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sexta-feira, 21 de outubro de 2011

Un ejemplo a seguir en España para dar a conocer la liturgia romana clásica según el espíritu de "Summorum Pontificum"


 

Afiche del evento del 22-23 de octubre

Este fin de semana tendrá lugar en una parroquia de la provincia de Teramo en los Abruzzos (Italia) una importante conferencia bajo el título de “La Sagrada Liturgia para la renovación de la vida cristiana”. El importante evento se desarrollará en dos días: mañana sábado día 22 de octubre se dedicará a las ponencias, mientras el domingo se reservará para una solemne misa pontifical en el trono oficiada por Su Eminencia Reverendísima el Señor Cardenal Darío Castrillón Hoyos, presidente emérito de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei y buen amigo de la Federación Internacional Una Voce (FIUV). Participarán como conferenciantes dos ya conocidos e ilustres difusores del rito romano clásico: Mons. Nicola Bux, catedrático de la Facultad Teológica de Bari (Apulia), quien disertará sobre el tema “La decadencia de la Liturgia, crisis de la Iglesia. ¿Cómo salir de ella?”; y el R.P. Fray Vincenzo Nuara, O.P., miembro de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei y fundador del movimiento Amicizia Sacerdotale Summorum Pontificum (Amistad Sacerdotal Summorum Pontificum), el cual tratará acerca del “Motu proprio Summorum Pontificum e Instrucción Universae Ecclesiae, instrumentos para la renovación”.

Nos ha parecido oportuno consignar la noticia de esta conferencia para subrayar la total ausencia en España de eventos de esta clase, lo que da la medida del ínfimo nivel en el que nos movemos aquí por lo que toca a la cuestión litúrgica en relación con otros países. El motu proprio Summorum Pontificum lleva ya más de cuatro años de vigencia y la instrucción Universae Ecclesiae varios meses de haber sido publicada sin que, al parecer, las autoridades eclesiásticas españolas se hayan dado por enteradas. A poco de aparecer el primer documento, eso sí, se organizó en Barcelona un encuentro del Centro Pastoral de Liturgia sin otro objeto que el de echarlo por tierra (con la excepción de Mossen Jaume González Padrós, que hizo una exposición bastante ecuánime del motu proprio). Mientras no sólo en Italia, sino también en Francia, el Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Méjico, Australia y otros países se va tomando cada vez mayor conciencia de la necesidad de consolidar la pax liturgica instituida por el Santo Padre Benedicto XVI, felizmente reinante, y se actúa en consecuencia, en España los obispos (salvo tres o cuatro) actúan como si Summorum Pontificum  no existiera o fuera papel mojado. ¡Y tenemos un cardenal español como prefecto de la Congregación para el Culto Divino!

El R.P. Fray Vincenzo Nuara, O.P., celebrando misa solemne
en la iglesia del Santísimo Salvador de Silvi Paese (Teramo)


A nivel de los seglares, gracias a Dios, ha habido una sana reacción, sobre todo entre los jóvenes (a quienes no se puede acusar, por cierto, de nostalgia o apego al pasado): nuevas asociaciones y grupos van surgiendo a lo largo y ancho de nuestra geografía, pero suelen chocar, desgraciadamente contra el muro de incomprensión y de intolerancia alzado desde las curias diocesanas. Hay quienes arguyen que no hay demanda de celebraciones regulares según el rito romano clásico o forma extraordinaria y que, por lo tanto, no tiene sentido la aplicación del motu proprio. Pero, como nos venimos preguntado desde hace tiempo: ¿cómo va a haber gente que pida dichas celebraciones si no se las da a conocer? Desde el momento que la liturgia tradicional es una riqueza de toda la Iglesia, cualquier católico tiene derecho a conocerla y a participar en ella. Y los obispos, como moderadores de la vida litúrgica, tienen la obligación de no negar el acceso de sus fieles a dicho tesoro. Si todo procede con el debido respeto y en el espíritu y la mente del Romano Pontífice, no hay motivo para privarles de la oportunidad de conocer, amar y desear las celebraciones del usus antiquior. Así de sencillo.

El ejemplo de Italia es ilustrativo y ejemplar. La conferencia de la que nos hacemos eco en esta ocasión no se ha organizado en Roma o en una metrópolis populosa: lo ha sido en una pequeña localidad de unos 15.000 habitantes –Silvi–, cuyo párroco no ha tenido inconveniente en ofrecer la hospitalidad de su iglesia y prestarse a intervenir para dar la bienvenida a los participantes. Y obviamente con el conocimiento del Sr. Obispo de Teramo-Atri, del que depende la parroquia, ya que es de uso entre los cardenales de la Santa Iglesia Romana la elemental cortesía de anunciar su visita a una diócesis que no es la suya al ordinario de la misma y contar con su anuencia. Por otra parte, el doble programa del evento es modélico: primero se apela al intelecto mediante las disertaciones de los ponentes; después, los fieles pueden experimentar de forma práctica e inmediata aquello que han escuchado a través de la Sagrada Liturgia en acto. Es un perfecto método didáctico que ayuda a la mejor comprensión de los alcances del motu proprio y que deberíamos poder aplicar en España. No es posible ni normal que en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao, Zaragoza y otras grandes ciudades los católicos que queremos dar culto a Dios regularmente en uno de los beneméritos ritos legítimamente reconocidos en la Iglesia, nos veamos reducidos a una minoría silenciada y silenciosa. Que tomen nota nuestros prelados y a seguir ejemplos como el de nuestros hermanos italianos.


Agradecimiento: Prof. Paolo Tontodonato.



La iglesia del Santísimo Salvador de Silvi Paese (s. XII)  marco de la misa
pontifical de este domingo, que será oficiada por el cardenal Castrillón Hoyos
http://roma-aeterna-una-voce.blogspot.com/