ABADIA DE FONTGOMBAULT





  

Arquivo do blog

Artigos Junho 2007



    segunda-feira, 24 de agosto de 2009

    Pablo VI y el diablo

    La acción del Demonio
    .
    .
    ¿Cómo se ha podido llegar a esta situación?

    .
    Ésta es la pregunta que se hacía el Papa Pablo VI, algunos años después de la clausura del Concilio Vaticano II, a la vista de los acontecimientos que sacudían a la Iglesia. "Se creía que, después del Concilio, el sol habría brillado sobre la historia de la Iglesia. Pero en lugar del sol, han aparecido las nubes, la tempestad, las tinieblas, la incertidumbre. "
    .
    Sí, ¿cómo se ha podido llegar a esta situación?
    .
    La respuesta de Pablo VI es clara y neta: "Una potencia hostil ha intervenido. Su nombre es el diablo, ese ser misterioso del que San Pedro habla en su primera Carta. ¿Cuántas veces, en el Evangelio, Cristo nos habla de este enemigo de los hombres?". Y el Papa precisa: "Nosotros creemos que un ser preternatural ha venido al mundo precisamente para turbar la paz, para ahogar los frutos del Concilio ecuménico, y para impedir a la Iglesia cantar su alegría por haber retomado plenamente conciencia de ella misma".
    .
    Para decirlo brevemente, Pablo VI tenía la sensación de que "el humo de Satanás ha entrado por alguna fisura en el templo de Dios".
    .
    Así se expresaba Pablo VI sobre la crisis de la Iglesia el 29 de junio de 1972, noveno aniversario de su coronación. Algunos periódicos se mostraron sorprendidos por la declaración del Papa sobre la presencia de Satanás en la Iglesia. Otros periódicos se escandalizaron. ¿No estaba Pablo VI exhumando creencias medievales que se creían olvidadas para siempre?
    .
    Una de las grandes necesidades de la Iglesia contemporánea
    .
    Sin arredrarse ante estas críticas Pablo VI volvió sobre este tema candente cinco meses más tarde. Y lejos de contentarse con reafirmar la verdad sobre Satanás y su actividad, el Papa consagró una entera catequesis a la presencia activa de Satanás en la Iglesia (cfr Audiencia general, 15 de noviembre de 1972).
    .
    Desde el inicio, Pablo VI subrayó la dimensión universal del tema: "¿Cuáles son hoy afirma las necesidades más importantes de la Iglesia?". La respuesta del Papa es clara: "Una de las necesidades más grandes de la Iglesia es la de defenderse de ese mal al que llamamos el demonio".
    .
    Y Pablo VI recuerda la enseñanza de la Iglesia sobre la presencia en el mundo "de un ser viviente, espiritual, pervertido y pervertidor, realidad terrible, misteriosa y temible".
    .
    Después, refiriéndose a algunas publicaciones recientes (en una de las cuales un profesor de exégesis invitaba a los cristianos a "liquidar al diablo"), Pablo VI afirmaba que "se separan de la enseñanza de la Biblia y de la Iglesia los que se niegan a reconocer la existencia del diablo, o los que lo consideran un principio autónomo que no tiene, como todas las criaturas, su origen en Dios; y también los que lo explican como una pseudorealidad, una invención del espíritu para personificar las causas desconocidas de nuestros males".
    .
    "Nosotros sabemos prosiguió Pablo VI- que este ser oscuro y perturbador existe verdaderamente y que está actuando de continuo con una astucia traidora. Es el enemigo oculto que siembra el error y la desgracia en la historia de la humanidad."
    .
    "Es el seductor pérfido y taimado que sabe insinuarse en nosotros por los sentidos, la imaginación, la concupiscencia, la lógica utópica, las relaciones sociales desordenadas, para introducir en nuestros actos desviaciones muy nocivas y que, sin embargo, parecen corresponder a nuestras estructuras físicas o psíquicas o a nuestras aspiraciones profundas. "
    .
    Satanás sabe insinuarse... para introducir... Estas expresiones, ¿no recuerdan a las del león rugiente de San Pedro que ronda, buscando a quien devorar? El diablo no espera a ser invitado para presentarse, más bien impone su presencia con una habilidad infinita.
    .
    El Papa evocó también el papel de Satanás en la vida de Cristo. Jesús calificó al diablo de "príncipe de este mundo" tres veces a lo largo de su ministerio, tan grande es el poder de Satanás sobre los hombres.
    .
    Pablo VI se esforzó en señalar los indicios reveladores de la presencia activa del demonio en el mundo. Volveremos sobre este diagnóstico.
    .
    Lagunas en la teología y en la catequesis
    .
    En su exposición, el Santo Padre sacó una conclusión práctica que, más allá de los millares de fieles presentes en la vasta sala de las audiencias, se dirigía a los católicos de todo el mundo: "A propósito del demonio y de su influencia sobre los individuos, sobre las comunidades, sobre sociedades enteras, habría que retomar un capítulo muy importante de la doctrina católica, al que hoy se presta poca atención".
    .
    El cardenal J. L. Suenens, antiguo arzobispo de BruxellesMalines, escribió al final de su libro Renouveau et Puissances des ténébres: "Acabando estas páginas, confieso que yo mismo me siento interpelado, ya que me doy cuenta de que a lo largo de mi ministerio pastoral no he subrayado bastante la realidad de las Potencias del mal que actúan en nuestro mundo contemporáneo y la necesidad del combate espiritual que se impone entre nosotros" (p. 113).
    .
    En otras palabras, la Cabeza de la Iglesia piensa que la demonología es un capítulo "muy importante" de la teología católica y que hoy en día se descuida demasiado. Existe una laguna en la enseñanza de la teología, en la catequesis y en la predicación. Y esta laguna solicita ser colmada. Estamos ante "una de las necesidades más grandes" de la Iglesia en el momento presente.
    .
    ¿Quién lo habría previsto? La catequesis de Pablo VI sobre la existencia a influencia del demonio produjo un resentimiento inesperado por parte de la prensa. Una vez más, se acusó a la Cabeza de la Iglesia de retornar a creencias ya superadas por la ciencia. ¡El diablo está muerto y enterrado!
    .
    Raramente los periódicos se habían levantado con una vehemencia tan ácida contra el Soberano Pontífice. ¿Cómo explicar la violencia de estas reacciones?
    .
    Que periódicos hostiles a la fe cristiana ironicen sobre una enseñanza del Papa no suscita ninguna extrañeza. Es coherente con sus posiciones. Pero que al mismo tiempo se dejen llevar de la cólera, esto es lo que sorprende...
    .
    ¿Cómo no presentir bajo estas reacciones la cólera del Maligno? En efecto, Satanás necesita el anonimato para poder actuar de manera eficaz. ¿Cuál no será su irritación, por tanto, cuando ve al Papa denunciar urbi et orbi sus artimañas en la Iglesia? Es la cólera del enemigo que se siente desenmascarado y que exhala su despecho a través de estos secuaces inconscientes.
    .
    El enemigo desenmascarado

    .
    Habría que retomar el capítulo de la demonología: esta consigna de Pablo VI tuvo una especie de precedente en la historia del papado contemporáneo.
    .
    Era un día de diciembre de 1884 o de enero de 1885, en el Vaticano, en la capilla privada de León XIIII. Después de haber celebrado la misa, el Papa, según su costumbre, asistió a una segunda misa. Hacia el final, se le vio levantar la cabeza de repente y mirar fijamente hacia el altar, encima del tabernáculo. El rostro del Papa palideció y sus rasgos se tensaron. Acabada la misa, León XIII se levantó y, todavía bajo los efectos de una intensa emoción, se dirigió hacia su estudio. Un prelado de los que le rodeaban le preguntó: "Santo Padre, ¿Se siente fatigado? ¿Necesita algo?". "No, respondió León XIII, no necesito nada... "
    .
    El Papa se encerró en su estudio. Media hora más tarde, hizo llamar al secretario de la Congregación de Ritos. Le dio una hoja, y le pidió que la hiciera imprimir y la enviara a los obispos de todo el mundo.
    .
    ¿Cuál era el contenido de esta hoja? Era una oración al arcángel San Miguel, compuesta por el mismo León XIII. Una oración que los sacerdotes recitarían después de cada misa rezada, al pie del altar, después del Salve Regina ya prescrito por Pío IX:
    .
    Arcángel San Miguel, defiéndenos en la lucha, sé nuestro amparo contra la adversidad y las asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes. Y tú, Príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno, con el divino poder, a Satanás y a los otros malos espíritus que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas.
    .
    León XIII confió más tarde a uno de sus secretarios, Mons. Rinaldo Angeh, que durante la misa había visto una nube de demonios que se lanzaban contra la Ciudad Eterna para atacarla. De ahí su decisión de movilizar a San Miguel Arcángel y a las milicias del cielo para defender a la Iglesia contra Satanás y sus ejércitos, y más especialmente para la solución de lo que se llamaba "la Cuestión romana".
    .
    La oración a San Miguel fue suprimida en la reciente reforma litúrgica. Algunos piensan que, siendo tan adecuada para conservar entre los fieles y los sacerdotes la fe en la presencia activa de los ángeles buenos y de los malvados, podría ser reintroducida, o bien en la Liturgia de las Horas, o bien en la oración de los fieles en la misa. Como afirmaba Juan Pablo II el 24 de mayo de 1987, en el santuario de San Miguel Arcángel en el Monte Gargan: "el demonio sigue vivo y activo en el mundo". Las hostilidades no han cesado, los ejércitos de Satanás no han sido desmovilizados. Por lo tanto la oración continúa siendo necesaria.
    .
    El 20 de abril de 1884, poco tiempo antes de esta visión del mundo diabólico, León XIII había publicado una encíclica sobre la francmasonería que se inicia con consideraciones de envergadura cósmica. "Desde que, por la envidia del demonio, el género humano se separó miserablemente de Dios, a quien debía su llamada a la existencia y los dones sobrenaturales, los hombres se ha dividido en dos campos opuestos que no cesan de combatir: uno por la verdad y la virtud, el otro por aquello que es contrario a la virtud y a la verdad. "
    .
    Meditando las consideraciones de León XIII se comprende mejor la consigna dada por Pablo VI en su catequesis del 15 de noviembre de 1972: "Habría que retomar un capítulo muy importante de la doctrina católica (la demonología), al que hoy se presta poca atención".
    .
    Juan Pablo II ha hecho suya la consigna de su predecesor. En su enseñanza ha ido incluso más allá de Pablo VI. Mientras que éste no dedicó más que una catequesis del miércoles al problema del demonio, Juan Pablo II ha tratado este tema a lo largo de seis audiencias generales sucesivas. Y hay que añadir a esta enseñanza una peregrinación al santuario de San Miguel Arcángel en el Monte Gargan, el 24 de mayo de 1987, y un discurso sobre el demonio pronunciado el 4 de septiembre de 1988, con motivo de su viaje a Turín.
    .
    Las instituciones, instrumento de Satanás
    .
    En otras ocasiones, Juan Pablo II ha puesto en guardia a los fieles contra las insidias del diablo, como por ejemplo en su encuentro con 30.000 jóvenes en las islas Madeira (mayo de 1991) donde citó un pasaje significativo de su mensaje de 1985 para El año internacional de la juventud: "La táctica que Satanás ha aplicado, y que continúa aplicando, consiste en no revelarse, para que el mal que ha difundido desde los orígenes se desarrolle por la acción del hombre mismo, por los sistemas y las relaciones entre los hombres, entre las clases y entre las naciones, para que el mal se transforme cada vez más en un pecado 'estructural' y se pueda identificar cada vez menos como un pecado `personal'". Satanás actúa, pero actúa sobre todo en la sombra, para pasar desapercibido. Satanás actúa a través de los hombres y también a través de las instituciones.
    .
    ¿Es posible imaginar el papel de Satanás en la preparación, lejana y cercana de las leyes que autorizan el aborto y la eutanasia?
    .
    En un estudio actual sobre Satanás, Dom Alois Mager o.s.b., antiguo decano de la facultad de teología de Salzburgo, afirma que el mundo satánico se caracteriza por dos rasgos: la mentira y el asesinato. "La mentira aniquila la vida espiritual; el asesinato, la vida corporal... Aniquilar siempre, ésta es la táctica de las fuerzas satánicas". Ahora bien, Dios es Aquel que es y que da sin cesar la vida, el movimiento y la existencia (cfr Hch 17, 28).
    .
    La insistencia creciente de dos Papas contemporáneos sobre Satanás y sus maquinaciones ¿no es altamente significativa? ¿No nos invita a una profundización en nuestra postura sobre el papel de Satanás en la historia, la historia grande de los pueblos y de la Iglesia y la historia pequeña de cada hombre en particular?
    .
    Un terreno minado
    .
    Sé muy bien que escribiendo estas páginas me aventuro en un terreno minado, rodeado de misterio. Primero por la materia tratada. Después por el escepticismo existente sobre el tema. Pocos cristianos parecen creer verdaderamente en la existencia personal de los demonios. Muchos parecen incluso rechazar esta verdad, no porque sea incierta, sino porque se nos dice "hoy en día la gente no la admitiría". ¡Como si el hombre de la era atómica pudiera censurar los datos de la Revelación! ¡Como si ésta se asemejara al menú de un restaurante donde cada cliente elige o rechaza los platos a su gusto!
    .
    Otros, también irreverentes con la Revelación, compartirían con gusto la posición de este viejo señor que, al final de una agitada mesa redonda sobre la existencia del diablo, sugería que la cuestión fuese decidida... por un referéndum: "La mayoría decidirá si los demonios existen o no". ¡Como si la verdad dependiese del número de opiniones y no de su consistencia! ¿Lo que afirman cien charlatanes deberá tener más peso que la opinión meditada de un sabio o de un santo?
    Algunos años antes de la intervención de Pablo VI, el cardenal GabrielMarie Garrone denunciaba la conspiración del silencio sobre la existencia de los demonios: "Hoy en día apenas si se osa hablar. Reina sobre este tema una especie de conspiración del silencio. Y cuando este silencio se rompe es por personas que se hacen los entendidos o que plantean, con una temeridad sorprendente, la cuestión de la existencia del demonio. Ahora bien, la Iglesia posee sobre este punto una certeza que no se puede rechazar sin temeridad y que reposa sobre una enseñanza constante que tiene su fuente en el Evangelio y más allá. La existencia, la naturaleza, la acción del demonio constituyen un dominio profundamente misterioso en el que la única actitud sabia consistirá en aceptar las afirmaciones de la fe, sin pretender saber más de lo que la Revelación ha considerado bueno decirnos".
    .
    Y el cardenal concluye: "Negar la existencia y la acción del 'Maligno' equivale a ofrecerle un inicio de poder sobre nosotros. Es mejor, en esto como en el resto, pensar humildemente como la Iglesia, que colocarse, por una pretenciosa superioridad, fuera de la influencia benefactora de su verdad y de su ayuda".
    .
    Es una obra buena armarles
    .3
    Una decena de años más tarde, una vigorosa profesión de fe del obispo de Estrasburgo, Mons. Léon Arthur Elchinger, se hará eco de las consideraciones del cardenal GabrielMarie Garrone. Pondrá, como se suele decir, los punto sobre las «íes», desafiando de esta manera a cierta intelligentia.
    .
    «Creer en Lucifer, en el Maligno, en Satanás, en la acción entre nosotros del Espíritu del mal, del Demonio, del Príncipe de los demonios, significa pasar ante los ojos de muchos por ingenuo, simple, supersticioso. Pues bien, yo creo. »
    .
    «Creo en su existencia, en su influencia, en su inteligencia sutil, en su capacidad suprema de disimulo, en su habilidad para introducirse por todas partes, en su capacidad consumada de llegar a hacer creer que no existe. Sí, creo en su presencia entre nosotros, en su éxito, incluso dentro de grupos que se reúnen para luchar contra la autodestrucción de la sociedad y de la Iglesia. Él consigue que se ocupen en actividades completamente secundarias a incluso infantiles, en lamentaciones inútiles, en discusiones estériles, y durante este tiempo puede continuar su juego sin miedo a ser molestado. »
    .
    Y el prelado expone sus razones de orden sobrenatural primero y después de orden natural. «Sí, creo en Lucifer y esto no es una prueba de estrechez de espíritu o de pesimismo. Creo porque los libros inspirados del Antiguo y del Nuevo Testamento nos hablan del combate que entabla contra aquellos a los que Dios ha prometido la herencia de su Reino. Creo porque, con un poco de imparcialidad y una mirada que no se cierre a la luz de lo Alto, se adivina, se constata cómo este combate continúa bajo nuestros ojos. Ciertamente, no se trata de materializar a Lucifer, de quedarnos en las representaciones de una piedad popular. Lucifer, el Príncipe del mal, actúa en el espíritu y en el corazón del hombre. »
    .
    «Finalmente, creo en Lucifer porque creo en Jesucristo que nos pone en guardia contra él y nos pide combatirlo con todas nuestras fuerzas si no queremos ser engañados sobre el sentido de la vida y del amor».
    Las citas son de El .
    El diablo hoy, de Georges Hubert, Edit. Palabra, 2000
    fonte:semper fidelis

    Livros católicos

    Ebook cattolici

    Bibbia, Vangeli, Catechismo della Chiesa Cattolica, Storia della Chiesa

    Dizionari

    Preghiera

    Classici Cristiani

    • L'imitazione di Cristo di Tommaso da KempisEPUB MOBI HTML
    • L'imitazione di Maria di Edoardo CiccodicolaEPUB MOBI HTML
    • Trattato della vera devozione a Maria di San Luigi Maria Grignion de MontfortEPUB MOBI HTML
    • Il segreto ammirabile del Santo Rosario di San Luigi Maria Grignion de MontfortEPUB MOBI HTML
    • Il grande segreto per diventare santi di San Luigi Maria Grignion de MontfortEPUB MOBI HTML
    • Le Glorie di Maria di Sant'Alfonso Maria de LiguoriEPUB MOBI HTML
    • Del Gran mezzo della preghiera di Sant'Alfonso Maria de LiguoriEPUB MOBI HTML
    • La necessità della preghiera di Sant'Alfonso Maria de LiguoriEPUB MOBI HTML
    • I racconti di un pellegrino russoEPUB MOBI HTML
    • Filotea di San Giovanni di SalesEPUB MOBI HTML
    • I fioretti di San FrancescoEPUB MOBI HTML
    • Storia di un anima di Santa Teresa di LisieuxEPUB MOBI HTML
    • Esercizi Spirituali di Sant'IgnazioEPUB MOBI HTML
    • Trattato della vita spirituale di San Vincenzo FerreriEPUB MOBI HTML
    • Il castello interiore di Santa Teresa d'AvilaEPUB MOBI HTML
    • La nuvoletta del Carmelo di San Giovanni BoscoEPUB MOBI HTML
    • Maria Ausiliatrice col racconto di alcune grazie di San Giovanni BoscoEPUB MOBI HTML
    • Maraviglie della Madre di Dio di San Giovanni BoscoEPUB MOBI HTML
    • Specchio (o salutazione) della Beata Vergine Maria di Corrado da SassoniaEPUB MOBI HTML
    • E' Gesù che passa di San Josemaría Escrivá de BalaguerEPUB MOBI HTML
    • Opera Omnia - San Francesco d'AssisiEPUB MOBI HTML
    • Opera Omnia - Santa Chiara d'AssisiEPUB MOBI HTML
    • Meditazioni della Beata Madre Teresa di CalcuttaEPUB MOBI HTML
    • Madre Mia quanto sei bellaEPUB MOBI HTML
    • Con Maria la vita è bellaEPUB MOBI HTML
    • Con Maria verso GesùEPUB MOBI HTML
    • Il mio ideale Gesù figlio di Maria di p. Emilio NeubertEPUB MOBI HTML
    • L'anticristo di Vladimir Sergeevic SolovievEPUB MOBI HTML
    • Salita del Monte Carmelo di San Giovanni della CroceEPUB MOBI HTML
    • Maria e la sua armataEPUB MOBI HTML

    Biografie di santi, Visioni, Profezie, Rivelazioni

    • La Misericordia Divina nella mia anima - Diario di Santa suor Faustina KowalskaEPUB MOBI HTML
    • L'Araldo del Divino Amore di Santa Gertrude di HelftaEPUB MOBI HTML
    • La vita di Maria della Beata Anna Caterina EmmerickEPUB MOBI HTML
    • La Passione di Nostro Signore della Beata Anna Caterina EmmerickEPUB MOBI HTML
    • Le visioni della Beata Anna Caterina EmmerickEPUB MOBI HTML
    • La Mistica Città di Dio di Suor Maria d'AgredaEPUB MOBI HTML
    • I sogni di San Giovanni BoscoEPUB MOBI HTML
    • Vita di Santa Margherita Maria Alacoque (scritta da lei stessa)EPUB MOBI HTML
    • I primi nove venerdì del mese - la grande promessaEPUB MOBI HTML
    • Diario di Santa Gemma GalganiEPUB MOBI HTML
    • Il diario della Beata Elisabetta Canori MoraEPUB MOBI HTML
    • Il diario mistico di Camilla BraviEPUB MOBI HTML
    • Diario di Louise Marguerite Claret De La ToucheEPUB MOBI HTML
    • Il libro della Grazia speciale - Rivelazioni di Santa Metilde di HackebornEPUB MOBI HTML
    • Le Rivelazioni di Santa Brigida di SveziaEPUB MOBI HTML
    • Amore per amore: diario di Suor Maria Costanza del Sacro CostatoEPUB MOBI HTML
    • Beata Marietta RubattoEPUB MOBI HTML
    • Beato Bartolo LongoEPUB MOBI HTML
    • Colui che parla dal fuoco - Suor Josefa MenendezEPUB MOBI HTML
    • Così lontani, così vicini - Gli angeli nella vita di Santa Gemma GalganiEPUB MOBI HTML
    • Cristo Gesù nella Beata Alexandrina da BalasarEPUB MOBI HTML
    • Il mistero del Sangue di Cristo - Suor Maria Antonietta PrevedelloEPUB MOBI HTML
    • Santa Gertrude Di Helfta di don Giuseppe TomaselliEPUB MOBI HTML
    • Vita della Serva di Dio Edvige CarboniEPUB MOBI HTML
    • Diario di Edvige CarboniEPUB MOBI HTML
    • Rimanete nel mio amore - Suor Benigna Consolata FerreroEPUB MOBI HTML
    • Il Sacro Cuore e il Sacerdozio. Biografia di Madre Luisa Margherita Claret de la ToucheEPUB MOBI HTML
    • Figlia del dolore Madre di amore - Alexandrina Maria da CostaEPUB MOBI HTML
    • Il piccolo nulla - Vita della Beata Maria di Gesu CrocifissoEPUB MOBI HTML
    • Beata Anna Schaffer: Il misterioso quaderno dei sogniEPUB MOBI HTML
    • Beata Chiara bosattaEPUB MOBI HTML
    • Beata Maria Candida dell'EucaristiaEPUB MOBI HTML
    • Fratel Ettore BoschiniEPUB MOBI HTML
    • Il cuore di Gesù al mondo di Suor Maria Consolata BetroneEPUB MOBI HTML
    • Madre Giuseppina BakhitaEPUB MOBI HTML
    • Beata Maria di Gesù Deluil-MartinyEPUB MOBI HTML
    • Serva di Dio Luigina SinapiEPUB MOBI HTML
    • Marie-Julie JahennyEPUB MOBI HTML
    • Marie Le ValleesEPUB MOBI HTML
    • I SS. Cuori di Gesù e di Maria. La salvezza del mondo, le loro apparizioni, promesse e richiesteEPUB MOBI HTML
    • La testimonianza di Gloria PoloEPUB MOBI HTML
    • Chiara Luce BadanoEPUB MOBI HTML
    • Madre Carolina VenturellaEPUB MOBI HTML
    • Madre SperanzaEPUB MOBI HTML

    Novissimi

    Patristica

    • Scritti dei primi cristiani (Didachè, Lettera a Diogneto, Papia di Gerapoli)EPUB MOBI HTML
    • I padri apostolici (S.Clemente Romano,S.Ignazio di Antiochia,Il Pastore d'Erma, S.Policarpo di Smirne)EPUB MOBI HTML
    • I padri della chiesa: Scritti di Sant'AgostinoEPUB MOBI HTML
    • I padri della chiesa: Sant'Agostino, la città di DioEPUB MOBI HTML
    • I padri della chiesa: Sant'Agostino, le confessioniEPUB MOBI HTML
    • I padri della chiesa: Clemente Alessandrino,Sant'Ambrogio, Sant'Anselmo, San Benedetto,San Cirillo di GerusalemmeEPUB MOBI HTML
    • I padri della chiesa: San Giustino, San Leone Magno, Origene, Cirillo d'Alessandria, San Basilio, Atenagora di Atene, Rufino di Aquileia,Guigo il CertosinoEPUB MOBI HTML
    • I padri della chiesa: San Giovanni CrisostomoEPUB MOBI HTML
    • I padri della chiesa: San Gregorio di NissaEPUB MOBI HTML
    • I padri della chiesa: Quinto Settimio Fiorente TertullianoEPUB MOBI HTML
    • I padri del deserto: Evagrio Pontico, Sant'Antonio AbateEPUB MOBI HTML
    • I padri esicasti : La preghiera del Cuore,Gregorio il sinaita,Niceforo il solitario, San Barsanufio e Giovanni, Pseudo MacarioEPUB MOBI HTML

    Sacramenti e vita cristiana

    Altri libri

    • La Divina Commedia (Inferno, Purgatorio, Paradiso) di Dante AlighieriEPUB MOBI HTML
    • La storia d'Italia di San Giovanni BoscoEPUB MOBI HTML
    • I testimoni di Geova di Don Vigilio Covi