sexta-feira, 4 de junho de 2010

Pope Benedict XVI , left, greets Cypriot Archbishop Chrysostomos, during a ceremony at the Church of Agia Kyriaki Chrysopolitissa of Paphos, west of the capital Nicosia, in the divided east Mediterranean island of Cyprus, Friday, June 4, 2010. Benedict is in Cyprus on a three-day visit. BENEDICTO XVI LLEGA A CHIPRE, ENCRUCIJADA DE CULTURAS Y RELIGIONES . COMUNION ECLESIAL ES DON Y LLAMADA A LA MISION



Pope Benedict XVI (L) greets the Cypriot Archbishop Chrysostomos 
during a ceremony at Church of Agia Kyriaki Chrysopolitissa in the 
coastal town of Paphos June 4, 2010. The Pope said on Friday the killing
 of a leading Catholic bishop in Turkey should not be allowed to hurt 
dialogue with Islam or stain the image of Turkey and its people.
 Pope Benedict XVI , left, is accompanied by Cypriot Archbishop 
Chrysostomos  during a ceremony at Church of Agia Kyriaki 
Chrysopolitissa during a ceremony  in Paphos, west of capital Nicosia, 
in the divided east Mediterranean island of Cyprus, Friday, June 4, 
2010. Benedict is in Cyprus on a three-day visit.
Pope Benedict XVI , left, greets Cypriot Archbishop Chrysostomos, 
during a ceremony at the Church of Agia Kyriaki Chrysopolitissa of 
Paphos, west of the capital Nicosia, in the divided east Mediterranean 
island of Cyprus, Friday, June 4, 2010. Benedict is in Cyprus on a 
three-day visit.  

  
Pope Benedict XVI , left, prays as Cypriot Archbishop Chrysostomos,
 right, stands during a ceremony at Church of Agia Kyriaki 
Chrysopolitissa in  Paphos, west of capital Nicosia, in the divided east
 Mediterranean island of Cyprus, Friday, June 4, 2010. Benedict is in 
Cyprus on a three-day visit.

COMUNION ECLESIAL ES DON Y LLAMADA A LA MISION

CIUDAD DEL VATICANO, 4 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre llegó a las 15,15 (hora de Chipre) a la iglesia de Agia Kiriaki Chrysopolitissa (Santa Ciriaca Chrysopolitissa), lugar de culto ortodoxo abierto desde 1987 a los católicos y anglicanos por voluntad del entonces obispo ortodoxo de Paphos y actual arzobispo de Chipre, Su Beatitud Chrisóstomos  II. La iglesia se asoma a unas ruinas donde se encuentran los restos de la basílica paleocristiana del  siglo IV y muy cerca la "Columna de San Pablo", objeto de devoción popular y ligada a la estancia del Apóstol de las Gentes en la isla

  A su llegada, el Papa fue recibido por el párroco de la comunidad latina y después de rezar unos minutos en silencio en el templo, salió por la antigua puerta central para saludar a los fieles reunidos en la zona arqueológica. El arzobispo ortodoxo de Chipre, Su Beatitud Crisóstomos  II, saludó a Benedicto XVI y después de la lectura del relato del primer viaje de San Bernabé y San Pablo a la isla, el pontífice pronunció un discurso:

  Desde este lugar, dijo el Papa, "el mensaje del Evangelio comenzó a extenderse por todo el Imperio y la Iglesia fundada sobre la predicación apostólica, fue capaz de plantar raíces en todo el mundo entonces conocido".

  Por eso, "la Iglesia de Chipre puede sentirse legítimamente orgullosa de sus lazos directos con la predicación de Pablo, Bernabé y Marcos y de la comunión en la fe apostólica, que la une a todas las iglesias que tienen la misma regla de fe. Esta es la comunión real, aunque imperfecta, que ya nos une y nos impulsa a superar nuestras divisiones y luchar para restaurar la plena unidad visible que el Señor desea para todos sus seguidores".

  "La comunión eclesial en la fe apostólica es a la vez un don y una llamada a la misión", subrayó el Papa. Por eso, todos los cristianos deben dar "testimonio profético del Señor resucitado y de  su Evangelio de  reconciliación,  misericordia y  paz. En este contexto, la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos (...) reflexionará sobre el papel vital de los cristianos en la región, los animará en su testimonio del Evangelio y los ayudará a fomentar un mayor diálogo y cooperación entre los cristianos en la región. Es significativo que los trabajos del Sínodo se enriquezcan  con la presencia de delegados fraternos de otras Iglesias y comunidades cristianas de la zona, como un signo de compromiso compartido al servicio de la Palabra de Dios y de nuestra apertura a la fuerza de su gracia que reconcilia".

  La unidad de todos los discípulos de Cristo, prosiguió el pontífice, "es un don que se implora  al Padre, con la esperanza de que refuerce el testimonio del Evangelio en el mundo de hoy. (...) Hace cien años, durante la Conferencia Misionera de Edimburgo, la aguda conciencia de que las divisiones entre los cristianos eran un obstáculo para la difusión del Evangelio dio origen al movimiento ecuménico moderno. Hoy debemos estar agradecidos al Señor, que, a través de su Espíritu, nos ha llevado especialmente en las últimas décadas a redescubrir la rica herencia apostólica compartida por Oriente y Occidente y, mediante un diálogo paciente y sincero, a encontrar los caminos para acercarnos unos a otros, superando las controversias del pasado y mirando hacia un futuro mejor".

  "La Iglesia de Chipre, que ha demostrado ser un puente entre Oriente y Occidente, ha contribuido mucho a este proceso de reconciliación. El camino que lleva a la meta de la  plena comunión no estará, ciertamente, exento de  dificultades, pero la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa de Chipre se han comprometido a avanzar en el camino del diálogo y la cooperación fraterna".

  "¡Que el Espíritu Santo ilumine nuestras mentes y fortalezca nuestra decisión, para que juntos podamos llevar el mensaje de salvación a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, que tienen sed de esa verdad que lleva a la auténtica libertad y a la salvación, esa verdad, cuyo nombre es Jesucristo! ", finalizó el Santo Padre.

  Después de rezar el Padrenuestro y escuchar un canto bizantino, el Papa volvió a entrar en la iglesia y bendijo una placa que se colocará en una nueva residencia de ancianos realizada por la comunidad católica de Chipre. Desde allí se desplazó en automóvil a Nicosia, capital de la isla.
fonte:VIS