU PRESENCIA

“El Señor se hará escuchar, y el mundo le responderá… Dios siempre actúa para que nosotros podamos obtener un bien mayor que los castigos infligidos, que tienen el propósito de abrir los ojos a la humanidad que lo ha olvidado y le abandonó”.
Faithful Insight/ Portaluz
Falta poco más de un año para que se cumpla el centenario de las apariciones de la Santísima Virgen María en Fátima. Allí la Madre de Dios hizo explícita mención de los males  que vendrían sobre el mundo, si Rusia no era consagrada a su Inmaculado Corazón y si no se extendía entre los fieles la práctica de la Comunión reparadora, los primeros sábados del mes.
A sus noventa años el exorcista de Roma y prolífico escritor, padre Gabriele Amorth, entrevistado hace algunas semanas de forma exclusiva por la revista Faithful  Insight advierte que aún se está a tiempo de responder a la demanda de la Santísima Virgen María.
Sin preámbulos el sacerdote entrevistado polemiza señalando que:“La Consagración todavía no se ha hecho. Yo estaba allí el 25 de marzo en la plaza de San Pedro, estaba en la primera fila, casi al alcance de la mano del Santo Padre. (san) Juan Pablo II quiso consagrar a Rusia pero su séquito no… temiendo que los Ortodoxos se opusieran (públicamente), y ellos casi-casi la frustraron. Por lo tanto, cuando Su Santidad consagró el mundo, estando de rodillas, añadió una sentencia que no se incluía en la versión que distribuyeron (impresa), en su lugar dijo consagrar… «especialmente aquellas naciones que tú misma has pedido su consagración». Así, de manera indirecta esto incluyó a Rusia. Sin embargo una consagración específica aún no se ha hecho. Siempre puedes hacerla. De hecho, sin duda se hará…”.
Nuestra Señora había predicho en Fátima sobre la sangre de los mártires, si la penitencia no se hacía. La sangre de los mártires ha comenzado a fluir copiosamente: ¿Cuánto tiempo pasará antes de que Dios envíe su castigo?
Padre Amorth: Mira, hoy existen más mártires que en los primeros siglos del cristianismo. Basta pensar en el Medio Oriente, donde tantos cristianos son asesinados simplemente porque son cristianos. ¡Hay una gran cantidad de mártires! Pero no olvidemos qué dijo la Santísima Virgen: «Al final mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre consagrará Rusia a mí, con lo cual se convertirá, y al mundo se le concederá un período de paz»… Pronto tendremos grandes acontecimientos.
¿Cuándo?
Padre Amorth:… Es difícil dar detalles… Yo no soy un profeta. Hubo un tiempo en que Israel se apartó de Dios para abrazar la idolatría. Los profetas fueron tratados muy mal. Finalmente Dios castigó.  Hoy el mundo no se vuelve hacia Dios debido a que es idólatra; se prefiere buscar el ateísmo puro que pone a la ciencia en un altar. Pero la ciencia no crea; ella sólo descubre lo que Dios ha hecho.  Alejándose del Señor, sus avances son utilizados de forma desastrosa. Sin el Señor, también el progreso es mal usado. Lo vemos en las leyes que van totalmente en contra de la naturaleza, como el divorcio, el aborto, el ‘matrimonio gay’… ¡nos hemos olvidado de Dios! Por lo tanto, Dios pronto amonestará a la humanidad de forma muy poderosa. Él sabe cómo recordarnos de Su presencia.
Hay rumores de que usted recientemente habría indicado un período de ocho meses, tal vez menos… Pero, como yo lo entiendo, no hay un momento preciso…
Padre Amorth: Creo que esto es pronto. Creo que estamos cerca. Más y más. El Señor se hará escuchar, y el mundo le responderá. Miro todo esto con optimismo, porque Dios siempre actúa para que nosotros podamos obtener un bien mayor que los castigos infligidos, que tienen el propósito de abrir los ojos a la humanidad que lo ha olvidado y le abandonó. Siempre recuerdo la rima de Metastasio: “Donde quiera que miro, inmenso Dios, yo veo: en Tus obras te admiro, te reconozco en mí mismo”. Siempre debemos buscar al Señor, no podemos olvidar el origen, la causa primera, como por desgracia sucede hoy… Yo estuve con el Padre Pío durante 26 años y recuerdo lo furioso que estaba por la invención de la televisión: «Verás lo que va a hacer», decía. Ha permitido también (la TV) cosas buenas. Pero estando en medio de la gente veo cuántas personas han sido arruinadas por la televisión e Internet.
Usted ha mencionado como leyes en contra de la naturaleza al divorcio, las uniones homosexuales… Estos son temas de dos Sínodos sobre la Familia, el Extraordinario… y el Ordinario. ¿Cree usted que estas cuestiones se han abordado adecuadamente, o deben ser enfrentados desde otra perspectiva…?Padre Amorth: Ciertamente me agrada que el Papa haya convocado al Sínodo sobre la Familia. Pero usted tiene que potenciar la unidad de la familia. El divorcio ha sido un desastre; el aborto ha sido un desastre. Cada año 50 millones de niños son asesinados por aborto. Y la eutanasia, las familias rotas, la cohabitación… ¡Es destrucción! El Señor nos dio el sexo para un propósito y además Él ha dicho: «Que ningún hombre divida lo que Dios ha unido». Una cosa es la diversión sexual, y otra es el amor. Hoy en día se habla mucho del amor, pero realmente no lo es. Precisamente en Fátima Nuestra Señora dijo a Jacinta, una niña de siete años de edad: «el pecado que conduce a una mayor cantidad de almas al infierno es el de la impureza», el pecado de la carne. ¡Dijo esto a una niña joven, que ni siquiera sabía de qué se trataba! Debemos escuchar lo que dice Nuestra Señora. Las palabras -en todo caso- indican como razonable una sola postura: Conversión, penitencia, oración.
Fuente: Infovaticana