NOVO MOVIMENTO LITÚRGICO MISSA GREGORIANA EM PORTUGAL      http://3.bp.blogspot.com/-W-4uVf9h5Xc/Tc_Gol9vCwI/AAAAAAAAR_o/WN-tod4VGV0/s1600/brandmuller%2Bxi.JPG

segunda-feira, 7 de dezembro de 2009

O Calvário e a Missa



O púlpito, onde as palavras de Jesus são repetidas, não nos une a Ele; o coro, no qual os suaves sentimentos são cantados, não nos aproxima tanto da Sua Cruz. Um templo sem altar de sacrifício não existiu entre os próprios povos primitivos, e nada significa entre os cristãos. Na Igreja Católica é, pois, o altar, e não o púlpito, ou o coro, ou o órgão, que representa o centro de amizade, pois é ali que se renova a memória da Paixão.

... A Missa é o maior acontecimento da história da humanidade: o único Ato sagrado que afasta a ira de Deus de um mundo pecador, porque eleva a Cruz entre a terra e o Céu, renovando assim aquele decisivo momento em que a nossa triste e trágica humanidade viu desenrolar-se na sua frente o caminho para a plenitude da vida sobrenatural.

... Não é possível fugirmos à cruz, a não ser que façamos o que fizeram os Fariseus ou vendendo Cristo, como o fez Judas, ou crucificando-O, tal como fizeram os seus carrascos. Todos nós vemos a Cruz, quer para abraçá-la, para nos salvarmos, quer fugindo dela, para nos perdermos.

Como é, porém, que a cruz se torne visível?
Como se perpetuou e renovou o cenário do Calvário?

No Santo Sacrifício da Missa, porque, quer no Calvário, quer durante o Santo Sacrifício, o Sacerdote e a Vítima são os mesmos. As sete palavras derradeiras são idênticas às sete partes da Missa. Assim como as sete notas musicais comportam uma infinita variedade de harmonias e combinações, também na Cruz há sete notas divinas que o Cristo moribundo fez soar através dos séculos e que, no seu conjunto, constituem a sublime melodia da Redenção do mundo.

Cada palavra é uma parte da Missa.

A primeira, "Perdoai-lhes", representa o Confiteor; a segunda, "Hoje estarás comigo no paraíso", é o Ofertório; a terceira, "Mulher, eis aqui o teu filho", é o Sanctus; a quarta, "Por que me abandonaste?", é a Consagração; a quinta. "Tenho Sede", é a Santa Comunhão; a sexta, "Tudo está consumado", é o "Ite missa est"; a sétima, "Pai, nas Vossas mãos entrego o Meu espírito", é o Último Evangelho.

Representai, pois, na vossa idéia, o Sumo Sacerdote, Cristo, saindo da sacristia do Céu para o altar do Calvário. Ele já se revestiu da nossa natureza humana, colocou no braço o manípulo do nosso sofrimento, a estola do sacerdote, a casula da Cruz. O Calvário é a Sua Catedral; a rocha do Calvário é a pedra do altar; o rubor do sol poente a lâmpada do Santuário; Maria e João são as imagens vivas dos altares laterais; a Hóstia é o Corpo de Jesus; o vinho o Seu sangue. Ele está de pé, como sacerdote, e prostrado, como vítima.

A Sua Missa vai começar.

(O Calvário e a Missa - Arcebispo Fulton J.Sheen)

¿Comunión en la mano o en la boca?



Esta es la decisión que debe tomar el fiel cuando se acerca a recibir la Sagrada Eucaristía. ¿Cuál forma es la mejor? y sobre todo, cual es la que agrada a Jesús. Generalmente se está mal informado en este tema, y es importante tener en claro cual es la legislación vigente dentro de nuestra Iglesia para saber discernir correctamente entre la verdad y los malintencionados que lamentablemente hoy abundan.

Uno de los mejores libros para recomendar sobre este tema es el denominado "COMUNION EN LA MANO" (año 1997) –utilizaremos la abreviatura CM– cuyo autor es Mons. Juan Rodolfo Laise, Obispo de San Luis, QUE PROHIBIÓ LA COMUNIÓN EN LA MANO EN TODA SU DIÓCESIS DE SAN LUIS, ARGENTINA, quién comenta con respecto a esta forma de comulgar: «Conociendo la historia de este rito REINTRODUCIDO CLANDESTINAMENTE, DIFUNDIDO EN BASE A EQUÍVOCOS Y CONFIRMADO POR MEDIO DE DESOBEDIENCIAS INQUEBRANTABLES... imponiendo a lo largo de veintisiete años un uso al que el Papa no quería autorizar por considerarlo peligroso para el bien de la Iglesia, hasta que lograron finalmente que se extendiera por casi todo el mundo.» (CM, p.133). Y «el mismo Pablo VI ha tenido que LAMENTAR PÚBLICAMENTE "ciertas formas de actuación en diferentes partes de la Iglesia, que son motivo de no poca preocupación y dolor". Y prosigue el Papa: "Nos referimos sobre todo a esa mentalidad según la cual muchos reciben con disgusto cuanto proceda de la autoridad eclesiástica, o sea lo que está preceptuado por la ley. Razón por la cual sucede que en materia litúrgica hasta las mismas Conferencias Episcopales alguna vez proceden por su cuenta más de lo justo. Ocurre también que se hacen experimentos arbitrarios y se introducen ritos que repugnan abiertamente a las normas de la Iglesia" (Discurso al Consilium ad exequendam Constitutionem de Sacra Liturgia, 14 de octubre de 1968, A.A.S., 1968, p.735).» (CM, p.119).

Y sin respetar la legislación universal de la Iglesia de comulgar en la boca, el Papa Pablo VI denuncia –en su Instrucción Memoriale Domini (abreviatura MD)– la introducción de la comunión en la mano sin autorización: «Y aún más, en algunas comunidades y lugares se ha practicado este rito, a pesar de no haberse pedido antes la Aprobación de la Sede Apostólica...» (MD, 1274 –numeración del Enchiridion Vaticanum, tomo 3-) (CM, pp.17 y 19).«la introducción de este uso ha sido ILEGAL y ABUSIVA» (CM, p.55) «En realidad el fin de MD no fue instrumentar la adopción de la comunión en la mano sino mantener su prohibición» (CM, p.136). Sin embargo, primitivamente, en los primeros tiempos de la Iglesia se comulgaba en la mano que es «un evidente anacronismo: los antiguos no conocían otro modo de comulgar» (CM, p.69) «pero la comunión en la boca es el modo que hubieran deseado tener». (CM, p.68). «Sin embargo, las prescripciones de la Iglesia y los documentos de los Padres manifiestan con abundancia la máxima reverencia y la suma prudencia tenidas para con la Sagrada Eucaristía. Porque "nadie... come aquella carne a no ser que previamente la haya adorado", y al sumirla cada uno es amonestado: "...recíbela cuidando que nada de ella se pierda": "Porque es el Cuerpo de Cristo"». (MD, 1275) (CM, p.19).

¿Porqué la Iglesia cambió y prefirió la actual forma tradicional
de comulgar en la boca?

«El cambio del uso primitivo y sus razones

1276 ...Andando el tiempo, después de que la verdad del misterio eucarístico, su eficacia y la presencia de Cristo en el mismo fueron escrutadas más profundamente, por urgirlo ya el sentido de la reverencia hacia este Santísimo Sacramento, ya el sentido de la humildad con la que es preciso que éste sea recibido, se introdujo la costumbre de que el ministro pusiese por sí mismo la partícula de pan consagrado en la lengua de los que recibían la comunión.

[Hace referencia Mons. Laise al historiador Jungmanns]: «Esta costumbre de entregar la Eucaristía en la mano traía consigo el peligro de abusos... Con todo, más que el temor a los abusos, influyó, sin duda, la creciente reverencia al sacramento a que se diese más tarde la sagrada forma directamente en la boca. Aunque existen noticias de épocas anteriores, testimonios ciertos de la abolición -la comunión en la mano- se dan sólo en el siglo IX...» (CM, p.58)

Motivos para conservar la comunión en la boca

1277 Este modo de distribuir la santa Comunión, considerado el estado actual de la Iglesia en su conjunto, DEBE SER CONSERVADO, no solamente porque se apoya en un uso transmitido por una tradición de muchos siglos, sino, principalmente, porque significa la reverencia de los fieles cristianos hacia la Eucaristía. Ahora bien, este uso no quita nada a la dignidad de la persona de los que se acercan a tan gran Sacramento y es propio de la preparación que se requiere para recibir el Cuerpo del Señor del modo más fructuoso posible...

1278 Por lo demás, con esta manera de obrar, que ya debe considerarse tradicional, se asegura más eficazmente que la Sagrada Comunión sea distribuida con la reverencia, el decoro y la dignidad que le son debidas DE MODO QUE SE APARTE TODO PELIGRO DE PROFANAR LAS ESPECIES EUCARÍSTICAS, en las que "de modo singular está presente todo y entero Cristo, Dios y hombre, de manera substancial y permanente"; y finalmente, para que se guarde con diligencia el cuidado que la Iglesia ha recomendado siempre acerca de los fragmentos mismo del pan consagrado: "Pues lo que dejas caer, considéralo, como amputado de tus propios miembros."». (MD 1276-1278) (CM, pp.21, 23).

Entonces el mismo Papa Pablo VI PROHIBE LA COMUNIÓN EN LA MANO EL CUAL LO CONSIDERA UN CAMBIO OFENSIVO, luego de hacer una encuesta a todos los Obispos del mundo, que: «Sobre 2.136 votantes sólo el 26,6% votó a favor...» (CM, p.72) de comulgar en la mano. Veamos el texto:

«...EL PAPA DECIDE NO PERMITIR LA COMUNIÓN EN LA MANO..
.

Advertencia sobre los peligros que conlleva el cambio

1279 Pues, UN CAMBIO EN UN ASUNTO DE TANTA IMPORTANCIA que se apoya en una antiquísima y venerable tradición, además de lo que toca a la disciplina, puede traer consigo también peligros, que se teme que quizá surjan del nuevo modo de administrar la Sagrada Comunión, a saber: el que se llegue ya a una menor reverencia hacia el augusto Sacramento del Altar, ya a la profanación del mismo Sacramento, ya a la adulteración de la recta doctrina...

1280... Consiguientemente, a partir de las respuestas dadas, es evidente que la inmensa mayoría de los obispos estima que de ninguna manera se debe cambiar la disciplina actual; más aún, si se cambiara, este cambio sería ofensivo, tanto para la sensibilidad como para la espiritualidad de estos mismos obispos y de la mayoría de los fieles.

Decisión definitiva del Papa

1281 Así, pues, teniendo en cuenta las advertencias y los consejos de aquellos a quienes "el Espíritu Santo ha puesto como obispos para regir" la Iglesias, en razón de la gravedad del asunto y la fuerza de los argumentos aducidos, AL SUMO PONTÍFICE NO LE PARECE OPORTUNO MUDAR EL MODO HACE MUCHO TIEMPO RECIBIDO DE ADMINISTRAR A LOS FIELES LA SAGRADA COMUNION -"Esto es, en síntesis, lo que la Instrucción Memoriale Domini quiere comunicar, es decir, EL FIN DEL DOCUMENTO"» (CM, p.75) comenta Mons. Laise la ratificación y vigencia en todo su vigor como ley universal dentro de la Iglesia de comulgar en la boca-.

«Parte dispositiva

En consecuencia, la Sede Apostólica exhorta vehementemente a los obispos, sacerdotes y fieles a que se sometan diligentemente (el término original "studiose" significa aclara Mons. Laise con respecto a la traducción de MD,: con aplicación, con cuidado, con diligencia, con ardor, con gusto, con empeño, con amor.) a la ley ya vigente y otra vez confirmada, atendiendo tanto al juicio aportado por la mayor parte del Episcopado católico, como a la forma que utiliza el rito actual de la sagrada liturgia como finalmente, al bien común de la misma Iglesia."» (MD 1279-1281), (CM pp.23, 25, 27).

Pero, el daño ya estaba hecho, la comunión en la mano se había difundido, a pesar de los intentos del Papa por evitarlo, por eso, «la Carta enviada por el Consilium en nombre del Papa a todos los obispos junto con la ficha de votación decía: «"En los países y en las regiones donde la nueva práctica de poner la partícula en la mano se ha introducido parece cada vez más difícil, si no directamente imposible, impedirla". El mismo Pablo VI, en el apunte autógrafo en el que propuso el esquema de MD, dice: "ha de tenerse presente que el uso o el abuso de la distribución de la sagrada comunión [en la mano] está ya ampliamente difundido en algunos países y que los obispos [por ejemplo el Cardenal Suenens, etc.] no cree posible reprimirlo.

También el Cardenal Gut, el Prefecto de la Congregación del Culto Divino que firmó MD, en una entrevista publicada el 20 de julio de 1969, da testimonio de aquellos tiempos difíciles: "Hasta el presente se había permitido a los obispos autorizar experiencias, pero con frecuencia se han franqueado los límites de esta autorización y muchos sacerdotes han simplemente hecho lo que han querido. En ese caso, lo que ha ocurrido algunas veces es que ellos se han impuesto. Estas iniciativas, tomadas sin autorización, con frecuencia no podían ser detenidas porque se habían expandido demasiado lejos. Con su gran bondad y prudencia, el Santo Padre ha con frecuencia cedido, y muchas veces lo ha hecho contra su voluntad."» (CM, pp.78-79).

Y es así que el Papa concede la posibilidad del INDULTO para las situaciones irregulares, que obviamente no significa cambiar la comunión en la boca por recibirla en la mano:

«Actitud ante las situaciones irregulares

1282 Pero si en alguna parte el uso contrario, es decir, el de poner la Santa Comunión en las manos, hubiera arraigado ya, la misma Sede Apostólica, con el fin de ayudar a las Conferencias Episcopales a cumplir su oficio pastoral, con frecuencia más difícil que nunca por la situación actual, confía a estas mismas conferencias la carga y el oficio de sopesar las circunstancias peculiares, si las hay, con la condición, sin embargo, tanto de prevenir todo peligro de que penetren en los espíritus la falta de reverencia o falsas opiniones sobre la Santísima Eucaristía, como también que se quiten con todo cuidado otros inconvenientes

Procedimiento para obtener el indulto

1283 En adelante en estos casos determinados, para ordenar rectamente tal uso, las Conferencias Episcopales, previo un prudente examen, tomarán oportunamente deliberaciones que deberán obtener en votación secreta dos tercios de los votos; deliberaciones que luego han de ser presentadas a la Santa Sede, para su necesaria confirmación, remitiendo aneja una exposición precisa de los motivos que han llevado a hacerlas. La Santa Sede ponderará cuidadosamente cada caso en particular, sin olvidar aquella conjunción que se da entre las varias Iglesias locales entre sí o la de cada una con la Iglesia universal, para promover así el bien común y la común edificación, y para el aumento de la fe y de la piedad, que brota del ejemplo mutuo."» (CM, pp.27, 29).

¿Por qué el Papa concede el indulto si sabe las consecuencias?

Con el indulto no se busca derogar la comunión en la boca. «No se concede un bien sino algo de suyo MUCHO MÁS IMPERFECTO comunión en la mano que la ley general en vigor comunión en la boca. Esta concesión se debe a la decisión prudencial de TOLERAR un uso peligroso para evitar un mal mayor (la desobediencia generalizada)» (CM, p.126). «Es más, la solución deseada hubiera sido cerrar la puerta a toda concesión pero se la adoptó temiendo "una reacción violenta en algunas zonas y una desobediencia más difundida donde el uso ya esté introducido" » (CM, p.134) A pesar que aquella solución hubiera tenido «el apoyo de la mayoría absoluta, evitaría las consecuencias negativas, temidas a causa del uso de la comunión en la mano y tendría el apoyo de amplia parte del clero y de los fieles» (CM, p.114). Considerando todo esto el indulto fue aceptado pero «cuya concesión fue fruto de la política del "hecho consumado"» (CM, p.137). Y el 2 de octubre de 1968 hubo una reunión de los secretarios de los dicasterios involucrados y la situación, con respecto a la comunión en la mano, es que «el uso está ya introducido y es difícil impedirlo, sin embargo parece preferible regularlo; no toca el dogma sino sólo la disciplina. Los peligros: coexistencia de dos modos de distribuir la comunión, debilitamiento del culto hacia la Eucaristía, peligro de profanaciones, ceder a una imposición venida de abajo.» (CM, p.102).

Conclusión: «la comunión en la mano se introdujo sin autorización. Pablo VI se opuso tenazmente a permitirla pero decidió otorgar un indulto sólo donde el uso estaba ya arraigado y esto con el propósito de "ayudar a las Conferencias Episcopales a cumplir su oficio pastoral, con frecuencia más difícil que nunca a causa de la situación actual"» (CM, p.118).

Con respecto a la introducción de la comunión en nuestro país por parte la Conferencia Episcopal Argentina, es de comentar su documento Fundamentos presentados en la Asamblea Plenaria de abril de 1996 en San Miguel, AICADOC 373, Suplemento del Boletín Informativo AICA n 2068 del 7 de agosto de 1996, p. 241 y también el denominado "El Pan Vivo"; esta es la reflexión final de Mons. Laise refutando las razones sin razón de aquellos responsables de la introducción de este rito en nuestro país: «Si la introducción de la comunión en la mano es "sin duda un signo de crecimiento de la vida eclesial" -"El Pan Vivo", p.5-, si "es motivo de alegría retomar esta genuina tradición" Ibid. p.16 o si "no se puede afirmar o priorizar que un modo sea mejor que otro" Ibid. p.18 no se entiende por qué en 1968 a Pablo VI "no le ha parecido oportuno mudar el modo hace mucho tiempo recibido de dar la comunión" y exhortó vehementemente a someterse a esta disposición; y mucho menos se entiende porqué en 1996 Juan Pablo II mantiene como norma dichas disposiciones. Si las afirmaciones de "El Pan Vivo" y los Fundamentos son ciertos, entonces Pablo VI se equivocó gravemente al no "redescubrir" las riquezas de ese rito. Es más, la prohibición estricta del s. X, que se mantuvo casi un milenio, fue un error pues pretendió erradicar para siempre algo valioso que recién ahora podemos "redescubrir", y esto sólo gracias a un indulto.

La respuesta es que la nueva praxis no ha sido querida por la Santa Sede, ni es parte de la reforma litúrgica posconciliar sino sólo ha sido permitida por la tenaz insistencia de algunas Conferencias Episcopales (sobre todo de países protestantes); y esto sólo después de una introducción totalmente abusiva, a la cual no fue posible resistir, a pesar de la quejas y prohibiciones de Roma.» (CM, p.135).

¿Se pudo haber utilizado la mentira
para introducir la comunión en la mano en Argentina?


«Pero en "El Pan Vivo" la confusión llega a su punto culminante: "A fines de 1968, la Santa Sede hizo una consulta a los obispos de mundo acerca del tema de la comunión en la mano. Más de un tercio veía la posibilidad con buenos ojos. En 1969 la Instrucción Memoriale Domini estableció que, donde lo creyeran conveniente las Conferencias Episcopales, por más de dos tercios de votos de sus Obispos, se podía dejar a los fieles la libertad de recibir la comunión en la mano" (p.16). Decir que "más de un tercio veía la posibilidad con buenos ojos", cuando MD dice "a partir de las respuestas dadas, es evidente que la inmensa mayoría de los obispos estima que de ninguna manera se debe cambiar la disciplina actual", ES DESVIRTUAR la realidad histórica y el pensamiento de Pablo VI; pero afirmar que "la Instrucción Memoriale Domini estableció que, donde lo creyeran conveniente las Conferencias Episcopales, por más de dos tercios de votos de sus Obispos, se podía dejar a los fieles la libertad de recibir la comunión en la mano", ES FALTAR A LA VERDAD; lo que la MD estableció es que la ley que determinaba que la comunión debía darse solamente en la boca del fiel continuaba vigente y sin cambios. Concedió, es cierto, un indulto, pero no "donde lo creyeran conveniente la Conferencias Episcopales" sino donde el uso "hubiera arraigado ya", poniendo serias condiciones. (MD 1282-1283).» (CM, pp.7374), o sea, además pidieron el indulto para nuestro país, donde la comunión en la mano NO HABÍA ARRAIGADO, y así lograron introducirla con estos "manejos", faltando a la verdad y fuera de la legislación vigente. A ésto hay que agregarle otra mentira más pues hay varios malos eclesiásticos que dicen que comulgar de rodillas y en la boca está prohibido, cuando S.S. Juan Pablo II legisló al respecto en la Instrucción Inaestimabile Donum, punto 11, "Por lo que se refiere al modo de acercarse a la comunión, ésta puede recibirse por los fieles, BIEN SEA DE RODILLAS, BIEN DE PIE..."

PARA TENER EN CUENTA

«"Se asegura más eficazmente que la Sagrada Comunión sea distribuida con... la dignidad», etc. Aquí también hay que recordar las palabras del [MD 1273]: "mucho le importa que la Eucaristía sea celebrada... del modo más digno posible"; este modo más digno posible es, según lo que se dice aquí, la comunión en la boca.

"para que se guarde con diligencia...". Notemos que la MD presenta aquí el tan citado texto de San Cirilo sólo para ilustrar el extremo cuidado que tenía la Iglesia primitiva aún con los más pequeños fragmentos del pan consagrado ("...recíbela cuidando que nada de ella se pierda") y las cita entre otros testimonios que "manifiestan con abundancia la máxima reverencia y la suma prudencia tenidas para con la Sagrada Eucaristía". Esto es más evidente aún en las palabras que siguen en el texto de San Cirilo: "Porque dime: si alguno te diese unas limaduras de oro ¿no las guardarías con toda diligencia procurando no perder nada de ellas? ¿No procurarás, pues, con mucha más diligencia que no se te caiga ninguna migaja de lo que es más precioso que el oro y las piedras preciosas?"). Más aún, la instrucción lo cita afirmando claramente que este cuidado deseado por San Cirilo, se ve mucho más eficazmente garantizado por la comunión en la boca, pues ésta "asegura más eficazmente que la Sagrada Comunión sea distribuida con la reverencia, el decoro y la dignidad que le son debidas de modo QUE SE APARTE TODO PELIGRO DE PROFANAR LAS ESPECIES EUCARÍSTICAS... y para que se guarde con diligencia el cuidado que la Iglesia ha recomendado siempre acerca de los fragmentos mismos del pan consagrado".

AL DECIR "TODO PELIGRO DE PROFANAR" SE REFIERE TAMBIÉN A LOS SACRILEGIOS MATERIALES QUE SE PRODUCIRÍAN CON LA CAÍDA DE LAS FORMAS O DE LOS FRAGMENTOS. Los testimonios antiguos en este sentido son múltiples. Tertuliano, por ejemplo, dice: "cuidamos escrupulosamente que algo del cáliz o del pan pueda caer a tierra" (De corona, 3 PL 2, 99); San Hipólito recomienda "cada uno esté atento... que ningún fragmento caiga y se pierda, porque es el Cuerpo de Cristo que debe ser comido por los fieles y no despreciado" (Trad. Ap. 32.); San Efrén: "comed este pan y no piséis sus migas... una partícula de sus migas puede santificar a miles de miles y es suficiente para dar vida a todos los que la comen" (Serm. in hebd. s., 4, 4); y Orígenes: "Con qué precaución y veneración, cuando recibís el Cuerpo del Señor lo conserváis, de manera que no caiga nada o se pierda algo del don consagrado. Os consideraríais justamente culpables si cayese algo en tierra por negligencia vuestra" (In Exod. Hom., hom. XIII, 3, Migne, PG 12, 391.); el mismo Pablo VI comenta así este último texto: «"Consta que los fieles creían y con razón, QUE PECABAN, como recuerda Orígenes, si, habiendo recibido el cuerpo del Señor, y conservándolo con todo cuidado y veneración, algún fragmento caía por negligencia" (Mysterium Fidei, 32).

Alguno podría, con todo, preguntarse qué debe entenderse aquí por "fragmentos"; ante dudas planteadas en este sentido, la Congregación para la Doctrina de la Fe ha respondido con claridad: "Después de la sagrada comunión, no sólo las hostias que quedan y las partículas de hostia que se han desprendido de ellas y que conservan el aspecto exterior del pan deben ser conservadas o consumidas respetuosamente, a causa del respeto debido a la presencia eucarística de Cristo, sino que también para los otros fragmentos de hostia se debe observar lo prescrito sobre la purificación de la patena y el cáliz en la Normas Generales del Misal Romano..." (Declaración De Particulis et fragmentis hostiarum reverenter conservandis vel sumendis, 2 de mayo de 1972).» (CM, pp.66-68).

«LA COMUNION EN LA MANO NO NOS ACERCA A LAS FUENTES DE LA IGLESIA PRIMITIVA SINO AL PROTESTANTISMO Y A MUCHAS DESVIACIONES DOCTRINALES ACTUALES» (CM, p.128) Veamos un ejemplo "Debe tenerse en cuenta además que el uso de la comunión en la mano NO SÓLO HA SIDO ABANDONADO, SINO QUE FUE PROHIBIDO EXPRESAMENTE ("No se debe entregar la Eucaristía en manos de ningún laico, hombre o mujer, sino solamente en la boca", Sínodo de Ruán (878); testimonios similares se hallan en Reginon de Prüm. De eccless. disciplinis, I 199, VII, y el Ordo Romanus (s. X-XI).). "Este modo de distribuir la Santa Comunión... debe ser conservado". (MD 1277)... sobre todo porque este gesto litúrgico "significa la reverencia de los fieles cristianos hacia la Eucaristía. Nótese la fuerza de esta expresión usada después de decir que la Iglesia "atestigua a través del rito mismo la fe y la adoración dirigidas a Cristo" (MD 1273). Este significado de reverencia era tan notorio que reformadores protestantes como Martín Bucero, asesor de la reforma anglicana, se esforzaron en cambiar el uso e introdujeron la comunión en la mano para que sus fieles no pensaran que Cristo estaba presente bajo la forma de pan: "No hay dudas de que el uso de no poner estos sacramentos en la mano de los fieles se debe a dos supersticiones: en primer lugar, el honor falso que pretenden tributar a este sacramento y en segundo lugar, la perversa arrogancia de los sacerdotes que presumen tener mayor santidad que el Pueblo de Cristo, a causa del crisma de la consagración.

Indudablemente el Señor dio sus símbolos sagrados obsérvese como no creen en la presencia real de Cristo en la Eucaristía... llaman a la Hostia consagrada, símbolo a los apóstoles en la mano y nadie que haya leído los escritos de los antiguos puede dudar de que éste era el uso de las iglesias hasta el advenimiento de la tiranía del Anticristo Romano para los protestantes el Anticristo es el Papa.

Y dado que debe detestarse toda superstición del Anticristo Romano y retomarse la simplicidad de Cristo, de los apóstoles y de las antiguas iglesias, quiero que se mande a los pastores y maestros del pueblo que cada uno enseñe que es supersticioso y malicioso pensar que las manos de los que realmente creen en Cristo son menos puras que sus bocas, o que las manos de los ministros son más santas que las manos de los laicos, de tal manera que sería malo, o menos correcto -como en otro tiempo creía erradamente el pueblo sencillo- que los laicos recibieran esos sacramentos en la mano. Por lo tanto, quisiera que sean eliminadas las manifestaciones de esta creencia perversa es decir: que los ministros puedan tocar los sacramentos pero no permitan a los laicos hacerlo, poniendo en cambio los sacramentos en su boca -esto no solamente es extraño a lo que fue instituido por el Señor sino también ofensivo a la razón humana-. (justamente afirma lo contrario de Pablo VI, donde dice con respecto a la comunión en la mano que: "ESTE CAMBIO SERÍA OFENSIVO" (MD 1280)).

De este modo las buenas gentes serán fácilmente conducidas a recibir los símbolos sagrados en la mano, se mantendrá la uniformidad y se tomarán precauciones contra toda forma de profanación de los sacramentos.

Y si bien por un tiempo puede hacerse una concesión a aquellos cuya fe es débil dándoles la libertad de recibir los sacramentos en la boca cuando lo deseen, si son cuidadosamente instruidos pronto se pondrán en consonancia con el resto de la Iglesia y tomarán el Sacramento en la mano": citado por D. Harrison, The First and Second PrayerBooks of Edward VI. London, 1968, p.392. Cf. E.C. Whitaker, Martin Bucer and the book of Common Prayer, London, 1974."» (CM, pp.61 y 62).

Mons. Laise en su diócesis de San Luis, decidió no acogerse al indulto, por lo tanto, en su territorio diocesano ESTA PROHIBIDO COMULGAR EN LA MANO, pues «la Carta pastoral por la cual se concede el indulto no se da la facultad de aplicarlo a la Conferencia Episcopal para todo su territorio sino a cada obispo para su diócesis. Además, si éste no lo hace, queda vigente la ley universal que prohibe la comunión en la mano. Por lo tanto, cuando en una diócesis no se adopta el indulto, no es el obispo quien prohibe la comunión, sino el Papa."». (CM, pp.97-98).

EJEMPLOS DE TERRIBLES PROFANACIONES
A CAUSA DE LA COMUNIÓN EN LA MANO


Extractamos a continuación unos testimonios publicados por el Padre Enrico Zoffoli en su libro: «La Comunión en la mano, El verdadero pensamiento de la Iglesia según la verdadera historia del nuevo rito». Allí analiza a la luz de los hechos acaecidos en Italia después de la aprobación de esta forma de comulgar, mostrando los dolorosos errores en los que se cae con esta práctica, que a pesar de ser opcional, intenta imponerse, según su punto de vista, a todos por la presión ejercida a través de ciertos sacerdotes y movimientos, especialmente el Camino Neocatecumenal.

Las profanaciones de la Eucaristía llevada a los hogares durante las persecusiones en España, pasada la tempestad, sugirieron a la Jerarquía prescribir a los fieles que consumieran el Santísimo en seguida de haberlo recibido: quien osare violar la norma, sería considerado como sacrílego. Esta es una de las razones principales por las cuales la costumbre de la Comunión en la mano fue desapareciendo en todas partes hasta la abolición definitiva. Y es lo que deben reconocer hasta los más celosos sostenedores de la nueva práctica litúrgica, con la advertencia de Paulo VI en la Instrucción Memoriale Domini, gran importancia por ser la norma actualmente vigente en esta tema; ,: "... con esta forma de actuar –se refiere a dar la Comunión en la boca se evita con mayor eficacia el peligro de la profanación de las especies eucarísticas...". Por desgracia las mejores intenciones del Papa y el firme propósito de impedir un retorno al pasado no valieron de nada. Las Conferencias Episcopales del Norte de Europa fueron las primeras en pedir y obtener ese funesto retorno, obligando a la Iglesia a repetir las humillantes experiencias de los primeros tiempos. Todo fue precedido por graves abusos, a su vez introducidos por la lenta y tenaz infiltración de la teología y práctica (la Comunión en la mano es una práctica protestante). Es demasiado fácil comprobar que todo, paso a paso, se ha desarrollado en la dirección de una crisis del dogma, en una disminución de la devoción eucarística. No sabemos si la "crisis de la Eucaristía" ha llegado a la fase más aguda; pero no puede negarse que el haber concedido la Comunión en la mano, de hecho responde a una mira preestablecida por los enemigos declarados de la Fe. En 1970 el periódico francés Vers Demain, revelaba el plan masónico, informando que al final era preciso dar el "Pan" en la mano a los comulgantes para llegar a extinguir la Fe, o sea, inducir a los creyentes a pensar que la Eucaristía no es sino un símbolo de la cena y, en definitiva, un símbolo de la común fraternidad mundial.

Pero hay algo igualmente grave a consecuencia de la concesión de Pablo VI. "Se espera toda suerte de abusos", escribía en ese entonces el Arzobispo A. Bugnini. Desde muchas partes del mundo objetaron los Obispos: "Habría grave peligro de profanaciones": Los del Continente africano podían informar que "ciertos hechiceros tienen empeño en poseer cosas sagradas"; por lo cual la Comunión en la mano habría favorecido sus manejos supersticiosos. Y precisamente desde el otoño de 1969 los sacrilegios comenzaron:

"En un restaurante, un joven desmenuzó una Hostia con una tijera, para comprobar si sangraba, y desilusionado la arrojó al retrete. El hecho es relatado por el mismo dueño del comercio, de religión protestante y sucedió en Noviembre de 1969, Toggenburg, S. Gallo.".

"En un Hospital de Alemania del sur, se encontraron, en un baño, tres Hostias, casi en descomposición, robo de un muchacho asignado a la cocina, que las había tomado con la mano. Se hallaron el 22 de diciembre de 1969".

"En un lavadero público, se encontró una Hostia consagrada en los pantalones de un chico. El mismo niño declaró que la tomó al comulgar en la mano, sucedió el 10 de enero de 1970". Testimonio dicho por el dueño de la lavandería.

"Cierto grupo de jóvenes estudiantes, tenían un floreciente comercio de venta de Hostias consagradas, que se procuraban fácilmente, desde la introducción de la Comunión en la mano. Las Hostias fueron reunidas y clavadas en la pared, como mariposas de colección, estado en el que se hallaron alrededor de (doscientas)!". Testimonio: el Deán de la Iglesia.

"Una señora que asistía diariamente a dos Misas, observó a un hombre que asistía también en las dos iglesias a la Santa Misa que ella frecuentaba y comulgaba en la mano, por lo tanto ¡dos veces al día! La señora informó de esto al Vicario General, a quien conocía muy bien. El hombre fue observado por varios días por la policía. Se descubrió su dirección. Un día fue detenido a la salida de su casa. Se le quitó el paquete que llevaba. Contenía un estuche con hostias! Cuando se le preguntó la razón, dio el nombre del destinatario que le garantizaba (cincuenta) francos por cada Hostia!". Testimonio del un Padre Dominico.

"Como sacerdote, fui obligado a distribuir la Comunión en la mano y ahí observé que de las hostias, hechas de pan común, cayeron a tierra fragmentos del tamaño de una uña del meñique y, que naturalmente, fueron llevados a la calle por los zapatos sucios de los comulgantes... Durante la distribución de la Sagrada Comunión a los muchachos, un alumno arrojó de las manos de otro el Cuerpo del Señor y el sacerdote que distribuía la comunión la pisó encima, hasta que logré rescatar la Hostia Santa de debajo de los zapatos de este señor". "Durante otra suplencia, cayó a tierra un fragmento considerable de la Hostia Consagrada y se la buscó inútilmente entre las baldosas del piso. Ciertamente se lo habrá llevado el agua, al limpiar el piso". Testimonio: el Párroco consejero espiritual.

"Me encontraba al lado derecho del altar de S. José. Delante de mí había un señor, cuyo aspecto era notorio. Por eso le observé bien. Cuando el sacerdote había puesto la Hostia en su mano, se marchó. Yo me di vuelta y vi que levantó la Hostia en alto, mirándola por todas partes; luego mordiscó un pedacito y, de improviso, metió la mano en el bolsillo, sacó algo pienso que sería un portamonedas y puso en él la Hostia. También mi hijo, estudiante de medicina en Tubingen, observó el hecho".

"El 11 de Enero de 1971, pasó frente a mí una señora, después de comulgar en la mano, se sacudió las mismas una con la otra como se hace para dejar caer migas al comer, las personas que venían detrás pisaron esas "migas". No puedo resignarme al pensamiento de que Dios tenga que estar en el piso de su casa, pisoteado por tanta gente descuidada; pues como lo enseña la Iglesia, en cada fragmento, aún en los más pequeños, se halla Cristo presente, como hombre y como Dios".

"Un párroco, abrumado por los horrores de la comunión en la mano, cuenta como máxima prueba de el peligro de esta práctica, que un niño habiendo recibido la Hostia Santa la llevó a su casa y... ¡se la dio de comer a su perro!".

Y extractamos aquí el artículo publicado en El Semanario de Berazategui Nro. 246, en el cual el mismo Demonio opina sobre esta funesta práctica:

"GRACIAS POR COMULGAR EN LA MANO"

Ya estáis lo suficientemente maduros para tocar la Eucaristía con las manos, pues sois miembros del pueblo santo... ¡sóis santos! Desde Adán os lo vengo repitiendo, "sois como dioses" y merecéis eso y mucho más. Las oscuras fuerzas que detenían el progreso de la Humanidad han sido vencidas por vosotros, mi rebaño fiel, que sabéis interpretar mi voluntad. Hasta ahora os obstaculizaba un temor estúpido, una cuestión mínima, pero mis ministros os explicarán claramente... ya no sóis niños para comer en la boca... además es un peligro para la salud... y todos los demás lo hacen, ¿entendéis?... ya no importa. Dejad que mi doctrina os inunde, sed vosotros mis discípulos y predicad en mi nombre... así triunfaremos definitivamente. Veréis cuan agradecido soy, yo os protegeré y estaré con vosotros, especialmente en el momento de tomar a Jesús en vuestras manos... no importa que vuestro corazón lata fuertemente... no importa que sintáis un calor repentino allí, en la palma de la mano... no importa que sintáis mareos, dolor de cabeza o miedo... eso es sólo pasajero. Con el tiempo os acostumbraréis, y seréis mis fieles servidores que en todo el mundo repiten lo que en mi nombre hicieron los judíos y romanos aliados contra el Nazareno... manosear, desgarrar, enclavar, escupir, ensuciar ese cuerpo que pretendió ser Dios... ¡Dios!... A cambio yo seré vuestro verdadero señor y os llevaré a mi reino eterno conmigo. Dejad actuar a mis ministros, ellos os adiestrarán y convencerán... no opongáis resistencia y estaréis del lado de los que ganan la batalla... ellos, mis amigos, ridiculizarán a los que deseen arrodillarse y comulgar... ellos, mis sirvientes, atacarán a todo aquel que intente retroceder y lo aplastará con mis armas: la calumnia, la mentira, el respeto humano y la violencia... vosotros habéis entrado en mi camino, no podéis ahora quedaros aparte... vosotros sois míos cuando comulgáis en la mano y contribuís a que, en la confusión reinante sigamos robando hostias para nuestros cultos secretos. No importan los que no vienen a la Iglesia, ellos caerán irremediablemente bajo nuestra influencia pues el poder de mis seguidores es terrible cuando consiguen una Hostia consagrada... vosotros seguid comulgando en la mano, hacedlo costumbre... encubrid a mis hijos predilectos para que, confundidos entre vosotros sigan su tarea y por fin, el triunfo será mío definitivamente y me vengaré por siempre con vuestras manos... vuestras propias manos serán las mías cuando las partículas caigan al suelo, cuando sean pisoteadas... y si oís una risa incontrolable no sintáis temor... a veces no puedo resistirme al ver como mi plan por fin es llevado a cabo. Gracias, servidores fieles... ¡Gracias, por comulgar en la mano!

Vuestro amigo de siempre"

¿QUÉ LE HACEN A JESÚS SACRAMENTADO,
LUEGO DE ROBAR LA HOSTIA CONSAGRADA,
GRACIAS A LA COMUNIÓN EN LA MANO?


A continuación publicamos un artículo sobre las sectas satánicas, extractado del libro de Manuel Guerra Gómez en donde explica como es un rito satánico en las MISAS NEGRAS y las profanaciones que realizan contra la Sagrada Eucaristía:

En The satanic Rituals, New York 1972 de ANTON LA VEY, vigente en su Iglesia de Satanás y en otros grupos. Su emblema es la estrella de 5 puntas con la cabeza del macho cabrío en el centro. Los adeptos de la Iglesia de Satanás se saludan haciéndose los cuernos con la mano. Las ceremonias se inician a la luz de las candelas rituales con el sonido de una campanilla, la invocación de Satanás como dios y la recitación de una letanía de 77 nombres de Satanás. Los participantes visten ropa negra, a veces con una máscara (los hombres), vestidos «sexualmente provocativos» (las mujeres). Hay un cáliz, una daga, un asperges de forma fálica, una campanilla, una imagen de Baphomet (nombre de una figuración híbrida, horrible, de Satanás), un altar ordinariamente en forma de mujer desnuda sobre una tabla (The satanic Rituals, p. 392).

La misa negra. El acto supremo del culto satánico es la llamada Misa negra simulación sacrílega de la Misa cristiana, celebrada de noche, ordinariamente en las cercanías de una ciudad. Podría definirse como el modo máximo y patente de mostrar el odio hacia Jesucristo, hacia Dios, y la devoción a Satanás. «El altar de la misa negra es una mujer desnuda, el crucifijo está cabeza abajo, hay un cáliz lleno de vino o de licor, los participantes vestidos de negro y encapuchados. Antes se requería un ex-sacerdote válidamente ordenado; ahora sobre todo una hostia realmente consagrada. El rito sigue al de la Misa católica (según las normas anteriores al Vaticano II). En ella, evidentemente, en vez del nombre de Dios, de la Santísima Trinidad y de Cristo, se invoca el nombre de Satanás. Al "Gloria", las alabanzas se dirigen a "dios señor del infierno". El "sanctus" es sustituido por "Salve, Salve, Salve, Señor Satanás, dios poderoso. La tierra y el infierno están llenos de tu gloria". El "Pater" se empieza con "padre nuestro que estás en el infierno". Después del Libera nos (1 oración tras el Padrenuestro) el sacerdote arroja al suelo la hostia consagrada y el pontífice la pisotea; hacen lo mismo el diácono y el subdiácono, mientras se hace sonar la campanilla no sin paroxismo (antes de arrojar la hostia al suelo, suele pasarla por el cuerpo de la mujer)...».
fonte:congregación obispo alois hudal

Altri pensieri antimodernisti

[Brani del Magistero Ecclesiastico tratti dall'enciclica “Pascendi Dominici Gregis” del Sommo Pontefice Pio X].


[...] certo si è che la smania di novità va sempre in essi congiunta coll'odio della Scolastica; né vi ha indizio più manifesto che taluno cominci a volgere al modernismo, che quando incominci ad aborrire la Scolastica.
[...]
qual meraviglia se i cattolici, strenui difensori della Chiesa, son fatti segno dai modernisti di somma malevolenza e di livore? Non vi è specie d'ingiurie con cui non li la cerino: l'accusa più usuale è quella di chiamarli ignoranti ed ostinati. Che se la dottrina e l'efficacia di chi li confuta dà loro timore, ne incidono i nervi colla congiura del silenzio. E questa maniera di fare a riguardo dei cattolici è tanto più odiosa perché nel medesimo tempo e senza modo né misura, con continue lodi esaltano chi sta dalla loro; i libri di costoro riboccanti di novità accolgono ed ammirano con grandi applausi; quanto più alcuno si mostra audace nel distruggere l'antico, nel rigettare la tradizione e il magistero ecclesiastico, tanto più gli dàn vanto di sapiente; e per ultimo, ciò che fa inorridire ogni anima retta, se qualcuno sia condannato dalla Chiesa non solo pubblicamente e profusamente lo encomiano, ma quasi lo venerano come martire della verità.

Da tutto questo strepito di lodi e d'improperi colpiti e turbati gli animi giovanili, da una parte per non passare per ignoranti, dall'altra per parere sapienti spinti internamente dalla curiosità e dalla superbia, si dànno per vinti e passano al modernismo.

Ma qui già siamo agli artifici con che i modernisti spacciano la loro merce. Che non tentano essi mai per moltiplicare gli adepti? Nei Seminari e nelle Università cercano di ottenere cattedre da mutare insensibilmente in cattedre di pestilenza. Inculcano le loro dottrine, benché forse velatamente, predicando nelle chiese; le annunciano più aperte nei congressi: le introducono e le magnificano nei sociali istituti. Col nome proprio o di altri pubblicano libri, giornali, periodici. Uno stesso e solo scrittore fa uso talora di molti nomi, perché gli incauti sieno tratti in inganno dalla simulata moltitudine degli autori. Insomma coll'azione, colla parola, colla stampa tutto tentano, da sembrar quasi colti da frenesia. E tutto ciò con qual esito? Piangiamo pur troppo gran numero di giovani di speranze egregie e che ottimi servigi renderebbero alla Chiesa, usciti fuori dal retto cammino. Piangiamo moltissimi, che, sebbene non giunti tant'oltre, pure, respirata un'aria corrotta, sogliono pensare, parlare, scrivere più liberamente che non si convenga a cattolici. Si contano costoro fra i laici, si contano fra i sacerdoti; e chi lo crederebbe? si contano altresì nelle stesse famiglie dei Religiosi. Trattano la Scrittura secondo le leggi dei modernisti. Scrivono storia e sotto specie di dir tutta la verità, tutto ciò che sembri gettare ombra sulla Chiesa lo pongono diligentissimamente in luce con voluttà mal repressa. Le pie tradizioni popolari, seguendo un certo apriorismo, cercano a tutta possa di cancellare. Ostentano disprezzo per sacre Reliquie raccomandate dalla loro vetustà. Insomma li punge la vana bramosia che il mondo parli di loro; il che si persuadono che non sarà, se dicono soltanto quello che sempre e da tutti fu detto. Intanto si dànno forse a credere di prestare ossequio a Dio ed alla Chiesa; ma in realtà gravissimamente li offendono, non tanto per quel che fanno, quanto per l'intenzione con cui operano e per l'aiuto che prestano utilissimo agli ardimenti dei modernisti.

A questo torrente di gravissimi errori, che di celato e alla scoperta va guadagnando, si adoperò con detti e con fatti di opporsi fortemente Leone XIII Predecessore Nostro di felice ricordanza, specialmente a riguardo delle sante Scritture. Ma i modernisti, lo vedemmo, non si lasciano spaventare facilmente: affettando il maggior rispetto ed una somma umiltà, stravolsero a loro senso le parole del Pontefice, e gli atti di Lui li fecero passare come diretti ad altri. Cosi il male è venuto pigliando forza ogni giorno più. Abbiam dunque deciso, o Venerabili Fratelli, di non tergiversare più oltre e di por mano a misure più energiche. Preghiamo perciò e scongiuriamo voi che, in negozio di tanto rilievo, non Ci lasciate minimamente desiderare la vostra vigilanza e diligenza e fortezza. E quel che chiediamo ed aspettiamo da voi, lo chiediamo altresì e lo aspettiamo dagli altri pastori delle anime, dagli educatori e maestri del giovine clero, e specialmente dai Superiori generali degli Ordini religiosi.
[...]
taluni cattolici [...] imbevuti di filosofia moderna, cercano di accordare questa con la fede e di farla servire, come essi dicono, ai vantaggi della fede stessa. Il nome e la buona fama degli autori fa si che tali libri sieno letti senza verun timore e sono quindi più pericolosi per trarre a poco a poco al modernismo.

Altri pensieri antimodernisti


[Pensieri del Magistero Ecclesiastico tratti dall'enciclica “Pascendi Dominici Gregis” del Sommo Pontefice Pio X].

[...per i] modernisti nulla, o Venerabili Fratelli, vi deve essere di stabile, nulla di immutabile nella Chiesa. Nella qual sentenza non mancarono ad essi dei precursori, quelli cioè dei quali il Nostro Predecessore Pio IX già scriveva: "Questi nemici della divina rivelazione, che estollono con altissime lodi l'umano progresso, vorrebbero, con temerario e sacrilego ardimento, introdurlo nella cattolica religione, quasi che la stessa religione fosse opera non di Dio ma degli uomini o un qualche ritrovato filosofico che con mezzi umani possa essere perfezionato" (Enc. "Qui pluribus", 9 nov. 1846).
[...]
Fanno certamente pietà questi uomini, dei quali l'Apostolo ripeterebbe: "Svanirono nei pensamenti... imperocché vantandosi di essere sapienti, son divenuti stolti" (Rom., I, 21, 22); ma muovono in pari tempo a sdegno, quando poi accusano la Chiesa di manipolare i documenti in guisa da farli servire ai propri vantaggi. Addebitano cioè alla Chiesa ciò che dalla propria coscienza sentono apertamente rimproverarsi.
[...]
Per la quale cosa non può finirsi di stupire come una critica di tal genere possa oggidì aver tanta voga presso cattolici. Di ciò può assegnarsi una doppia causa: la prima è l'alleanza onde gli storici ed i critici di questa specie sono legati fra loro senza riguardi a diversità di nazioni o di credenze; la seconda è l'audacia indicibile, con cui ogni stranezza che uno di loro proferisca, dagli altri è levata al cielo e decantata qual progresso della scienza; con cui, se taluno voglia da se stesso verificare il nuovo ritrovato, serratisi insieme lo assalgono, se talun lo neghi lo trattano da ignorante, se lo accolga e lo difenda lo ricoprono di encomî. Così non pochi restano ingannati che forse, se meglio vedessero le cose, ne sarebbero inorriditi. Da questo prepotente imporsi dei fuorviati, da questo incauto assentimento di animi leggeri nasce poi un quasi corrompimento di atmosfera che tutto penetra e diffonde per tutto il contagio.
[...]
le cose esposte finora ci provano abbondantemente da quale smania di innovazione siano rôsi cotesti uomini. E tale smania ha per oggetto quanto vi è nel cattolicismo. Vogliono riformata la filosofia specialmente nei Seminarî: sì che relegata la filosofia scolastica alla storia della filosofia in combutta cogli altri sistemi passati di uso, si insegni ai giovani la filosofia moderna, unica, vera e rispondente ai nostri tempi. A riformare la teologia, vogliono che quella, che diciamo teologia razionale, abbia per fondamento la moderna filosofia.
[...]
Pel catechismo esigono che nei libri catechistici si inseriscano solo quei dogmi, che sieno stati riformati e che sieno a portata dell'intelligenza del volgo. Circa il culto, gridano che si debbano diminuire le devozioni esterne e proibire che si aumentino. [...] Strepitano a gran voce perché il regime ecclesiastico debba essere rinnovato per ogni verso, ma specialmente pel disciplinare e il dogmatico. Perciò pretendono che dentro e fuori si debba accordare colla coscienza moderna, che tutta è volta a democrazia; [...] non mancano coloro che, obbedendo volentierissimo ai cenni dei loro maestri protestanti, desiderano soppresso nel sacerdozio lo stesso sacro celibato. Che si lascia dunque d'intatto nella Chiesa, che non si debba da costoro e secondo i lor principî riformare?
[...]
quando parlasi di modernismo, non parlasi di vaghe dottrine non unite da alcun nesso, ma di un unico corpo e ben compatto, ove chi una cosa ammetta uopo è che accetti tutto il rimanente. [...] Ora, se quasi di un solo sguardo abbracciamo l'intero sistema, niuno si stupirà ove Noi lo definiamo, affermando esser esso la sintesi di tutte le eresie. Certo, se taluno si fosse proposto di concentrare quasi il succo ed il sangue di quanti errori circa la fede furono sinora asseriti, non avrebbe mai potuto riuscire a far meglio di quel che han fatto r modernisti. Questi anzi tanto più oltre si spinsero che, come già osservammo, non pure il cattolicesimo ma ogni qualsiasi religione hanno distrutta. Così si spiegano i plausi dei razionalisti: perciò coloro, che fra i razionalisti parlano più franco ed aperto, si rallegrano di non avere alleati più efficaci dei modernisti.
[...]
Ma basti sin qui per conoscere per quante vie la dottrina del modernismo conduca all'ateismo e alla distruzione di ogni religione. L'errore dei protestanti dié il primo passo in questo sentiero; il secondo è del modernismo: a breve distanza dovrà seguire l'ateismo.
[...]

Circa il pericolo modernista


Alcuni pensano che la pestifera eresia modernista sia stata completamente estirpata dal santo e glorioso Pontefice Pio X. Ma non è così. Nel 1972, l'allora Arcivescovo di Westminster, il Cardinale John Carmel Heenan (una sorta di Giuseppe Siri britannico), denunciò il ritorno del modernismo, e pronosticò che in un prossimo futuro, si sarebbero messi in discussione tra i fedeli, vari elementi della Dottrina dogmatica e morale. Purtroppo le cose sono andate esattamente come aveva intuito il Card. Heenan, visto che si è giunti persino a contestare la Santa Sede per aver detto che Gesù è l'unico Salvatore dell'umanità, per non parlare di quei cattolici che ammettono azioni immorali come l'aborto, il divorzio, le unioni omosessuali e altre cose del genere. Sempre nel 1972, Papa Paolo VI, nell'udienza del 19 gennaio, mise in guardia i fedeli dagli “errori che hanno circolato e tuttora affiorano nella cultura del nostro tempo, e che potrebbero rovinare totalmente la nostra concezione cristiana della vita e della storia. Il modernismo rappresentò l’espressione caratteristica di questi errori, e sotto altri nomi è ancora d’attualità”. Dunque, se il Sommo Pontefice dice che il modernismo è ancora d'attualità, non oso contraddirlo. Del resto è troppo evidente questa triste realtà.

Ritengo pertanto salutare riproporre sia oggi che nei prossimi giorni, le principali perle dell'enciclica “Pascendi Dominici Gregis”, con la quale San Pio X (di immortale memoria), condannò l'eresia modernista.

[...] per opera del nemico dell'uman genere, mai non mancarono "uomini di perverso parlare (Act. X, 30), cianciatori di vanità e seduttori (Tit. I, 10), erranti e consiglieri agli altri di errore (II Tim. III, 13)". Pur nondimeno gli è da confessare che in questi ultimi tempi, è cresciuto oltre misura il numero dei nemici della croce di Cristo; che, con arti affatto nuove e piene di astuzia, si affaticano di render vana la virtù avvivatrice della Chiesa e scrollare dai fondamenti, se venga lor fatto, lo stesso regno di Gesù Cristo. [...] i fautori dell'errore già non sono ormai da ricercarsi fra i nemici dichiarati; ma, ciò che dà somma pena e timore, si celano nel seno stesso della Chiesa, tanto più perniciosi quanto meno sono in vista. Alludiamo, o Venerabili Fratelli, a molti del laicato cattolico e, ciò ch'è più deplorevole, a non pochi dello stesso ceto sacerdotale, i quali, sotto finta di amore per la Chiesa, scevri d'ogni solido presidio di filosofico e teologico sapere, tutti anzi penetrati delle velenose dottrine dei nemici della Chiesa, si dànno, senza ritegno di sorta, per riformatori della Chiesa medesima; e, fatta audacemente schiera, si gittano su quanto vi ha di più santo nell'opera di Cristo, non risparmiando la persona stessa del Redentore divino, che, con ardimento sacrilego, rimpiccioliscono fino alla condizione di un puro e semplice uomo.

Fanno le meraviglie costoro perché Noi li annoveriamo fra i nemici della Chiesa; ma non potrà stupirsene chiunque, poste da parte le intenzioni di cui Dio solo è giudice, si faccia ad esaminare le loro dottrine e la loro maniera di parlare e di operare. Per verità non si allontana dal vero chi li ritenga fra i nemici della Chiesa i più dannosi. Imperocché, come già abbiam detto, i lor consigli di distruzione non li agitano costoro al di fuori della Chiesa, ma dentro di essa; ond'è che il pericolo si appiatta quasi nelle vene stesse e nelle viscere di lei, con rovina tanto più certa, quanto essi la conoscono più addentro. Di più, non pongono già la scure ai rami od ai germogli; ma alla radice medesima, cioè alla fede ed alle fibre di lei più profonde. Intaccata poi questa radice della immortalità, continuano a far correre il veleno per tutto l'albero in guisa, che niuna parte risparmiano della cattolica verità, niuna che non cerchino di contaminare. Inoltre, nell'adoperare le loro mille arti per nuocere, niuno li supera di accortezza e di astuzia: giacché la fanno promiscuamente da razionalisti e da cattolici, e ciò con sì fina simulazione da trarre agevolmente in inganno ogni incauto; e poiché sono temerari quanto altri mai, non vi è conseguenza da cui rifuggano e che non ispaccino con animo franco ed imperterrito. Si aggiunga di più, e ciò è acconcissimo a confonderle menti, il menar che essi fanno una vita operosissima, un'assidua e forte applicazione ad ogni fatta di studi, e, il più sovente, la fama di una condotta austera. [...] Fa dunque mestieri di uscir da un silenzio, che ormai sarebbe colpa, per far conoscere alla Chiesa tutta chi sieno infatti costoro che così mal si camuffano. [...] Il che parrà più manifesto dalla condotta stessa dei modernisti, interamente conforme a quel che insegnano. Negli scritti e nei discorsi sembrano essi non rare volte sostenere ora una dottrina ora un'altra, talché si è facilmente indotti a giudicarli vaghi ed incerti. Ma tutto ciò è fatto avvisatamente; per l'opinione cioè che sostengono della mutua separazione della fede e della scienza. Quindi avviene che nei loro libri si incontrano cose che ben direbbe un cattolico; ma, al voltar della pagina, si trovano altre che si stimerebbero dettate da un razionalista.

Circa l'abito talare

La grandezza sacerdotale non può rimanere celata, non è un brillante sepolto nella miniera, deve rifulgere innanzi a tutti nell'atteggiamento e nella vita del Sacerdote, poichè egli è la lampada posta sul candelabro ed è come città edificata sulla cima dei monti. Or come il carattere sacro lo distingue nettamente dagli altri uomini, così deve distinguerlo l'abito e la vita, ed egli deve essere rifulgente di splendori soprannaturali. Non può dire che l'esteriorità non conta nulla, nè può accomunarsi agli usi del mondo con la scusa che l'abito non fa il monaco; l'abito non lo fa ma lo rivela, e possiamo dire anche che lo aiuta internamente. Un soldato che non veste la divisa non si sente soldato; subcoscientemente si sente ancora libero cittadino, e non avverte la sua fusione al corpo militare cui appartiene come parte di un tutto inseparabile.


Il sacerdote deve essere tutto di Dio [...] La chiesa per questo lo riveste di una lunga tunica [...] L'abito sacerdotale deve mostrare che il ministro sacro quasi non ha corpo, è volto a Dio con tutte le sue forze, e cerca solo la salvezza delle anime. Ora, se l’abito talare ha una forma secolaresca, se il capo è coltivato mondanamente con [...] i ciuffi, e magari i riccioli ed i profumi, se di sotto ad una succinta sottana fanno mostra i calzoni, [...] che cosa rappresenta più un Sacerdote per il popolo? Quell’esteriore non lo raccomanda, ed in se stesso è un segno troppo evidente di poco spirito e poca rinunzia al mondo. [...] Se si veste mondanamente, spegne la sua luce, e mostra in sè tutt'altro che la corsa dell'anima verso Dio.

[...] Il sacerdote dunque col suo abito talare, lungo, composto, povero ma pulito, col suo mantello che lo avvolge come se avesse le ali ripiegate, pronte al volo, col capo segnato dalla croce del Redentore, col corpo composto, spirante ordine e modestia, con gli occhi bassi, alieni assolutamente da ogni malsana curiosità, passa nel mondo proprio come un angelo, dà un senso di pace e di conforto, dà un senso di speranza nelle angustie della vita perchè egli rappresenta la carità, e passa come lampada che illumina, dissipando con la sua sola presenza le tenebre degli errori.

[...] Egli deve essere umile, ultimo di tutti, mansueto, buono, ma deve avere anche, e soprannaturalmente, il senso della sua dignità. Non può essere volgare, non può mostrarsi in luoghi indecorosi, non può partecipare a giochi che lo fanno disistimare. Un sacerdote che va nella bettola, che va a bere il vino in un pubblico locale, che va a caccia, [...] o anche che va semplicemente a conversare al caffè o in farmacia, non può raccogliere la fiducia del popolo, ed è responsabile del rilassamento della vita cristiana.


[Brano tratto da "Nei raggi della grandezza e della vita sacerdotale" di Dain Cohenel (pseudonimo di Don Dolindo Ruotolo) edito nel 1940. Don Dolindo (1882 - 1970), sacerdote esemplare, scrisse numerosi libri che ebbero una vasta diffusione. La sua opera di maggior rilievo fu il commento alla Sacra Scrittura, composta da 33 voluminosi volumi, nella quale spiegò in maniera magistrale ogni capitolo della Bibbia, rendendo comprensibili a tutti i fedeli i passi più difficili].


fonte:cordialiter

Il più pericoloso nemico della Messa tridentina ; Pio XII e la crociata contro le mode indecenti

Molti potrebbero essere indotti a pensare che il principale nemico dell'antica forma liturgica sia da ricercare tra gli avversari storici della Chiesa, come ad esempio il modernismo, la massoneria, il comunismo, il liberalismo, ecc. Riflettendo con attenzione, è possibile rendersi conto che, come spesso capita, il nemico più pericoloso sia presente nelle proprie fila. Purtroppo anche nel movimento tradizionale cominciano ad essere visibili alcune vistose crepe. Mi riferisco principalmente a quella sorta di “deriva liturgica” che capovolgendo l'ordine delle cose, mette in primo piano la cura dei vari aspetti della forma liturgica e in secondo piano la salvezza delle anime e la maggior gloria di Dio. I frutti di questo “liturgismo”, di questo “rubricismo” insipido, non possono che essere marci. Non faccio nomi poiché non voglio togliere la buona fama a nessuno, ma posso dirvi che conosco certe persone, le quali sono attentissime ai minimi aspetti estetici della liturgia, poi però si comportano in maniera talmente poco fraterna col prossimo che in certi casi farebbero impallidire persino i modernisti.

Non voglio essere frainteso. Non sto dicendo che non bisogna avere cura della forma liturgica. Dico solamente che queste cose non devono prendere il primo posto nella gerarchia dei valori, altrimenti si cade in un vuoto estetismo, una sorta di formalismo farisaico. Il fine dell'uomo è Dio, non sono le rubriche liturgiche. E' doveroso obbedire alle norme liturgiche, ma che senso ha essere osservanti in materia liturgica, se poi si trascura la battaglia per la salvezza delle anime e la maggior gloria di Dio?

Qualcuno mi dirà: ma ti rendi conto delle accuse che affermi? Sissignore, mi rendo conto, ma non parlerei così se non avessi cognizione di causa. Fino ad ora ho cercato di soprassedere, ma adesso mi sono stufato di ingoiare, poiché al di là delle intenzioni, questa gente rischia di distruggere il movimento tradizionale, trasformandolo in un guscio vuoto senza sostanza.


La Madonna a Fatima aveva preannunciato che sarebbero giunte mode che avrebbero molto offeso Gesù Cristo. Ciò si è effettivamente avverato. Oggi, molte donne (non solo loro) vanno in giro svestite in maniera indecente. Purtroppo, anche molte cattoliche praticanti si sono lasciate influenzare dalle mode immorali. Addirittura alcune fedeli si permettono di utilizzare abiti scandalosi persino in chiesa. Non si chiede che le donne vadano vestite con abiti medioevali o con il burqa afghano. E' lecito ed opportuno utilizzare indumenti moderni, purché non siano "provocanti". Molte persone si domandano che cosa ci sia di male nel vestirsi in modo spudorato. La risposta è semplice: si commette scandalo (cioè si induce il prossimo a commettere peccato). Tutto ciò che è peccato fare materialmente (uccidere, rubare, fornicare, commettere adulterio, ecc.) è peccato anche desiderare. Le mode spudorate inducono il prossimo (come minimo) a dilettarsi deliberatamente in pensieri turpi. Nel 1953 il grande Pontefice Pio XII (di gloriosa ed immortale memoria) nell'allocuzione "Una gioia", benedisse ed incoraggiò le giovani di Azione Cattolica a combattere la crociata della purezza contro le mode indecenti. Ovviamente le "armi" da utilizzare in questo tipo di battaglie sono il buon esempio, i buoni consigli, la preghiera, e cose di questo genere. Diceva il Santo Giobbe: "militia est vita hominis super terram" (Iob 7,1). E' vero, la vita degli uomini sulla terra è una continua battaglia. Continuiamo dunque a combattere la "crociata della purezza" ed anche se non riuscissimo ad ottenere la sconfitta delle mode immorali almeno avremo dato gloria a Dio nel combattere questa buona battaglia.
fonte:cordialiter

Salvación o condenación

–¿Y usted cree que hoy es posible predicar a los hombres hablándoles de una salvación o condenación eterna después de la muerte?
–Yo creo que sí. Más aún, es de fe que el Evangelio puede y debe ser predicado a toda criatura hasta que Cristo vuelva. Por eso aún he de decirle más: falsifican completamente el Evangelio quienes evitan sistemáticamente esa dimensión soteriológica.

Jesús es el Salvador de los hombres-pecadores. Los hombres necesitamos un Salvador divino, porque somos pecadores de nacimiento: «pecador me concibió mi madre» (Sal 50,7). Y en la plenitud de los tiempos, el Hijo divino eterno «por nosotros los hombres, y por nuestra salvación, bajó del cielo y se hizo hombre» (Credo). Los ángeles anuncian a los pastores el nacimiento de «el Salvador» (Lc 2,11). Él se dice enviado para «llamar a conversión a los pecadores» (Lc 5,32), comienza su predicación llamando al arrepentimiento (Mc 1,15), y termina su misión salvadora ofreciendo su vida en el sacrificio de la cruz «para el perdón de los pecados» (Mt 26,28). Ascendido Cristo al Padre, recibimos el Espíritu Santo, que hace nacer la Iglesia como «sacramento universal de salvación» (Vaticano II, LG 48, AG 1).


Jesús siempre que predica habla de salvación o condenación. Y lo hace precisamente porque su Evangelio es «la epifanía del amor de Dios hacia los hombres» (Tit 3,4). Sabe Jesús que, predicando así, va a sufrir por ello rechazo y muerte; pero sabe también que, silenciando esa verdad, los hombres persistirán en sus pecados, se perderán para siempre y no vendrán a la felicidad temporal y eterna. Por eso continuamente en su predicación les advierte que en esta vida temporal se están jugando una vida eterna de felicidad o de condenación.

Las referencias implícitas al binomio salvación–condenación que se encuentran en el Evangelio son numerosas, como por ejemplo: «éste está destinado para ruina y resurrección de muchos» (Lc 2,34). Pero no las citaré aquí, aunque son a veces muy claras (cf. Mt 13,15; 19,17; Lc 1,53; 12,20; 12,58-59; 13,8-9; 13,34-35; Jn 10,9-10) etc.

Tampoco recogeré aquí los textos, bastante frecuentes, que solo hacen referencia a la salvación: expresiones como «entrar en la vida», o exhortaciones como «atesorad para vosotros en el cielo» (Mt 6,20; cf. 10,22; 22,30; Lc 10,20; 14,14; 19,9; 23,43). O como «quien escucha mi palabra y cree en el que me ha enviado, tiene la vida eterna y no va a juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida» (Jn 5,24).

Las referencias explícitas al binomio salvación–condenación, o referidas solo a la condenación son las que a continuación transcribo en forma abreviada. Y en cada caso cito solo un Evangelio concreto, sin señalar los lugares paralelos que a veces se hallan en los otros Evangelios.

–Avisa Juan Bautista, «raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la cólera que os espera?». En la era hay trigo para el granero y paja para el fuego (Mt 3,7-12).
–Creer o no creer en Cristo trae salvación o condenación (Jn 3,18-19.36).
–«Cuantos hicieron el bien saldrán para la resurrección de la vida; los que hicieron el mal, para la resurrección de la condenación» (Jn 5,29).
–«No he venido a llamar a conversión a los justos, sino a los pecadores» (Lc 5,32).
–La sal buena y la sal mala, que se tira fuera. ¡Quien tenga oídos para oír, que oiga! (Lc 14,34-35).
–«Si vuestra justicia no fuera más que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos» (Mt 5,20).
–«Más te vale perder uno de tus miembros, antes que tu cuerpo entero sea arrojado al infierno» (Mt 5,29-30).
–Los que tengan fe como el centurión, se sentarán a la mesa con Abraham. «Mientras que los hijos del reino serán arrojados a las tinieblas exteriores, donde habrá llanto y crugir de dientes» (Mt 8,11-12).
–«¿Qué provecho saca uno con ganar el mundo entero si pierde su vida?» (Mc 8,35).
–Puerta angosta de salvación y ancha de perdición, por la que entran muchos (Mt 7,13-14).
–Árbol bueno que da frutos buenos, y árbol malo que da frutos malos, y que se echa al fuego (Mt 7,17.19).
–No basta decir «Señor, Señor», si no se hace la voluntad de Dios: «alejáos de mí los que hicisteis el mal» (Mt 7,21-23).
–Escuchando y cumpliendo la palabra de Cristo, se edifica sobre roca y se logra salvación; de otro modo, se construye sobre arena, y viene la ruina total (Mt 7,24-27).
–La ciudad que rechace a quienes Cristo envía como ovejas entre lobos será tratada aquel día con mayor rigor que Sodoma (Lc 10,3-12).
–«¡Ay de ti, Corazaín! ¡Ay de ti, Betsaida!… Y tú, Cafarnaúm ¿por ventura te levantarás hasta el cielo? Caerás hasta el infierno» (Lc 10,13-15).
–El final de aquel hombre, dominado por los demonios, resulta peor que el principio. «Así sucederá a esta generación perversa» (Mt 12,45).
–«Si alguno habla contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el otro» (Mt 12,32).
–«Por tus palabras te justificarás y por tus palabras te condenarás» (Mt 12,36-37).
–La reina del Sur y «los habitantes de Nínive se levantarán en el juicio contra esta generación y la condenarán» (Lc 11,31-32).
–Dos plantas mezcladas en un campo, trigo y cizaña. En la siega final, el trigo va al granero de Dios. Y «como se ata la cizaña y se arroja al fuego, así sucederá al fin del mundo» (Mt 13,30.39-40).
–«Mirad, pues, cómo oís, porque al que tiene, se le dará, y al que no tiene, se le quitará aun lo que cree tener» (Lc 8,18).
–Se pedirá cuenta a esta generación por los profetas asesinados. «¡Ay de vosotros, doctores de la ley, que os habéis apoderado de la llave de la ciencia, y no entráis vosotros ni dejáis entrar a los que lo intentan!» (Lc 11,50-52).
–«Temed a aquel que, después de matar, tiene poder para enviar al infierno» (Lc 12,5).
–Felices los siervos que al volver el señor los encuentra cumpliendo con su deber. Maldito el siervo que no cumple: «vendrá su amo en el día que no espera y en la hora que no conoce, lo castigará severamente y le dará la suerte de los infieles» (Lc 12,37-38.45-46).
–«Yo os lo aseguro: si vosotros no os arrepentís, todos moriréis igualmente» (Lc 13,3).
–El reino de los cielos es como red que pesca peces buenos y malos. Y así será «al fin del mundo: saldrán los ángeles y separarán a los malos de los justos, y los arrojarán en el horno de fuego: allí será el llanto y el rechinar de dientes» (Mt 13,47-50).
–«Uno le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: luchad para entrar por la puerta estrecha, porque yo os digo que muchos pretenderán entrar y no podrán». Algunos gritarán, «Señor, ábrenos»; pero Él les contestará: «alejáos de mí todos los obradores de la iniquidad. Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, pero vosotros arrojados fuera. Vendrán del Oriente y del Occidente, del Norte y del Mediodía, y se sentarán a la mesa, en el reino de Dios» (Lc 13,23-29).
–Ninguno de los invitados a la boda descorteses gozará del banquete del Señor (Lc 14,24).
–Muere el pobre Lázaro y es acogido en el seno de Abraham. Muere el rico y va al infierno, donde, estando entre tormentos, pide inútilmente que avisen a sus hermanos para que eviten su pésima suerte (Lc 16,22-28).
–Cuando aparezca finalmente el Hijo del Hombre, «uno será tomado y el otro dejado» (Lc 17,30.34).
–«A todo el que me confesare delante de los hombres, yo lo confesaré delante de mi Padre celestial. A quien me negare delante de los hombres, yo lo negaré delante de mi Padre celestial» (Mt 10,32).
–El que come del pan celestial, que es Cristo, vivirá eternamente; el que no come su cuerpo ni bebe su sangre, no tendrá vida (Jn 6,51.53).
–Dice Jesús de los fariseos: «toda planta que no plantó mi Padre celestial será arrancada. Dejadles: son ciegos conductores de ciegos; y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en la fosa» (Mt 15,13).
–El que por amor a Cristo pierde su vida, la salva. El que trata de ganarla, avergonzándose de Él «ante esta generación adúltera y pecadora», la perderá para siempre (Mc 8,35-38).
–«Quien escandalizare a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valiera que le ataran al cuello una piedra de moler que mueven los asnos y lo arrojasen al profundo del mar… Es necesario que haya escándalos, pero ¡ay de aquel por quien viene el escándalo!» (Mt 18,3.67).
–«Si tu ojo te escandaliza, sácalo de ti: más te vale entrar en el reino de Dios con un solo ojo, que con dos ojos se arrojado al infierno, donde el gusano no muere, ni el fuego se apaga» (Mc 9,47-48).
–Jesús dice a los judíos que le rechazaban: «Si no creyéreis que yo soy, moriréis en vuestro pecado… El padre de quien vosotros procedéis es el diablo, y queréis hacer lo que quiere vuestro padre… el padre de la mentira. A mí, en cambio, porque digo la verdad, no me creéis. El que es de Dios oye las palabras de Dios; vosotros no las oís porque no sois de Dios» (Jn 8,21-24.44-47).
–Que los ricos entren en el reino de Dios es imposible para los hombres, pero posible para Dios (Mc 10,24.27).
–Hay que utilizar bien los talentos recibidos de Dios. «Y al siervo inútil arrojadlo a las tinieblas exteriores: allí será el llanto y el crujir de los dientes» (Mt 25,30).
–«Os digo que el reino de Dios se va a quitar a vosotros, para concederlo a un pueblo que dé sus frutos. Todo el que caiga sobre esta piedra se estrellará, y sobre quien ella caiga, lo aplastará» (Mt 21,43-44).
–Acerca del que entró en las bodas vestido indignamente, dijo el rey a los sirvientes: «atadlo de pies y manos, y arrojadlo a las tinieblas exteriores; allí será el llorar y el rechinar de dientes. Porque muchos son los llamados, y pocos los escogidos» (Mt 22,12-14).
–«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!… ¡Serpientes, raza de víboras! ¿cómo podréis escapar de la condenación del infierno?» (Mt 23,13.33).
–«Ay de vosotros, fariseos hipócritas, que recorréis mar y tierra para hacer un discípulo y cuando llega a serlo, lo hacéis merecedor del fuego eterno, dos veces más que vosotros» (Mt 23,15).
–«El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo condene: la palabra que he hablado, ésa le condenará en el último día» (Jn 12,48).
–Cuidado con no cebarse con los bienes de este mundo, olvidando el Reino. «Velad y orad en todo tiempo, para que podáis escapar a todas estas cosas que han de venir, y comparecer seguros ante el Hijo del hombre» (Lc 21,34-36).
–Las vírgenes prudentes entran en las bodas del Esposo. Pero cuando las necias llaman: «Señor, Señor, ábrenos. Él les respondió: en verdad os digo que no os conozco. Vigilad, porque no sabéis el día ni la hora» (Mt 25,10-12).
–«Venid, benditos de mi Padre, entrad a poseer el reino que os está preparado desde el principio del mundo… Y dirá a los de su izquierda: apartáos de mí, malditos, al fuego eterno, preparado para el diablo y para sus ángeles… E irán al suplicio eterno, y los justos, a la vida eterna» (Mt 25,34.41.46).
–«¡Ay de aquel hombre [Judas] por quien el Hijo del hombre es entregado! Más le valiera no haber nacido» (Mt 26,24).
–Los sarmientos que permanecen en la Vid dan fruto. Pero «si alguno no permanece en mí, será arrojado fuera, como el sarmiento, y se secará. Los recogerán, echarán al fuego y arderán» (Jn 15,5-6).
–«Id por todo el mundo, predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y se bautizare, se salvará; el que no creyere, se condenará» (Mc 16,15-16).

Son más de cincuenta textos explícitos, distintos, en los que Cristo anuncia salvación o condenación. Eso significa que nuestro Salvador predicaba siempre dando a su Evangelio un fondo soteriológico permanente. Y por cierto, hablaba el buen Jesús «un lenguaje evangélico» –ay, madre– acerca del cual convendrá que en su momento hagamos algunas consideraciones.

Los Apóstoles predican el mismo Evangelio de Cristo. Prolongan la misma predicación del Maestro, en fondo y forma, sin desfigurarla ni modificarla en nada. Ellos creen en el pecado original, y ven a la humanidad como un pueblo inmenso de pecadores, dignos de condenación eterna: «todos pecaron y todos están privados de la gloria de Dios» (Rm 3,23). Todos necesitan la salvación de Cristo, una salvación obtenida por gracia. Ninguno sin ésta es digno de salvación, es decir, ninguno puede salvarse a sí mismo.

«Todos admitimos que Dios condena con derecho a los que obran mal… Tú, con la dureza de tu corazón impenitente te estás almacenando castigos para el día del castigo, cuando se revelará el justo juicio de Dios pagando a cada uno según sus obras. A los que han perseverado en hacer el bien, porque buscaban contemplar su gloria y superar la muerte, les dará vida eterna; a los porfiados que se rebelan contra la verdad y se rinden a la injusticia, les dará un castigo implacable» (Rm 2,2.4-8).

Ésta es la predicación de la Iglesia en toda su historia, en sus Padres y Concilios, lo mismo que en sus santos: Crisóstomo, Agustín, Bernardo, Francisco, Ignacio, Javier, Montfort, Claret, Cura de Ars, Padre Pío. Es el Evangelio que, convirtiendo a los pecadores, forma un pueblo santo para el Señor.

Unas buenas preguntas finales. Pues bien, ¿creen ustedes que la Iglesia hoy consigue que los hombres se enteren de que en la vida presente se están jugando una vida eterna de felicidad o de condenación? ¿Estiman ustedes que puede omitirse sistemáticamente en la predicación, en la catequesis, en la teología, toda alusión a esa dimensión soteriológica sin falsificar profundamente el Evangelio y sin desvirtuarlo? ¿Piensan que esa omisión es hoy frecuente en no pocos ámbitos de la Iglesia? Y en caso afirmativo: ¿conocen ustedes quizá otras causas que expliquen más y mejor la falta de vocaciones, el absentismo masivo a la Misa dominical, la anticoncepción generalizada, la mundanización de los cristianos y su frecuente apostasía?


fonte:reforma o apostasía

José María Iraburu, sacerdote

Campanha Estandartes de Natal 2009


Estandartes de Natal

Para esta quadra que agora se inicia,

vejamos a proposta que nos é feita

pelo Padre Hugo Santos, Capelão da

Universidade Católica.

Dois mil anos depois do nascimento

de Cristo, o convite feito pelos

anjos aos pastores, para l

evantarem os olhos e

contemplarem o Deus Menino,

continua, nos dias de hoje, a ser dirigido a todos os homens e

mulheres.

Nestes dias que nos encaminham para o Natal, as nossas

famílias cristãs retomam o sentido verdadeiro desta quadra

festiva: que o nascimento de Jesus e a sua presença no meio

dos homens é a causa da nossa alegria. Por isso, a pensar

em amigos e para amigos, surgiu a iniciativa dos

“Estandartes de Natal”, que procura aproximar o Menino

do presépio daqueles que, com um simples levantar de

olhos, se cruzarem com Ele nas varandas e janelas das

nossas casas.

Uma vida nova vem sempre acompanhada duma

expectativa marcada por um sinal de esperança.

Este foi o conteúdo da mensagem dos anjos: que em

qualquer realidade familiar ou profissional, quando

Jesus se torna presente, tudo ganha um sentido que

até então parecia desconhecido. Com os Estandartes

de Natal apenas continuamos o anúncio, feito nestes

moldes originais, de proclamar às gentes da nossa

terra que nestas famílias a esperança e a razão

da alegria já lhes entraram pela casa adentro,

reveladas na pequenez de uma Vida.

Nunca um rosto e o sorriso de um menino

acabado de nascer passam despercebidos a quem

quer que seja. Por isso, nada melhor que mostrá-Lo

a todos os que passam nas correrias deste tempo

nas ruas onde moramos... Que alguns olhos parem

quando fixarem os olhos pequeninos daquele Deus

Menino. E que, quando no regresso à pressa

de se chegar para onde se ia, aqueles primeiros

olhos baixarem, permaneça o olhar do Menino que

acalma e tranquiliza todo o coração.

Mais informações podem ser encontradas em

http://www.estandartesdenatal.org

Envie-nos uma fotografia do seu Estandarte de Natal. O autor da melhor fotogra

Estandartes para

um

Natal

mais cristão

Organização convida a colocar o

Menino

Jesus

nas janelas

e varandas

As varandas e janelas das cidades portuguesas vão este ano poder assinalar

o nascimento de Cristo através dos Estandartes de Natal.

“As pessoas sentem que há um vazio nas decorações natalícias, que não

têm nada a ver com o tradicional espírito cristão”, referiu Nuno Saraiva

da Ponte à Agência ECCLESIA.

O “Estandartes de Natal 2009” é uma plataforma criada por um grupo

de famílias que pretende partilhar com os seus amigos e vizinhos a

“alegria do Natal cristão”.

“Devido a algumas atitudes ligadas ao «politicamente correcto»”,

verifica-se que “grandes cidades” não ornamentam as suas ruas

com motivos alusivos ao Natal cristão, explicou o membro da

organização nacional que promove a iniciativa.

Por outro lado, acrescentou, “alguns comerciantes também se

isentam de colocar elementos religiosos, pelo que as pessoas

saem à rua, vêem umas luzes, umas bolas, e não vêem um

Menino Jesus, um pastorinho, um São José… não vêem nada”.

“Talvez seja esse vazio que leve a que nós, portugueses, que não

somos propriamente exuberantes e extrovertidos, tenhamos

aderido em tão grande número à compra do Estandarte de

Natal e à sua colocação”, afirmou Nuno Saraiva da Ponte.

A equipa organizadora partiu do exemplo espanhol:

“Como em Portugal não havia nada do género, resolvemos

implementar a ideia, porque sabíamos que se ela fosse

bem lançada e comunicada, as pessoas adeririam”. O pendão,

que tem o Menino Jesus ao centro de um fundo grená, custa 15 euros.

Paróquias e Internet contribuem para a divulgação

“Em linguagem de gestão e de marketing - indicou Nuno

Saraiva da Ponte - criámos e oferecemos um produto para

o qual havia procura; quando isso acontece, é natural que

haja sucesso na divulgação e na venda.”

Além do site, a difusão dos estandartes passa pela

página do «Facebook», onde se juntaram “mais de

1200 amigos em cerca de um mês”.

O responsável destacou igualmente o “apoio das

paróquias”. Este suporte, a par do envolvimento

de alguns movimentos, continua a ser fundamental

para a consolidação e alargamento da iniciativa,

dado que o estandarte tem maior visibilidade nas

zonas onde há mais paróquias a vendê-lo.

Nuno Saraiva da Ponte esclareceu que a equipa de

coordenação é constituída por cinco pessoas, que

oferecem “um pouco do seu tempo para fazer

algumas pequenas tarefas”.

Os membros da organização ganham “zero euros”,

pelo que os lucros são entregues às paróquias e

movimentos que vendem o estandarte. A organização, observou, apenas disponibiliza o material “a preço de custo”.

Fotos

fia (enviada até 8 de Dezembro), gha 12 garrafas de Freixenet Brut Nature Reserva, oferecidas pela Vinicom.




Locais de venda permanente:

LISBOA Cidade

Baixa-Chiado:

· Igreja de S. Nicolau (Todos os dias: 8h – 22h)

· Igreja dos Mártires (Todos os dias: 9h – 19h)

. Santa Joana Princesa

Belém-Algés:

· Igreja Paroquial de Algés (Dias úteis: 9h – 12h30; 15h – 18h)

· Igreja dos Jerónimos (Dias úteis: 9h30 – 13h; 14h30 – 18h30. Sábados, Domingos e dias Santos: Antes e depois das Missas)

Estrela:

· Basílica da Estrela (Dias úteis: 9h30 – 13h; 14h30 – 18h00. Sábados, Domingos e dias Santos: Antes e depois das Missas)

Palma de Cima (Laranjeiras):

· Universidade Católica (na livraria - 8h:45 – 18h)

. Oratório de S. Josémaria (ao lado do Colégio Universitário de Montes Claros)

Chelas (Bela Vista):

. Santa Beatriz

Benfica:

. Calhariz

. S. Domingos de Benfica

Oeiras – Estoril – Cascais

Igreja de Nova Oeiras

Santo António do Estoril

Igreja Paroquial de Cascais

São Julião da Barra

CENTRO - Sul

Montijo:

. Paróquia do Divino Espírito Santo – Montijo (Dias úteis: 9h30 – 11h; 16h – 18h30)

Setúbal:

. Paróquia de Nossa Senhora da Anunciada - (2ª a Sábado: 16h – 19h)

. Centro Paroquial de Nª Srª da Anunciada – (2 a 6ª: 9h – 12h30; 14h – 18h)

PORTO Cidade

. Igreja dos Padres Jesuítas

. CREU

. Irmãzinhas dos Pobres

. Livrarias Paulinas

. Foco – N. Srª da Boavista

BRAGA

. Sé

. S. Lázaro

. S. Vicente

. Maximinos

Contactos dos coordenadores que ficarão responsáveis pela venda dos Estandartes de Natal nas restantes cidades / regiões:

· Braga: Bruno Almeida - brunoalmeida@infamilia.org

· Porto: João Maria Cabral d'Almeida - jmcabralalmeida@hotmail.com

· Faro: Rita Parreira - ritaisabeloliveira@yahoo.com

Neste Natal ponha o Menino Jesus em sua casa