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domingo, 25 de novembro de 2012

La "nueva" disposición de la Secretaría de Estado de la Santa Sede sobre el traje talar en el Vaticano ya era, y es, obligatoria en todo el mundo

La "nueva" disposición de la Secretaría de Estado de la Santa Sede sobre el traje talar en el Vaticano ya era, y es, obligatoria en todo el mundo

Hace pocas semanas se conocía una circular interna de la Secretaría de Estado de la Santa Sede prescribiendo que el clero local use traje talar en el Vaticano, al igual que aquellos obispos que estén de paso allí. ¡No salgo de mi asombro! ¿Cómo el Secretario de Estado, por encargo de Su Santidad, pide que se lleve traje talar en el Vaticano, sin especificar que esa norma ya estaba vigente para todo el clero, no sólo en el Vaticano, sino en todo el mundo?

Hablando sobre esta nueva circular -la circular será nueva, pero la norma no lo es en absoluto-, algunos blogs y agencias de noticias han citado que el Código de Derecho Canónico vigente -promulgado por el beato Juan Pablo PP. II en 1983-, en su canon 284, ya estipula el traje talar para todo el clero católico. Pero a continuación, alguno añade que las leyes eclesiásticas, y en concreto ésta, se presta a varias interpretaciones...

Pues no, en este caso no se presta a ninguna interpretación distinta a la que dio en su día la Congregación para el Clero, cuando aprobó en 1994 el "Directorio para el ministerio y la vida de los presbíteros". Y para quien aún tuviera alguna duda, a todo esto se añadió una Nota explicativa del Consejo Pontificio para la interpretación de los Textos Legislativos, que aclara que el canon 284 del Código de Derecho Canónico que ordena llevar traje talar a todo el clero, tiene categoría de Decreto General Ejecutorio, y por lo tanto, obliga jurídicamente. Mediante la obligación de llevar traje eclesiástico, el Legislador pretende que los clérigos sean reconocidos por todos, como signo de su dedicación y entrega, para dar un testimonio a la sociedad.

En fin, no veo que hay de "nuevo" en recordar algo ya vigente. Como recordatorio está bien, para el clero desmemoriado -o que no se quiere enterar-. Pero, ya puestos, que recuerden la la vigencia de la Ley, que obliga a todos, no sólo al cura que trabaje o que se acerque al Vaticano.